Los seis exigían su propio secretario; — un puesto de los dos en la comisión presupuestaria; — la elección de dos, y no de uno, en una importante institución.

Los siete han reconocido que hasta ahora no habían cumplido estas demandas y se han negado a cumplirlas.

Cualquier obrero ve que estas demandas son absolutamente justas.

¡Los siete perderán la confianza si no quieren cumplir estas justas demandas!

Los siete están obligados a conceder la igualdad de derechos, la plena igualdad a los seis diputados obreros que actúan en consonancia con la voluntad de la mayoría.

Solo así los siete, que actúan contra la voluntad de la mayoría, pueden dar un paso hacia la unidad, al menos en el trabajo de la Duma.

¡Los obreros deben obligar a los siete a tener en cuenta la voluntad de la mayoría!