¡Me ha alegrado muchísimo, y a todos aquí, que se encargue usted de *Prosveschenie*!

Y yo – mea culpa – he llegado a pensar: en cuanto le escriba de nuestra revistilla o periodicucho, a A. M. se le pasarán las ganas. Mea culpa, mea culpa por esos pensamientos.

¡Será magnífico que atraigamos poco a poco a los narradores y lancemos *Prosveschenie*! ¡Magnífico! Un lector nuevo, proletario: haremos la revista barata; usted sólo dejará pasar prosa democrática, sin lloriqueos ni renegadismos. Forjaremos a los obreros. Y los obreros avanzan bien. Ahora, en la Duma, nuestro grupo de seis diputados de la curia obrera ha empezado a desenvolverse para el trabajo extradumario de un modo que es una delicia. ¡Ahí es donde se forjará el verdadero partido obrero! En la tercera Duma jamás pudimos conseguirlo. ¿Ha visto en *Luch* (núm. 24) la carta de los cuatro diputados sobre su retirada? 182 Es una buena carta, ¿verdad?

¿Y en *Pravda* ha visto? Alexinski escribe bien y, ¡de momento, no arma escándalo! ¡Asombroso!

Envié un “manifiesto” (por qué entró en *Pravda*). No lo publicaron. Y, sin embargo, de momento no arma escándalo. ¡A-som-bro-so! Pero Bogdánov sí arma escándalo: en *Pravda* núm. 24 dice una archiestupidez.

No, ¡con él no se cuece nada! He leído su *Ingeniero Manni*. El mismo machismo = idealismo, tan bien disfrazado que ni los obreros ni los zoquetes redactores de *Pravda* lo han entendido. No, este machista no tiene remedio, como Lunacharski (gracias por su artículo). Si se pudiera separar a Lunacharski de Bogdánov en estética, como Alexinski ha empezado a separarse de él en política... si se pudiera, y ojalá...

En cuanto a la doctrina de la materia y su estructura, coincido plenamente con usted en que hay que escribir sobre ello y que es un buen remedio contra “el veneno que chupa el alma amorfa rusa”. Sólo que es inútil que llame usted a ese veneno “metafísica”. Hay que llamarlo idealismo y agnosticismo.

¡Porque los machistas llaman metafísica precisamente al materialismo! Y justamente un montón de los físicos contemporáneos más eminentes, con motivo de los “milagros” del radio, los electrones, etc., cuelan a diosito – tanto el más burdo como el más sutil, en forma de idealismo filosófico.

En lo del nacionalismo coincido plenamente con usted en que hay que ocuparse más seriamente. Hay un magnífico georgiano de los nuestros que se ha encerrado y escribe para *Prosveschenie* un extenso artículo*, reuniendo todo el material austríaco y demás. Insistiremos en ello. Pero eso de que nuestras resoluciones (se las envío impresas) no son más que “un formalismo, burocratismo”, se digna usted renegar en vano. No. No es formalismo. También en el Cáucaso, los socialdemócratas georgianos + armenios + tártaros + rusos trabajamos juntos, en una organización socialdemócrata única, más de diez años. Esto no es una frase, sino una solución proletaria de la cuestión nacional. La única solución. Lo mismo hubo en Riga: rusos + letones + lituanos; sólo se separaron los separatistas, el Bund. También en Vilna.

Hay dos buenos folletos socialdemócratas sobre la cuestión nacional: el de Strasser y el de Pannekoek. ¿Quiere que se los envíe? ¿Tiene quien se los traduzca del alemán?

No, esa porquería que hay en Austria no la tendremos nosotros. ¡No lo permitiremos! Y aquí somos más, de los nuestros, los rusos grandes. Con los obreros, no dejaremos pasar el “espíritu austríaco”.

En cuanto a Piatnitski, 183 soy partidario del juicio. Basta de ceremonias. Sería imperdonable andarse con sentimentalismos. Los socialistas no están en absoluto contra la utilización del tribunal de la corona. Somos partidarios de aprovechar la legalidad. Marx y Bebel recurrieron al tribunal de la corona incluso contra sus adversarios socialistas. Hay que saber cómo hacerlo, pero hay que hacerlo.

A Piatnitski hay que enjuiciarlo sin contemplaciones. Si a usted le reprochan por ello, escúpale en el hocico a quienes le reprochen. Le reprocharán los hipócritas. Ceder ante Piatnitski, dejarle pasar las cosas por miedo al juicio, sería imperdonable.

Bueno, me he alargado más de la cuenta. Escríbame cómo está de salud.

Suyo, Lenin

* Se trata del artículo de I. V. Stalin “La cuestión nacional y la socialdemocracia”. — *Nota de la redacción.*