En el núm. 6 de *Proletárskaia Pravda* señalamos el discurso del camarada Kautsky[33], pronunciado durante la discusión de los asuntos rusos en el Buró Socialista Internacional, el cual sorprende a cualquier lector ruso por su total y lamentable desconocimiento de los asuntos rusos.

En su discurso, Kautsky dijo que «el viejo partido ha muerto» en Rusia. En respuesta a las objeciones que se suscitaron, Kautsky declaró en una segunda intervención: «no he dicho que la socialdemocracia rusa haya muerto, solo afirmo que las viejas formas están rotas y que hay que crear formas nuevas». Así expone el asunto el órgano central del partido alemán, del cual Kautsky era delegado: *Vorwärts* (*Adelante*). *Vorwärts* se edita en la misma ciudad donde vive Kautsky y, por supuesto, si Kautsky hubiera considerado que sus discursos habían sido reproducidos incorrectamente, no habría tardado en introducir sus correcciones en el informe, como ha hecho en reiteradas ocasiones incluso respecto a cuestiones mucho menos significativas que la «cuestión de la existencia» de todo un partido, además representado en la Internacional.

Pero he aquí que en el núm. 101 de *Nóvaya Likvidátorskaya Gazeta* (*Nuevo Periódico Liquidacionista*) apareció su propio informe sobre la sesión del Buró Internacional. En él se presenta la segunda intervención de Kautsky como si este hubiera negado directamente su declaración de que «el partido ha muerto».

Seríamos los primeros en alegrarnos si Kautsky realmente hubiera tomado la palabra por segunda vez para desmentir de manera tajante la opinión que expresó, basada en el más lamentable desconocimiento de la vida del partido ruso. Pero —¡ay!— no tenemos ningún motivo para confiar más en la versión de *Nóvaya Likvidátorskaya Gazeta* que en la del órgano central del partido alemán.

El periodicucho liquidacionista intenta embadurnar el asunto. Pero está claro, con su frase sobre la «muerte» del viejo partido, Kautsky no solo mostró desconocer los hechos del movimiento obrero ruso, sino que puso al descubierto qué tipo de influencia ejercen sobre nuestros camaradas en el extranjero los susurradores liquidacionistas de allí.

Habiendo pronunciado su monstruosa frase y encontrado objeciones, Kautsky intentó corregirse: según el órgano central de la socialdemocracia alemana *Vorwärts*, se corrigió mal; según la correspondencia liquidacionista, mejor, aunque no mucho, pues la «forma» de la socialdemocracia, ¿qué es sino el partido?

Pero la cuestión no reside en cómo se corrigió Kautsky, sino en el inadmisible error que cometió como resultado de los esfuerzos liquidacionistas en el extranjero. Los obreros conscientes de Rusia, por supuesto, podrían fácilmente desenmascarar a los susurradores del extranjero. Solo hace falta quererlo. ¡Y deben, por fin, quererlo! Deben organizar la información a los camaradas del extranjero sobre su movimiento de tal modo que esta sea arrancada de las manos de los grupúsculos irresponsables del extranjero. Deben paralizar los afanes de los susurradores por utilizar el desconocimiento (natural) de los partidos extranjeros para sus fines liquidacionistas. Por eso precisamente hemos llamado a los camaradas obreros a responder con la mayor energía posible al llamamiento del Buró Internacional para esclarecer las divergencias entre marxistas y liquidacionistas. Que los camaradas del extranjero escuchen, por fin, no a los susurradores liquidacionistas, sino la voz de los propios obreros. Esto es importante, es necesario, si valoramos la idea de la unidad internacional.

A este mismo llamamiento a esclarecer realmente las divergencias, a informar a los camaradas del extranjero mediante resoluciones, acuerdos, votaciones de los propios obreros, lo contraponemos a los intentos liquidacionistas de embadurnar y tergiversar los hechos ocurridos en la sesión del Buró.

*Proletárskaia Pravda*, núm. 8, 15 de diciembre de 1913.

Se imprime según el texto del periódico *Proletárskaia Pravda*.