Toca el turno al [artículo] económico. Tampoco se puede dejar «sin voz» el problema de los suscriptores: hay que publicar su número, de lo contrario no se podrá pasar del círculismo a la organización, de la empresa privada a la colectividad.

Tampoco puedo pasar por alto un claro error en el n.º 22, donde junto a una resolución correcta de los de Výborg (sobre Buriánov) se ha colocado, con el silencio de la redacción, una resolución más larga y vilmente intrigante de los de Zúrich 309. La palabra de «Pravda» es ley, su silencio confunde a los obreros, su abstención siembra perplejidad.

Con Buriánov hay que ser «astutos como serpientes», y la redacción se ha apartado de esta astucia. Nosotros lo alabamos solo por haberse ido de los liquidacionistas, en modo alguno por la «independencia» del solitario. En esto los liquidacionistas tienen razón, y no hay peligro mayor para un político en la lucha que ocupar una posición incorrecta.

¡¡Y los de Zúrich apoyan a Buriánov en su posición incorrecta, falsa e intrigante!! Y nosotros le damos la palabra, ¿para qué? ¡Sabiendo que los de Zúrich son una minoría en el extranjero!

¡Sabiendo que no podemos obligar a todo el extranjero a pronunciarse en «Pravda»!!

A Buriánov hay que darle a entender y hacerle sentir la falsedad de su posición. ¿Te has apartado de los liquidacionistas? Bien.

¿Has propuesto la igualdad? Bien.

¿Y después? Es hora de elegir, y en la intriga (el juego del péndulo) no te apoyaremos. Los liquidacionistas te persiguen como «socialdemócrata independiente»: tienen razón, y nosotros no te defenderemos. Aquí tienes un plazo razonable, aquí tienes ayuda durante ese plazo (silenciosa, con discursos, etc.), pero nada más. O eliges (en 2-4 semanas), o se acabó toda ayuda.

Solo así se puede actuar. De lo contrario, en un futuro próximo (tanto en el Congreso de Viena como antes) la posición de Buriánov nos perjudicará, y con razón podrán decirnos que apoyamos al «independiente».

La redacción debe decir en su momento que (1) tienen razón los de Výborg, no los de Zúrich; (2) que exceptuando en parte al extranjero (Zúrich), nadie en Rusia ha aprobado ni aprobará el «independentismo».

Esto hay que hacerlo.

¡Todo lo mejor, toda clase de mejoras y éxitos al periódico!

V. I.

P. D. Buriánov dirá dentro de un mes: ¡me han apoyado los de Zúrich, y solo me han condenado los de Výborg! Y no lograremos una manifestación general y masiva en favor de los de Výborg. Y esto ahora es absolutamente necesario.

Si «le damos rienda suelta» y apoyo a Buriánov, se afianzará contra nosotros; eso sería un crimen contra la voluntad de la mayoría de los obreros y contra el «conjunto marxista».

P. D. ¿No se podría enviar cuanto antes el n.º 2 de «Nasha Zariá», cuando salga, para responder a L. Mártov en «Prosvieschenie»?

P. P. D. Ruego mostrar esta carta a los colaboradores del periódico de la fracción del POSDR.

¿No se podría enviar aquel artículo de Miliukov en «Rússkie Védomosti», donde se pronuncia sobre la táctica de la incredulidad en un desenlace pacífico?

El libro desaparecido ha aparecido. Insistan en que no se recorte.

Sobre el periódico repetiré que la mejora es enorme: mil enhorabuenas. (De todas partes la misma opinión.) ¡Pídanle que nos comunique más a menudo la opinión y las directivas (¡incluso las órdenes!) del redactor!*

1914

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*\* ¡Pídanle que nos comunique más a menudo la opinión y las directivas (¡incluso las órdenes!) del redactor! Red.*

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Escrito antes del 23 de marzo

Enviado de Cracovia a Petersburgo

Publicado por primera vez en 1956 en la revista «Kommunist» n.º 5

Se reproduce según el manuscrito