El mismo día en que aparecieron en los periódicos las declaraciones de los 6 diputados[12], por un lado, y de sus adversarios, por otro, el periódico liquidacionista (en su nº 60) se apresuró, en defensa de los 7 diputados, a aducir como argumento la consideración de que tras los siete diputados hay no menos votos obreros que tras los seis.

En nuestro periódico (nº 13) aparecieron en aquel momento datos que desconcertaron por completo a los liquidacionistas y aniquilaron de raíz el valor del “argumento” que habían esgrimido.

Dichos datos se refieren al número de obreros en las gubernias que enviaron a la Duma diputados socialdemócratas, y ofrecen una idea clara de qué parte de la fracción socialdemócrata cuenta con más votos obreros, e incluso cuántos más.

He aquí los datos:

Puesto que el diputado Yaguelo no forma parte de los 7 diputados, ya que no pertenece a los socialdemócratas y no tiene voto decisivo en la cuestión de la relación entre los 6 y los 7 diputados y, además, entró en la Duma contra la voluntad de la mayoría de los compromisarios obreros de la ciudad de Varsovia, el número de obreros de la gubernia de Varsovia no puede ser contabilizado entre los votos obreros que respaldan a los 7 diputados.

De este modo resulta que, de 1.144.000, a los 7 diputados les corresponden en total 136.000, o el 11,8 por ciento, aproximadamente una décima parte, mientras que a los 6 diputados les corresponden 1.008.000, o el 88,2 por ciento, cerca de nueve décimas.

La rotunda afirmación de los liquidacionistas acerca de la igualdad de los votos obreros ha quedado plenamente refutada.

¿Qué objetan ellos a esto?

Su respuesta merece ser reproducida íntegramente, y sólo lo desesperado de su situación puede explicarla.

“Dejando de lado la cuestión de la exactitud y el significado de estas cifras, constatamos…”, dice el compañero F. en el nº 61 de “Nóvaya Rabóchaya Gazeta”.

Ustedes, señores, hablaban del número de votos obreros; se les presentan cifras, y las dejan de lado.

No bien lo hubo dicho, cuando en el número siguiente (nº 62) aparece una afirmación ante la cual uno no puede más que encogerse de hombros.

“En cuanto al aspecto aritmético de esta afirmación, nuestro periódico se pronunció ayer”.

Dejar de lado significa, pues, “pronunciarse”. ¿Con qué incautos cuentan los señores liquidacionistas?

Al presentar las cifras mencionadas, y no refutadas por los liquidacionistas, no hemos dicho ni una palabra sobre la importancia especial que tienen en nuestro sistema electoral las gubernias de las que han sido elegidos los 6 diputados obreros.

Desconcertados por los hechos, los liquidacionistas intentan hablar de los privilegios especiales concedidos a los 6 diputados por la ley del 3 de junio, de nuestra veneración por las curias stolipinianas, de que nosotros consideramos socialdemócratas sólo a los 6 diputados, etc.

Tales afirmaciones tienen un nombre muy preciso, aunque poco halagüeño… ¡No nos vamos a manchar!..

La cantidad de obreros en las gubernias sigue siendo la misma. Su comparación es posible y necesaria.

La socialdemocracia alemana calcula sus éxitos en las elecciones, a pesar de que allí las mujeres están privadas del derecho de voto.

Todo esto es tan claro y simple que uno se pregunta a quiénes esperan confundir los liquidacionistas con sus “argumentos”.