Querida María Aleksándrovna, hace una eternidad que no le escribo. Pero es que este año, no sé por qué, escribo muy mal.

Vivimos terriblemente solos: en toda la ciudad, en realidad, solo tenemos una familia conocida. Tienen un chiquillo muy gracioso, pero con la madre no congeniamos mucho.

Aunque hay otra familia, pero con ellos es difícil, son personas muy agobiadas por la miseria, quebrantadas. Tampoco recibimos muchas cartas. Vivimos principalmente de los periódicos.

El tiempo no es malo, la hierba ya reverdece y hay brotes en los árboles, pero los caminos están con un barro espantoso. Aun así, hoy Volodia fue bastante lejos en bicicleta, solo que se le reventó un neumático. Nos disponemos a hacer una excursión larga al bosque. Poco a poco, paseamos cada día. Vivimos en pleno límite de la ciudad, a 5 minutos andando está el campo. Ya hemos ajustado la vieja dacha, pensamos mudarnos allí el 1 de mayo. Esta dacha nos resulta un poco grande, está algo lejos de las tiendas, pero a cambio tiene buenas habitaciones con estufas, dos terrazas y está apartada del camino.

Quizá allí respire. Otra vez tengo el Basedow, no tan fuerte como antes, los ojos casi normales, el cuello se hincha solo con la emoción, pero el corazón me late bastante. En realidad, ahora la enfermedad no me preocupa mucho ni me estorba para nada, pero es aburrido tener que andar siempre con cuidado y hacer vida de inválida. Aquí en Cracovia hay humedad, y en Poronin seguro que se me pasará todo muy rápido.

A Volodia le gusta mucho Poronin, sobre todo trepar por los montes. Este año pensamos tomar una sirvienta de planta, para no tener tanto jaleo con la casa y poder irnos de excursiones largas.

Ania nos mima este año con envíos de libros. ¿Recibió Maniasha mi carta?

La beso fuerte a ella y a usted, querida mía.

Mamá la saluda. Había pensado ir a Rusia, pero es un asunto complicado.

Le deseo salud y todo lo mejor.

Suya, Nadia

Un beso muy fuerte, querida mamita, y recuerdos para todos. A Mitia, entre otros, muchas gracias por la carta. De Mark también he tenido carta. Hemos visto aquí en el cine "el caso Béilis" 325 (lo han convertido en un melodrama). Estuvimos en una velada ucraniana en honor de Shevchenko 326. Entiendo terriblemente mal el ucraniano. Vivimos como antes. Un fuerte abrazo y te deseo salud.

Tu V. U.