Escrito en septiembre de 1913.  
Publicado en diciembre de 1913 en el folleto *Notificación y resoluciones de la reunión de verano de 1913 del Comité Central del POSDR con los trabajadores del partido*, editado en París por el CC del POSDR.  
Se imprime según el texto de la edición ilegal hectografiada de las resoluciones, cotejado con el texto del folleto.

Cubierta del folleto *Notificación y resoluciones de la reunión de verano de 1913 del Comité Central con los trabajadores del partido*, editado en París por el CC del POSDR. – 1913. La anotación en la cubierta del folleto pertenece a V. I. Lenin.

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**Sobre las tareas de la agitación en el momento actual**

1. La situación en el país se agudiza cada vez más. El dominio de los terratenientes reaccionarios provoca un descontento creciente incluso entre las capas más moderadas de la población. En el camino hacia una libertad política mínimamente real en Rusia sigue alzándose la monarquía zarista, hostil a toda reforma seria, que sólo protege el poder y las rentas de los señores feudales y reprime con especial brutalidad toda manifestación del movimiento obrero.

2. La clase obrera sigue actuando como dirigente en la lucha revolucionaria por la liberación nacional. La huelga revolucionaria de masas continúa desarrollándose. La lucha efectiva de los destacamentos avanzados de la clase obrera se desenvuelve bajo consignas revolucionarias.

El movimiento económico de masas, a menudo partiendo de las reivindicaciones más elementales, por toda la situación de la lucha, se funde cada vez más con el movimiento revolucionario de la clase obrera.

Tarea de los obreros avanzados es, con su labor de agitación y esclarecimiento, acelerar la unión del proletariado bajo las consignas revolucionarias de la época. Sólo bajo esta condición cumplirán también los obreros avanzados su tarea de despertar a la democracia campesina y urbana.

3. La lucha de la clase obrera, que transcurre bajo consignas revolucionarias, ha obligado a una parte de los industriales y a la burguesía liberal-octubrista a hablar insistentemente de la necesidad de reformas en general y de una libertad de coalición recortada en particular. Por un lado, organizándose febrilmente en uniones patronales, introduciendo seguros contra las huelgas y exigiendo del gobierno persecuciones sistemáticas contra el movimiento obrero, la burguesía, por otro lado, recomienda a los obreros, en lugar de las reivindicaciones revolucionarias, limitarse a una reforma constitucional aislada, un simulacro de libertad de coalición. La clase obrera debe aprovechar todas las vacilaciones posibles del gobierno, así como las divergencias existentes entre la burguesía y el campo reaccionario, para reforzar su ofensiva tanto en el terreno económico como en el de la lucha política. Pero, precisamente para utilizar con éxito la situación, la clase obrera debe mantenerse en el terreno de las consignas revolucionarias sin recortes.

4. En esta situación general, tarea de los socialdemócratas es continuar la amplia agitación revolucionaria entre las masas por el derrocamiento de la monarquía y por la república democrática. Es necesario, sobre ejemplos vivos de la realidad, demostrar incansablemente todo el daño del reformismo, es decir, de la táctica que, en lugar de las consignas revolucionarias, coloca en el centro la reivindicación de mejoras parciales.

5. En su agitación por la libertad de coalición y por las reformas parciales en general, los liquidacionistas se desvían hacia la vía liberal. De hecho, niegan la agitación revolucionaria entre las masas; predican abiertamente en sus órganos que las consignas de «república democrática» y «confiscación de las tierras» no pueden ser objeto de agitación entre las masas. Presentan la libertad de coalición como una consigna omniabarcante de la época, sustituyendo de hecho con ella las reivindicaciones revolucionarias de 1905.

6. Advirtiendo contra la dañina agitación reformista de los liquidacionistas, la reunión recuerda que el POSDR, en su programa mínimo, ya planteó hace tiempo la reivindicación de la libertad de coalición, de palabra, de prensa, etc., vinculando estrechamente todas estas reivindicaciones con la lucha revolucionaria por el derrocamiento de la monarquía zarista. La reunión confirma la resolución de la conferencia de enero de 1912 que dice: «La conferencia llama a todos los socialdemócratas a explicar a los obreros toda la necesidad para el proletariado de la libertad de coalición, siendo necesario poner constantemente esta reivindicación en ligazón indisoluble con nuestras reivindicaciones políticas generales y con la agitación revolucionaria entre las masas»[6] {27}.

Las principales consignas de la época siguen siendo: 1) república democrática; 2) confiscación de las tierras de los terratenientes; 3) jornada laboral de 8 horas. La libertad de coalición está incluida en ellas como la parte en el todo.

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**Resolución sobre la cuestión de organización y el congreso del partido**

1. Los informes de las localidades han mostrado que la tarea organizativa más importante del momento no es sólo la consolidación de las organizaciones dirigentes del partido en cada ciudad, sino también la unión de las distintas ciudades entre sí.

2. La reunión recomienda, como primer paso hacia la unificación regional, la organización de reuniones (y, donde sea posible, de conferencias) de camaradas de los distintos focos del movimiento obrero. Es necesario, al mismo tiempo, aspirar a que en la reunión estén representadas todas las ramas del trabajo del partido: política, sindical, de seguros, cooperativa, etc.

3. La reunión reconoce que el sistema de personas de confianza ante el CC es absolutamente necesario para la unificación del trabajo a escala de toda Rusia. La decisión de la reunión de febrero{28} sobre las personas de confianza apenas ha comenzado a aplicarse en la práctica. Los obreros avanzados en todas las localidades deben preocuparse de que se designen personas de confianza, al menos en cada gran centro del movimiento obrero y en el mayor número posible.

4. La reunión coloca a la orden del día la cuestión de la convocatoria del congreso del partido{29}. El crecimiento del movimiento obrero, la maduración de la crisis política en el país, la necesidad de acciones unificadas de la clase obrera a escala de toda Rusia hacen necesaria y posible la convocatoria de tal congreso – tras una preparación suficiente del mismo.

5. La reunión invita a los camaradas en las localidades a que, tras discutir esta cuestión, esbocen un orden del día preliminar, el plazo deseable del congreso, proyectos de resolución, etc.

6. La reunión señala que, aparte de otras dificultades, también la cuestión de los gastos monetarios para el congreso sólo puede ser resuelta por los propios obreros.

La reunión llama a los camaradas a empezar la creación de un fondo monetario para la convocatoria del congreso del partido.

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**Sobre el movimiento huelguístico**

1. La reunión confirma las resoluciones de la conferencia de enero de 1912 y de la reunión de febrero de 1913[7], que dieron una valoración del movimiento huelguístico correspondiente a toda la experiencia de los últimos meses.

2. La nueva fase de auge de la huelga revolucionaria se caracteriza por el movimiento en Moscú y por el crecimiento del estado de ánimo en varias localidades que hasta ahora no habían participado en el movimiento.

3. La reunión saluda la iniciativa del Comité de Petersburgo y de una serie de grupos del partido de Moscú, que plantearon la cuestión de la huelga política general y dieron pasos en esta dirección en julio y septiembre del año en curso[8].

4. La reunión reconoce que el movimiento se aproxima a la colocación a la orden del día de la huelga política de toda Rusia. La agitación preparatoria sistemática para esta huelga debe comenzarse de inmediato y en todas partes.

5. Las consignas de las huelgas políticas que deben difundirse con redoblada energía deben ser las demandas revolucionarias fundamentales del momento: república democrática, jornada laboral de 8 horas, confiscación de las tierras de los terratenientes.

6. La reunión llama a todos los militantes en las localidades al desarrollo de la agitación mediante hojas volantes y al establecimiento de vínculos lo más regulares y estrechos posibles entre las organizaciones políticas y otras organizaciones de obreros de distintas ciudades. Hay que prestar especial atención al acuerdo, en primer lugar, de los obreros de Petersburgo y Moscú, para que las huelgas políticas que puedan producirse por diversos motivos (persecuciones a la prensa, huelga de seguros, etc.) transcurran, en la medida de lo posible, simultáneamente en ambas capitales.

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**Sobre la prensa del partido**

1. La reunión constata la enorme importancia de la prensa legal para la causa de la agitación y la organización socialdemócratas y, por ello, llama a las instituciones del partido y a todos los obreros conscientes a un apoyo intenso a la prensa legal mediante su más amplia difusión, la organización de suscripciones colectivas masivas y de colectas permanentes. Al mismo tiempo, la reunión confirma nuevamente que dichas colectas son cuotas de afiliación al partido.

2. Debe prestarse especial atención al fortalecimiento del órgano obrero legal en Moscú{30} y a la creación, en la medida de lo posible, de un periódico obrero en el sur.

3. La conferencia expresa el deseo de un acercamiento más estrecho entre los órganos obreros legales existentes mediante la información mutua, la celebración de reuniones, etc.

4. Reconociendo la importancia y la necesidad de la existencia de un órgano teórico del marxismo, la conferencia expresa el deseo de que todos los órganos de la prensa partidaria y sindical familiaricen a los obreros con la revista «Prosveschenie» («La Ilustración»){31} y los llamen a la suscripción permanente a la revista y a su apoyo sistemático.

5. La conferencia señala a la atención de las editoriales del partido{32} la extrema necesidad de una amplia edición de folletos populares sobre cuestiones de agitación y propaganda socialdemócratas.

6. En vista del agravamiento de la lucha revolucionaria de masas en los últimos tiempos y de la necesidad de su cobertura completa y multilateral, inaccesible para la prensa legal, la conferencia presta especial atención a la necesidad del desarrollo intensificado de la editorial ilegal del partido, considerando que, además de hojas ilegales, folletos, etc., es sumamente necesaria una salida más frecuente y regular del órgano ilegal del partido (Órgano Central){33}.

Sobre el trabajo de los socialdemócratas en la Duma

Tras analizar detalladamente la resolución del POSDR sobre la fracción socialdemócrata en la Duma, adoptada en la conferencia de diciembre de 1908, y debatir todos los datos sobre el trabajo de los socialdemócratas en la IV Duma, la conferencia:

1. reconoce que dicha resolución definió de manera completamente correcta las tareas y la orientación del trabajo socialdemócrata en la Duma, y que, por lo tanto, es necesario guiarse en adelante por esta resolución;

2. que el último subapartado del punto 3 (3h) de la resolución de diciembre (sobre el voto a favor o la abstención en cuestiones relativas a la mejora de la situación de los obreros){34} debe ser explicado de la siguiente manera. Cuando en los proyectos de ley, fórmulas, etc., se trate de una mejora inmediata y directa de la situación de los obreros, empleados de bajo rango y masas trabajadoras en general (por ejemplo, reducción de la jornada laboral, aumento de salarios, eliminación de un mal, aunque sea pequeño, en la vida de los obreros y de amplios sectores de la población en general, etc.), se debe votar a favor de aquellos puntos que contengan estas mejoras.

En aquellos casos en que la mejora, debido a las condiciones que la rodean en la IV Duma, sea dudosa, la fracción se abstiene, necesariamente con una motivación especial de la abstención, habiendo discutido previamente la cuestión con representantes de las organizaciones obreras.

La conferencia reconoce que:

En todas las interpelaciones, proyectos de ley importantes, etc., la fracción socialdemócrata debe presentar sus propias fórmulas independientes de transición a los asuntos del día.

En aquellos casos en que, tras el rechazo de la fórmula socialdemócrata, los votos de la fracción contra el gobierno coincidan con los votos de otros partidos, es necesario que la fracción se esfuerce en motivar especialmente su voto a favor de una fórmula ajena o de una parte de una fórmula ajena.

Sobre la fracción socialdemócrata en la Duma{35}

La conferencia considera que la unidad de la fracción socialdemócrata en el ámbito del trabajo en la Duma es posible y necesaria.

Sin embargo, la conferencia constata que la conducta de los 7 diputados amenaza seriamente la unidad de la fracción.

Los 7 diputados, aprovechando la mayoría casual de 1 voto, violan los derechos elementales de los 6 diputados obreros, que representan a la inmensa mayoría de los obreros de Rusia.

Los 7 diputados, partiendo de intereses fraccionales estrechos, privan a los 6 diputados de la posibilidad de intervenir desde la tribuna de la Duma en las cuestiones más importantes de la vida obrera. En toda una serie de intervenciones, cuando la fracción socialdemócrata presentaba dos o más oradores, los 6 diputados, a pesar de sus demandas, no obtuvieron la posibilidad de presentar a su propio orador.

Los 7 diputados, en la distribución de puestos en las comisiones de la Duma (por ejemplo, la de presupuesto), deniegan del mismo modo a los 6 diputados la concesión de uno de los dos puestos.

En las elecciones de la fracción para instituciones importantes para el movimiento obrero, los 7 diputados, por mayoría de un voto, privan de representación a los 6 diputados. El personal al servicio de la fracción es elegido siempre de manera unilateral (por ejemplo, se ha rechazado la demanda de un segundo secretario).

La conferencia considera que tal modo de proceder de los 7 diputados crea inevitablemente fricciones en la fracción, obstaculiza el trabajo cohesionado y conduce a la escisión de la fracción.

La conferencia protesta del modo más enérgico contra semejante modo de proceder de los 7 diputados.

Los 6 diputados representan a la inmensa mayoría de los obreros de Rusia y actúan en pleno acuerdo con la línea política de su vanguardia organizada.

Por lo tanto, la conferencia considera que solo con la plena igualdad de derechos de las dos partes de la fracción y solo con la renuncia de los 7 diputados a la política de supresión, será posible mantener la unidad de la fracción socialdemócrata en el ámbito del trabajo en la Duma.

A pesar de las diferencias irreconciliables en el ámbito del trabajo, no solo en la Duma, la conferencia exige la unidad de la fracción sobre las bases de igualdad de derechos de sus dos partes arriba indicadas.

La conferencia invita a los obreros conscientes a expresar su opinión sobre esta importante cuestión y a contribuir con todas sus fuerzas al mantenimiento de la unidad de la fracción sobre la única base posible de la igualdad de derechos de los 6 diputados obreros.

Sobre el trabajo en las sociedades legales

1. En el momento actual de auge de la lucha económica y política de la clase obrera, es especialmente necesario intensificar el trabajo en todas las sociedades obreras legales (sindicatos, clubes, cajas de seguro de enfermedad, cooperativas, etc.).

2. Todo el trabajo en las sociedades obreras legales debe llevarse a cabo no con espíritu de neutralidad, sino con el espíritu de las decisiones del Congreso de Londres del POSDR y del Congreso Internacional de Stuttgart{36}. Los socialdemócratas deben atraer a todas las sociedades obreras a los círculos de obreros más amplios posibles, invitando como miembros a todos los obreros sin distinción de opiniones partidarias. Pero los socialdemócratas deben formar dentro de estas sociedades grupos del partido y, mediante un trabajo sistemático y prolongado dentro de todas estas sociedades, lograr el establecimiento de las relaciones más estrechas entre ellas y el partido socialdemócrata.

3. La experiencia del movimiento obrero internacional y de nuestro movimiento obrero ruso enseña que, desde el nacimiento mismo de tales organizaciones obreras (sindicatos, cooperativas, clubes, etc.), es necesario procurar que cada una de estas instituciones sea un baluarte del partido socialdemócrata. La conferencia invita a todos los miembros del partido a tener presente esta importante tarea, que es especialmente candente en Rusia, donde los liquidacionistas intentan sistemáticamente utilizar las sociedades legales contra el partido.

4. La conferencia considera que, en las elecciones de delegados a las cajas de seguro, en todo el trabajo de los sindicatos, etc., defendiendo la plena unidad del movimiento y la subordinación de la minoría a la mayoría, se debe aplicar la línea del partido, procurar la elección de partidarios del partido para todos los puestos de responsabilidad, etc.

5. Para tener en cuenta la experiencia del trabajo práctico en las sociedades obreras legales, es deseable la organización de reuniones más frecuentes con los participantes activos en el trabajo en las organizaciones obreras legales a nivel local, así como la atracción del mayor número posible de representantes de los grupos del partido que trabajan en las sociedades legales a las conferencias generales del partido.

Resolución sobre la cuestión nacional

El desenfreno del nacionalismo centuriano, el crecimiento de las tendencias nacionalistas entre la burguesía liberal, el fortalecimiento de las tendencias nacionalistas entre las capas superiores de las nacionalidades oprimidas, colocan en el momento actual a la cuestión nacional en un lugar prominente.

El estado de cosas dentro de la socialdemocracia (los intentos de los socialdemócratas caucásicos, del Bund{37} y de los liquidacionistas de abolir el programa del partido{38}, etc.) obliga al partido a prestar aún más atención a esta cuestión.

Apoyándose en el programa del POSDR, la conferencia, en interés de una correcta formulación de la agitación socialdemócrata sobre la cuestión nacional, plantea las siguientes tesis:

1. En la medida en que es posible la paz nacional en una sociedad capitalista basada en la explotación, el lucro y la rivalidad, ésta sólo es alcanzable bajo una estructura estatal consecuentemente democrática, republicana hasta el fin, que garantice la plena igualdad de todas las naciones y lenguas, la ausencia de una lengua estatal obligatoria, la provisión a la población de escuelas con enseñanza en todas las lenguas locales, y la inclusión en la constitución de una ley fundamental que declare nulos y sin efecto cualesquiera privilegios de una nación y cualesquiera violaciones de los derechos de una minoría nacional. Particularmente necesaria en este sentido es una amplia autonomía regional y una autogestión local plenamente democrática, determinándose los límites de las regiones autogestionadas y autónomas sobre la base del cálculo, por la propia población local, de las condiciones económicas y de vida, la composición nacional de la población, etc.

2. La división de la enseñanza escolar por nacionalidades dentro de un mismo Estado es indudablemente perjudicial desde el punto de vista de la democracia en general y de los intereses de la lucha de clases del proletariado en particular. A esta división se reduce precisamente el plan de la llamada «autonomía nacional-cultural» o de la «creación de instituciones que garanticen la libertad de desarrollo nacional», adoptado en Rusia por todos los partidos burgueses del judaísmo y por elementos pequeñoburgueses, oportunistas, de distintas naciones.

3. Los intereses de la clase obrera exigen la fusión de los obreros de todas las nacionalidades de un Estado dado en organizaciones proletarias únicas: políticas, sindicales, cooperativas-educativas, etc. Sólo tal fusión en organizaciones únicas de los obreros de distintas nacionalidades da al proletariado la posibilidad de librar una lucha victoriosa contra el capital internacional y la reacción, así como contra la prédica y las aspiraciones de los terratenientes, los curas y los nacionalistas burgueses de todas las naciones, quienes suelen promover sus aspiraciones antiproletarias bajo la bandera de la «cultura nacional». El movimiento obrero mundial crea y desarrolla cada día más la cultura internacional del proletariado.

4. En cuanto al derecho a la autodeterminación de las naciones oprimidas por la monarquía zarista, es decir, a la separación y formación de un Estado independiente, el partido socialdemócrata debe defender incondicionalmente este derecho. Así lo exigen tanto los principios fundamentales de la democracia internacional en general, como en particular la inaudita opresión nacional de la mayoría de la población de Rusia por la monarquía zarista, que representa el régimen estatal más reaccionario y bárbaro en comparación con los Estados vecinos de Europa y Asia. Lo exige, además, la causa de la libertad de la propia población gran rusa, que es incapaz de crear un Estado democrático si no se extirpa el nacionalismo gran ruso de las Centurias Negras, sostenido por la tradición de una serie de sangrientas represiones contra los movimientos nacionales y cultivado sistemáticamente no sólo por la monarquía zarista y todos los partidos reaccionarios, sino también por el liberalismo burgués gran ruso, servil ante la monarquía, especialmente en la época de la contrarrevolución.

5. La cuestión del derecho de las naciones a la autodeterminación (es decir, la garantía por la constitución del Estado de un modo plenamente libre y democrático para resolver la cuestión de la separación) no debe confundirse con la cuestión de la conveniencia de la separación de una u otra nación. Esta última cuestión la debe resolver el partido socialdemócrata en cada caso particular de manera completamente independiente, desde el punto de vista de los intereses de todo el desarrollo social y de los intereses de la lucha de clases del proletariado por el socialismo.

La socialdemocracia debe, al mismo tiempo, tener presente que los terratenientes, los curas y la burguesía de las naciones oprimidas a menudo encubren con consignas nacionalistas sus aspiraciones de dividir a los obreros y embaucarlos, concertando a sus espaldas pactos con los terratenientes y la burguesía de la nación dominante en perjuicio de las masas trabajadoras de todas las naciones.

La Conferencia incluye en el orden del día del congreso del partido la cuestión del programa nacional. La Conferencia invita al Comité Central, a la prensa del partido y a las organizaciones locales a esclarecer lo más detalladamente posible (en folletos, discusiones, etc.) la cuestión nacional.

Sobre los populistas

1. El Congreso de Londres, al resumir los resultados de la actividad de los partidos populistas –y, entre otros, del partido socialrevolucionario– en la época revolucionaria, señaló con precisión que estos partidos oscilaban constantemente entre la subordinación a la hegemonía de los liberales y la lucha decidida contra la propiedad latifundista y el Estado feudal, así como el carácter pseudo (ficticiamente) socialista de su prédica, que difumina la oposición entre el proletario y el pequeño propietario.

2. La época reaccionaria acentuó aún más estos rasgos, creando en el partido socialrevolucionario, por un lado, la renuncia a una política consecuentemente democrática y transformando incluso a algunos elementos del partido en críticos de la revolución que siguen los pasos de los liberales, y, por otro lado, convirtiéndolo en un grupo puramente intelectualista, desvinculado de la vida de las masas.

3. El partido socialrevolucionario continúa defendiendo oficialmente el terror, cuya historia en Rusia justificó plenamente la crítica socialdemócrata a este método de lucha y terminó en un completo fracaso. Paralelamente, el boicot a las elecciones y la total incapacidad de esta organización intelectualista para un impacto planificado sobre el curso del desarrollo social del país hicieron que el nuevo ascenso del movimiento revolucionario transcurriera en todas partes sin influencia alguna de este partido.

4. El socialismo pequeñoburgués del populismo se reduce únicamente a una prédica perjudicial, ante la clase obrera, de ideas que difuminan el abismo creciente entre los intereses del trabajo y del capital y que intentan presentar de forma atenuada la agudeza de la lucha de clases, y conduce a utopías pequeñoburguesas en el ámbito cooperativo.

5. Las vacilaciones en el ámbito de la defensa de las consignas democráticas, el carácter de círculo del partido y sus prejuicios pequeñoburgueses obstaculizan en grado sumo que el populismo desarrolle una propaganda democrático-republicana en los amplios círculos del campesinado. Así pues, los propios intereses de esta propaganda exigen, en primer lugar, de la socialdemocracia una crítica decidida del populismo.

La Conferencia, sin excluir en absoluto aquellas acciones conjuntas con los partidos populistas que están específicamente previstas por el Congreso de Londres, considera por tanto que la tarea de la socialdemocracia debe ser:

a) desenmascarar las vacilaciones y la renuncia al democratismo consecuente que se manifiestan en los partidos populistas;

b) combatir el socialismo pequeñoburgués del populismo, que difumina el abismo entre el capital y el trabajo;

c) apoyar las corrientes democrático-republicanas en la masa campesina, señalando constantemente que sólo el proletariado socialista, consecuente en su democratismo, puede ser el dirigente fiable de las masas del campesinado pobre en su lucha contra la monarquía y la propiedad latifundista;

d) dirigir una atención intensificada a la propaganda de las ideas socialdemócratas entre aquellos grupos de obreros, aunque poco numerosos, que hasta ahora no se han liberado aún de las atrasadas teorías del populismo.