1. Si un partido o grupo conocido plantea de manera definida y precisa un programa o una táctica con los que nuestro partido no puede estar de acuerdo en principio, la cuestión de la mayoría, por supuesto, carece de importancia. Por ejemplo, si el partido socialrevolucionario (narodnikistas de izquierda), que se diferencia del nuestro tanto por su programa como por su táctica, ganara para sí a la mayoría de los obreros en Rusia, eso no nos obligaría en absoluto a apartarnos de nuestra línea. Lo mismo se aplica a los negadores directos y claros de la «clandestinidad» (es decir, del partido ilegal) en la Rusia actual.

2. De la justeza de nuestra línea táctica y organizativa nos han convencido, ante todo, nuestro prolongado conocimiento del movimiento obrero socialdemócrata de Rusia y nuestra participación en él, así como nuestras convicciones teóricas marxistas. Pero somos de la opinión de que la práctica del movimiento obrero de masas no es en modo alguno menos importante que la teoría, y que sólo esta práctica es capaz de someter a una seria verificación nuestros principios. «Gris es, amigo mío, toda teoría, y verde el áureo árbol de la vida» (Fausto). Por eso, el hecho de que tras 2 años y medio de lucha contra el liquidacionismo y sus aliados, 4/5 de los obreros conscientes se pronuncien por el «pravdismo», este hecho refuerza nuestra convicción en la justeza de nuestra línea y torna inflexible dicha convicción.

3. En Rusia, casi cada grupo o «fracción» (según la vieja denominación) acusa a los demás de no ser obreros, sino burgueses-intelectuales. Consideramos que esta acusación, o más exactamente, esta consideración, esta indicación sobre el significado social de uno u otro grupo, es sumamente importante en principio. Pero precisamente porque la consideramos en extremo importante, estimamos nuestro deber no lanzar infundadamente nuestra indicación sobre el significado social de otros grupos, sino confirmarla con hechos objetivos. Pues los hechos objetivos demuestran de manera irrevocable e irrefutable que sólo el pravdismo es la corriente obrera en Rusia, y que el liquidacionismo y el eserismo son, de hecho, burgueses-intelectuales.