Y el ministro de Finanzas, en su nota explicativa al presupuesto, y todos los partidos gubernamentales se convencen a sí mismos y a los demás de que nuestro presupuesto se sostiene sólidamente. Para ello se remiten, entre otras cosas, a los «éxitos» de la industria, que, indudablemente, ha experimentado un auge en los últimos años.

Nuestra industria, al igual que toda la economía nacional de Rusia, se ha desarrollado y se desarrolla de modo capitalista. Esto está fuera de discusión. No hay nada que demostrar. Pero limitarse a los datos sobre el «desarrollo» y a las indicaciones jactanciosas y engreídas de «aumenta en tantos por ciento» significa cerrar los ojos ante el increíble atraso y la miseria de Rusia, que esos mismos datos ponen de manifiesto.

El valor de los productos de toda nuestra industria fabril y manufacturera fue de 4.307 millones de rublos en 1908, y en 1911, de unos 4.895 millones de rublos, se entusiasma el ministro de Finanzas.

Pero fijémonos en lo que realmente significan estas cifras. En Estados Unidos se realizan censos cada decenio. Para encontrar una cifra similar a la nuestra, hay que remontarse al año 1860, cuando en América existía aún la esclavitud de los negros.

En 1860, el valor de los productos de la industria manufacturera en Estados Unidos se estimaba en 3.771 millones de rublos, y en 1870 ya alcanzaba los 8.464 millones. En 1910, la cifra era de 41.344 millones de rublos, es decir, casi nueve veces más que en Rusia. ¡La población de Rusia es de 160 millones, mientras que la de Estados Unidos era de 92 millones en 1910 y de 31 millones en 1860!

El salario medio del obrero fabril ruso en 1911 fue de 251 rublos al año, un 8,2% más (en cuanto a la suma total de salarios) que en 1910, se entusiasma el ministro de Finanzas.

En Estados Unidos, en 1910, el salario medio del obrero industrial era de 1.036 rublos, es decir, más del cuádruple del ruso. En 1860, ese salario equivalía a 576 rublos, o sea, el doble del actual ruso.

La Rusia del siglo XX, la Rusia de la «constitución» del 3 de junio{12}, se halla por debajo de la América esclavista.

La productividad anual por obrero fabril en Rusia en 1908 fue de 1.810 rublos, mientras que en Estados Unidos fue de 2.860 rublos en 1860 y de 6.264 rublos en 1910.

Bastan estas pocas cifras para explicar de manera resumida lo que es el capitalismo contemporáneo y lo que es el yugo medieval de la servidumbre que lo oprime, y que determina la penosa situación de las amplias masas del campesinado.

Y la situación de los campesinos reduce inevitablemente el mercado interior a unas dimensiones miserables y arrastra hacia abajo al obrero, que en 1911 gana la mitad que un obrero norteamericano en la época de la esclavitud.

Pero, además de todo esto, las condiciones del mercado mundial plantean a Rusia esta disyuntiva: o ser aplastada por los competidores, en los que el capitalismo avanza con otro ritmo y sobre una base verdaderamente amplia, o liberarse de todas las supervivencias del régimen de servidumbre.

«Pravda» № 61, 14 de marzo de 1913. Firmado: V.