Querido Sh.:

Preste atención al cambio de mi dirección. Hemos llegado aquí, a una aldea cerca de Zakopane, para tratar a Nad. Const. con aire de montaña (aquí a unos 700 metros de altura) de la enfermedad de Basedow. Me asustan: que si lo dejan, será irremediable; que la lleve enseguida a Kocher en Berna, que es una celebridad de primera clase... Por un lado, Kocher es cirujano. A los cirujanos les gusta cortar, y aquí una operación, parece, sería muy peligrosa y muy dudosa... Por otro lado, se la trata con aire de montaña y reposo. Pero entre nosotros el «reposo» es difícil de conseguir con una vida nerviosa. Y la enfermedad es de origen nervioso. Hemos probado 3 semanas de electroterapia. Resultado = 0. Todo sigue igual: la protrusión de los ojos, la hinchazón del cuello, las palpitaciones, todos los síntomas de la enfermedad de Basedow.

¿No podría usted indagar acerca de Kocher? No sé cómo hacerlo y quiero consultarle. ¿Sería posible que alguien, un estudiante o médico, fuera a hablar con Kocher? ¿O es que no querrá hablar sin la paciente? ¿O no se podría hablar con él consiguiendo una carta del médico que la ha tratado aquí (es decir, en Cracovia)? Si en general se pueden hacer indagaciones serias en Berna acerca de Kocher o directamente con Kocher (esto último sería, por supuesto, mejor), le quedaré muy agradecido. Si las indagaciones indican que conviene viajar a Berna, escríbame cuándo atiende Kocher, cuándo se va en verano y cómo habría que arreglarse en Berna, en la clínica (y si es muy cara) o de otro modo.

Le estrecho la mano y le agradezco de antemano las molestias.

Suyo, N. Lenin

Remitente: Wl. Ulianow. Poronin (Galitzia).