En Australia finalizaron recientemente nuevas elecciones parlamentarias. El Partido Obrero, que predominaba en la cámara baja con 44 diputados de 75, ha sufrido una derrota. Ahora cuenta solo con 36 diputados de 75. La mayoría ha pasado a los liberales, pero una mayoría muy precaria, pues en la cámara alta 30 de los 36 diputados son obreros.

¿Qué singular país capitalista es este, donde los obreros predominan en la cámara alta, y hasta hace poco predominaban también en la baja, sin que el régimen capitalista haya corrido peligro alguno?

Uno de los corresponsales ingleses de la prensa obrera alemana ha explicado recientemente esta circunstancia, que muy a menudo da pie a tergiversaciones entre los escritores burgueses.

El Partido Obrero Australiano ni siquiera de palabra es un partido socialista. En realidad es un partido liberal-burgués, y los llamados liberales australianos son los conservadores.

Ese uso extraño e incorrecto de las palabras para designar a los partidos no es un fenómeno aislado. ¡En Estados Unidos se llaman demócratas los antiguos esclavistas, y en Francia los pequeño burgueses, enemigos del socialismo, se denominan «radicales-socialistas»! Para comprender el verdadero significado de los partidos, no hay que fijarse en el rótulo, sino en su carácter de clase y en las condiciones históricas de cada país concreto.

Australia es una joven colonia de Inglaterra.

El capitalismo en Australia es aún muy joven. El país está apenas constituyéndose en Estado independiente. Los obreros, en su mayor parte, son emigrantes de Inglaterra. Abandonaron Inglaterra en una época en que allí reinaba casi sin rival la política obrera liberal, cuando la masa de los obreros ingleses era liberal. En Inglaterra, hasta hoy, la mayoría de los obreros fabriles calificados e instruidos son liberales o semiliberales. Esto es resultado de la situación monopolista excepcionalmente ventajosa de Inglaterra en la segunda mitad del siglo pasado. Solo ahora la masa obrera en Inglaterra está virando (aunque lentamente) hacia el socialismo.

Y si en Inglaterra el llamado «Partido Laborista» es una alianza de sindicatos no socialistas con el Partido Laborista Independiente, sumamente oportunista, en Australia el Partido Obrero es la representación pura de los sindicatos obreros no socialistas.

Los dirigentes del Partido Obrero Australiano son funcionarios sindicales, elemento en todas partes el más moderado y «sumiso al capital», y en Australia completamente pacífico, netamente liberal.

La unión entre los distintos Estados australianos en una sola Australia es aún muy débil. El Partido Obrero ha tenido que preocuparse por su desarrollo y consolidación, por la creación de un gobierno central.

El Partido Obrero en Australia ha aplicado lo que en otros países hicieron los liberales: un arancel aduanero común para todo el Estado, una ley escolar común, un impuesto territorial común, una legislación fabril común.

Es comprensible que, con el desarrollo definitivo y la consolidación de Australia como Estado capitalista independiente, cambie la situación de los obreros y también el liberal «Partido Obrero», cediendo el paso a un partido obrero socialista. El ejemplo de Australia es una de las ilustraciones de las condiciones bajo las cuales son posibles las excepciones a la regla. La regla es el partido obrero socialista en un país capitalista. La excepción es un partido obrero liberal, que surge solo por un cierto tiempo en virtud de condiciones especiales, anormales para el capitalismo en general.

Los liberales de Europa y de Rusia que intentan «enseñar» al pueblo la inutilidad de la lucha de clases con el ejemplo de Australia, no hacen más que engañarse a sí mismos y a los demás. Es ridículo pensar en trasplantar las condiciones australianas (colonia no desarrollada, joven, poblada por obreros ingleses liberales) a países con un Estado consolidado desde hace mucho tiempo y un capitalismo desarrollado.

Escrito el 8 (21) de junio de 1913.
Publicado el 13 de junio de 1913 en el periódico "Pravda" nº 134. Firma: W.
Se publica según el texto del periódico.