La aparición de los artículos de L. Martov en “Luch”, en los que se promete un análisis de la cuestión de la «esencia táctica de la actual polémica», debería ser saludada desde todos los puntos de vista, si ya el primer artículo no contuviera una falsedad flagrante. Mis palabras de que la polémica con los liquidadores no versa en absoluto sobre la cuestión organizativa[28], L. Martov las califica de «inesperadas», exclamando «¡vaya sorpresa!», «de repente, con la ayuda de Dios, un viraje», etc.

Sin embargo, L. Martov sabe perfectamente que aquí no hay ni sombra de viraje, no hay nada de inesperado. En mayo de 1910, hace más de tres años, escribí en una publicación parisina, perfectamente conocida por Martov, «sobre el grupo de independientes-legalistas» (las ideas de “Nasha Zariá” y “Vozrozhdenie”), que dicho grupo «se ha cohesionado definitivamente y ha roto definitivamente con el partido»[29].

Está claro que la polémica, también aquí, no se reduce en absoluto a la cuestión organizativa (¿cómo construir el partido?), sino a la cuestión de la existencia del partido, de la escisión de los liquidadores respecto al partido, de su ruptura definitiva con él. Martov no puede dejar de comprender que esto no es una polémica sobre la cuestión organizativa.

En octubre de 1911, en una publicación igualmente bien conocida por Martov y también firmada por mí, se decía: «de hecho, en primer plano se sitúa ahora una cuestión que no es en modo alguno organizativa», sino la cuestión de la «existencia» del partido[30].

Muy mal deben andar los asuntos de los liquidadores si Martov, eludiendo el análisis de las resoluciones precisas del partido, cuenta patrañas e imprime una falsedad flagrante.

Escrito el 7 (20) de junio de 1913.

Publicado el 15 de junio de 1913 en el periódico “Pravda” núm. 136. Firmado: V. Ilín

Se publica según el texto del periódico