25 de julio de 1913.

¡Querido A. M.! Todo el tiempo me disponía a escribirle, pero lo iba postergando por la operación de mi esposa.

Anteayer, por fin, se realizó la operación y ya la cosa va mejorando. La operación resultó bastante difícil, y me alegro mucho de que se haya podido operar con Kocher.

Ahora sobre los asuntos. Usted escribió que en agosto estaría en Berlín. ¿Cuándo en agosto? ¿A principios o a finales? Nosotros pensamos irnos de aquí el 4 de agosto. Tenemos billetes vía Zúrich – Múnich – Viena, y haremos escala en todas estas ciudades. (Es posible que el médico no nos deje salir aún el día 4; en ese caso lo aplazaremos un poco.) ¿No podríamos vernos en algún sitio? Pues a usted le queda de camino, seguramente, por Berna o por Zúrich o por Múnich, ¿verdad?

Nos sería muy necesario vernos. El cierre de «Pravda» crea una situación endiabladamente difícil. Tal vez pudiéramos idear algo. Además, en Berlín usted podría hacer mucho por nosotros, es decir, por «Pravda».

Por eso le ruego encarecidamente que me escriba enseguida aunque sean dos palabras sobre si es posible nuestro encuentro aquí o en las ciudades indicadas a principios de agosto. Si no es posible, entonces le escribiré detalladamente sobre todos los asuntos, en particular sobre la escuela (el fracaso del organizador nos ha asestado un golpe terrible*; estamos buscando a otro).

* Se refiere a E. F. Rozmírovich. — Ed.