En Moscú, junto a los mataderos municipales, se ha abierto un «Freiebank», es decir, una tienda para la venta de carne barata, desinfectada y condicionalmente apta. Así lo ha informado _Rússkoe Slovo_.

Carne barata: eso está bien. Pero, ¿qué significa: «desinfectada», «condicionalmente apta» (por lo tanto, ¡con igual derecho podría decirse: condicionalmente no apta!)? Pues significa lo siguiente:

Cuando el ganado llega para la venta, es examinado por la inspección veterinaria. El ganado enfermo se declara no apto. No se permite sacrificarlo, porque su consumo amenaza con contagiar a las personas diversas enfermedades. Con especial frecuencia se declaran no aptos el ganado tuberculoso (tísico) y el «cisticercoso» (gusanos vesiculares).

Del total de unas 450 000 cabezas de ganado que pasan por los mataderos de Moscú, unas 30 000 son rechazadas como sospechosas.

Pues bien, este ganado sospechoso, cisticercoso y tuberculoso, se desinfecta mediante cocción durante unas tres horas en una cámara especial, bajo la supervisión de un veterinario. Los gusanos y los bacilos tuberculosos mueren con esta cocción.

¡Bueno, probablemente todos, o casi todos, mueren completamente o casi completamente! Se obtiene así carne desinfectada, bien cocida y barata.

«Morirse de ello —dice el pueblo, según informa _Rússkoe Slovo_—, morirse, claro está, no se muere uno; pero se puede pillar la tisis o sufrir del vientre, porque es bien sabido que el ganado está enfermo».

No faltan compradores. Acuden obreros incluso de Moscú. Las colas se alargan mucho. En la cola de la mañana hay sobre todo mujeres, amas de casa; en la de la tarde, obreros, principalmente de la construcción.

Carne bien cocida y desinfectada, que no mata pero hace sufrir del vientre: eso es justo lo que conviene al pueblo. La carne de verdad no está al alcance de los bolsillos populares.

Se dice que cuanto más rigurosa es la inspección veterinaria, mayor es el número de reses rechazadas. «De este modo —concluye _Rússkoe Slovo_—, la población está interesada por dos lados en el rigor de la inspección: las clases medias, en que de los mataderos salga a la venta carne sana; los pobres, en que se rechace más ganado y el Freiebank esté bien surtido de carne».

¡Vaya tiempos tan cultos y humanitarios en que vivimos: han aprendido a «interesar» a la población «por dos lados»! Y qué «libertad» para la carne barata: ¡pues «Freiebank» significa en alemán «tienda libre»!

¡Cultura, libertad, baratura de los productos, animación del comercio, todo para el pueblo! Vean el anuncio: «Sociedad de viviendas populares»; sepan que el sótano o la buhardilla será barato y estará bajo control médico: morirse, claro está, no se muere uno; pero tisis se coge.

Vean el rótulo: «Comedor popular»; entren sin miedo. Habrá carne barata bien cocida, que ha pasado bajo control por el matadero y que sin control no habría pasado.

Vean la inscripción: «Biblioteca popular»; pueden exultar. Habrá un folleto barato, o incluso gratis, editado por la Unión del Pueblo Ruso{89} o por el Club Nacionalista Panruso, bajo control médico de la censura eclesiástica.

Dicen que pronto abrirán un «Freiebank» para el pan «popular»… de hierba, desinfectada, hervida, preparada bajo control veterinario, es decir, quería decir: bajo control médico.

¡Cultura, libertad, baratura de los productos, animación del comercio, todo para el pueblo! Y la población se hallará cada vez más interesada por dos lados: los ricos, en que su carne sea sana; los pobres, en que el «Freiebank» esté surtido de carne condicionalmente apta.

_Escrito el 8 (21) de junio de 1913._

_Publicado el 16 de junio de 1913 en el periódico «Pravda» nº 137. Firmado: V._

_Se edita según el texto del periódico._