Cracovia, 7 de marzo de 1914.

Estimado Huysmans:

En primer lugar, dejando de lado el tono completamente inadmisible de su carta 302, expondré los hechos relativos a mi informe.

El 2 de febrero de 1914 salí de Bruselas; según mi promesa, el informe ya estaba escrito. Un cuarto de hora antes de mi partida le escribí una carta (en presencia del camarada Popov) en un café cercano a la estación del Norte; en esa carta le comunicaba que mi informe ya estaba listo (20 páginas pequeñas y la resolución* del congreso letón) y que el camarada Popov se había encargado de traducirlo y entregárselo**.

En el sobre de esa carta estaba impresa la dirección del café, y si esa carta no le fue entregada, presentaré una reclamación con protesta en la oficina de correos de Bruselas.

Si usted recibió esa carta, me sorprende enormemente que no la mencione.

Si el camarada Popov aún no le ha entregado la traducción de mi informe, no entiendo nada de esto. Ya le he escrito varias veces, pensando que había caído enfermo, ya que no me escribe desde hace varias semanas.

Hoy le envío nuevamente una carta certificada con acuse de recibo para aclarar definitivamente esta extraña historia. También escribo al camarada Carlson (256. Rue Gray. Bruxelles), pidiéndole que visite personalmente a Popov.

En segundo lugar. Las expresiones que usted empleó en su carta («evasivas», «política de dilación», etc.) son ofensivas, y usted no tiene ningún derecho a utilizarlas respecto a un camarada. Por lo tanto, me veo obligado a pedirle que retire incondicionalmente esas expresiones. Si no lo hace, le escribo por última vez.

Su N. Lenin