Los periódicos gubernamentales, y a la cabeza de ellos el servil *Novoie Vremia*{15}, ensalzan a nuestro gobierno por los magníficos resultados de la economía estatal. ¡Piensen ustedes: 450 millones de rublos de «disponibilidades libres»! No sacar de casa, sino meter en casa: he ahí cómo, con permiso, «nosotros» administramos.

Y *Novoie Vremia*, periódico de los terratenientes de los Cien Negros y de los comerciantes octubristas, llega a la conclusión de que con semejante reserva de 450 millones de rublos guerrear no da miedo alguno.

Veamos, sin embargo, la nota explicativa del ministro de Hacienda al presupuesto de 1913: ¿no se pueden encontrar en ella, aparte del autoelogio (¡de esta mercancía la nota tiene en abundancia!), datos precisos sobre el origen de la famosa «libre disponibilidad»?

Abrimos la nota explicativa del señor ministro y leemos en ella (pág. 15, parte I) que en el quinquenio 1908–1912 los empréstitos proporcionaron al erario 339,5 millones de rublos. Durante el mismo período fueron rescatados empréstitos por valor de 252,1 millones de rublos.

Esto significa que los empréstitos, en total, aumentaron en 87,4 millones de rublos. He aquí la primera «fuente» de la «libre disponibilidad». Una fuente nada complicada, como ven.

Pero sigamos. Es sabido que a partir del 1 de octubre de 1908 el precio del vodka del Estado fue elevado al límite máximo, a saber, de 8 rublos a 8 rublos 40 kopeks por vedró (vodka común; el vodka de mesa, hasta 12 rublos).

Como resultado de esta «medida financiera», en el quinquenio 1908–1912 el precio medio del vodkita del Estado fue de 8 rublos 48 kopeks por vedró, es decir, exactamente 42 kopeks más caro que en el cuatrienio anterior (1904–1907: 8 rub. 06 kop. por vedró).

En total, en los 5 años (1908–1912), el erario vendió 440,5 millones de vedrós de aguardiente de cuarenta grados. El aumento de la ganancia en 42 kopeks por vedró arrojó 755 millones de rublos.

¡He ahí la segunda fuente de la «libre disponibilidad»!

La tercera fuente, los ferrocarriles estatales, dio un «beneficio neto» en 4 años (1908–1911) de 53 millones de rublos, ¡sin contar el pago de intereses y amortización sobre los capitales invertidos por el Tesoro, por un importe de 2.250 millones de rublos! Admitiendo para 1912 este «beneficio» en la misma cuantía que en 1911, es decir, 105 millones de rublos, obtenemos para todo el quinquenio unos «beneficios» de 755 millones de rublos. Se comprende que semejante «gestión económica» estatal, en la que para gastos de miles de millones «no se cuentan» los intereses ni la amortización, se parece más a un juego de manos estatal.

Señalemos que no fue ningún «periodista de izquierda» (¡Dios nos libre!), sino la propia Inspección del Estado la que calculó los intereses y la amortización de los capitales ferroviarios invertidos por el erario en 397,6 millones de rublos para los 4 años (1908–1911). ¡Para todo el quinquenio 1908–1912 esto suma 500 millones de rublos!{16} He aquí una muestra de gestión económica depredadora.

Resumamos las tres fuentes de la «libre disponibilidad»:

Parece suficiente, ¿no? No hace falta señalar otras «fuentes» menores.

¿No está claro que nuestros terratenientes feudales son unos genios financieros sin par? Pedir dinero prestado, subir el precio del aguardiente, «no contar» los intereses y la amortización de los miles de millones invertidos (en la «economía»)... ¿no es esto una genialidad?

¿No es esto una prueba de la «solidez» de nuestro presupuesto?

*Pravda* n.º 62, 15 de marzo de 1913. Firmado: V.

Se publica según el texto del periódico *Pravda*.