Uno de los resultados importantes de los debates presupuestarios no ha sido suficientemente valorado, e incluso ha pasado inadvertido en parte para nuestra prensa política.

Este resultado es el bloque de kadetes y octubristas en la votación sobre la cuestión de la fórmula que cierra los debates generales sobre el presupuesto.

Lo importante es precisamente el significado de principio de este bloque. No es tarde para volver a valorar este significado de principio, y conviene hacerlo con frecuencia.

¿Cómo ocurrieron los hechos? Los nacionalistas presentaron una fórmula de transición.

«En esencia —escribía *Riech* (n.º 130)—, contenía cosas aceptables incluso para los kadetes. Se condenaba duramente la política financiera, económica y ferroviaria».

Esto es una flagrante mentira. No había nada de duro. Las palabras: «atención insuficiente», «lentitud amenazadora», etc., no son en absoluto duras. Tampoco hay en la fórmula una condena de la política económica, etc., en general, sino deseos de los terratenientes de las Centurias Negras, que refunfuñan porque el capital les arranca un buen bocado.

Encontrar esta fórmula terrateniente «aceptable», no saber distinguir de dónde proviene la crítica de principio: si de la derecha o de la izquierda, es un ejemplo de politiquería liberal mezquina y obtusa.

Pero vayamos más lejos. Si «en esencia» la fórmula es aceptable para ustedes, Sres. kadetes, ¿dónde están entonces su honor y su conciencia política? Pues escuchen:

«Pero entre bastidores (!!) de la Duma se decía con toda certeza (!!) que esta fórmula había sido inspirada desde esferas extraparlamentarias, las menos simpatizantes con toda clase de fórmulas parlamentarias» (*Riech*, ibídem). La fórmula era «un instrumento de lucha personal contra V. N. Kokovtsov 2 en favor de algunos favoritos» (ibídem).

¡Se necesita una asombrosa falta de educación política de la «sociedad» liberal rusa, o más bien: se necesita una educación secular en el espíritu de la bajeza, para poder soportar tales explicaciones!

¡¡El partido liberal e incluso (¡no es broma!) democrático se guía por comunicaciones entre bastidores!! ¡Y la gente ni siquiera comprende que comete una vileza política, que se coloca al mismo nivel que los Purishkévich y los «¿Qué se le ofrece?» 3 de *Nóvoye Vremia*! — ¡eso es lo peor de todo!

En primer lugar. La propia *Riech* reconoce que «los nacionalistas, con cierta mueca, se vieron obligados (?) a aceptar la propuesta de Shingariov 4 de sustituir las palabras: departamento financiero, por la palabra: gobierno». ¡Por lo tanto, no quedaba ni sombra de lo «personal» en la fórmula!...

En segundo lugar. En la fórmula se expone claramente no una oposición personal, sino de principio, del urogallo de las Centurias Negras (sería inexacto decir: del agrario) al capitalismo.

En tercer lugar. No cabe la menor duda de que en el mundo de los Márkov, Antónov (octubrista) — Shingariov, a cada paso se encuentran intrigas personales de unos contra otros. Pero si los kadetes y los octubristas vieron una intriga personal en la política de Márkov y Cía., debieron declararlo y explicarlo formalmente desde la tribuna de la Duma. Los kadetes y los octubristas son mayoría en la Duma, por lo tanto tenían mil medios para hacerlo. ¡Los políticos con honor y conciencia estaban obligados a hacerlo!

En lugar de ello, los kadetes y los progresistas, junto con los octubristas y el centro, con 127 votos contra 94 de la derecha y los nacionalistas, y 16 abstenciones de los socialdemócratas y los trudoviques, ¡aprueban la propuesta octubrista de «aplazar» la fórmula!

¿Qué resulta de todo esto?

Supongamos que Márkov y Zamyslovski 5 intrigan contra Kokovtsov entre bastidores del escenario de la Duma. ¿Justifica esto a los kadetes cuando, en el escenario de la Duma, intrigan a favor de Kokovtsov? ¿cuando callan cobardemente en el escenario de la Duma, sin explicar por qué y en qué ellos, los capitalistas, están a favor de Kokovtsov contra los urogallos?

Si Márkov intriga más contra Kokovtsov o viceversa, es algo que se desconoce.

Márkov y Zamyslovski decían desde la tribuna de la Duma: ¡abajo Kokovtsov, porque ofende a los terratenientes, dando una porción «excesiva» del botín a los capitalistas! Los Antónov y Shingariov decían desde la tribuna de la Duma: la fórmula de Márkov es «en esencia» aceptable, pero... ¡«aplacemos»!

Este hecho muestra de la manera más clara toda la esencia de nuestro liberalismo politiquero.

N.