Bajo el título «Cuestiones controvertidas»[12] aparecieron en «Pravda» los artículos explicativos que se reclamaban. ¿Cuál es su contenido? Estos artículos exponen y explican las resoluciones del partido sobre las cuestiones controvertidas. Por boca del autor de estos artículos, «Pravda» declara: para decidir quién tiene razón en la controversia, dónde está la verdad, es preciso buscar hechos y documentos de la historia del partido, eliminar todo lo personal, todo lo superficial y comprender las raíces sociales de la controversia. La cuestión, —dice «Pravda» acerca de la controversia con los liquidacionistas—, «no reside en la mala voluntad de individuos aislados, sino en la situación histórica del movimiento obrero»[13]. Quienes quieran comprender seriamente la controversia deben esforzarse por entender esta situación histórica.

«Es necesario comprender —dice «Pravda»— cuál es el origen de clase de la dispersión y la desintegración, qué intereses de clase del medio no proletario alimentan la confusión entre los amigos del proletariado»[14].

Este es un planteamiento serio de la cuestión. Responde directamente a la exigencia de los obreros: ayudarles a orientarse en la seria controversia entre «Pravda» y «Luch». Siguiendo este camino, los obreros se familiarizarán con los hechos de la vida del partido, se acostumbrarán a distinguir en esta controversia lo justo y lo de principios de lo mezquino y casual, buscarán las raíces de clase de la dispersión.

Es posible que un obrero, después de conocer los hechos, releer los documentos, etc., no esté de acuerdo con «Pravda» al fin y al cabo; esto ya es cuestión de sus propias concepciones y de su experiencia. Pero, en todo caso, siguiendo el camino indicado por «Pravda», aprenderá mucho y se dará cuenta de toda la controversia.

Así responde «Pravda» a la exigencia de los obreros de que se les ponga al corriente de las divergencias existentes. ¿Y cómo procede «Luch»?

Simultáneamente con la publicación en «Pravda» de artículos sobre las «cuestiones controvertidas», en «Luch» se publica un enorme folletín dedicado al mismo tema. No se aduce en él ni un solo hecho, el autor no piensa siquiera en ningún contenido social de la controversia, no presenta ni un solo documento para conocimiento del lector.

Todo el enorme folletín, que se extiende a lo largo de dos números, está atiborrado de chismes y alusiones personales. Aquí se informa al lector obrero sobre la «irritabilidad» y las «encantadoras agudezas» de un marxista, los modales «sobrehumanos» de otro, el «cinismo» de un tercero. Todas las controversias se explican por «cuentas personales», «refunfuños por localismos», «lucha por el poder» en el partido. Y de pasada se difunde un rumor, digno de la prensa oficialista, de que la culpa de todo la tienen unos «maestros de la revolución» que temen perder su influencia si las amplias masas obreras entran en la lid.

Llenar las cabezas de chismes, querellas y personalidades, y de este modo huir de la necesidad de explicar su punto de vista: tal es el objetivo del autor y del periódico que ha insertado su obra. Pero si sólo se tratara de un chisme, malo sería. Se trata del chisme de un renegado enfurecido, he ahí la cuestión. Lean lo que al comienzo del segundo folletín escribe sobre «intervenciones provocadas y provocadoras», sobre la «dictadura en el partido de superhombres cínicamente dispuestos hacia las masas», sobre cómo deshonra a los abnegados militantes de 1905 llamándolos «maestros de la revolución» que cometieron actos «inadmisibles en cualquier medio mínimamente culto». ¡Pero si esto es de «Zemshchina»{59}, de «Veji»!...

¡Y todo esto no se escribe en «Nóvoe Vremia», sino en un periódico que se considera obrero; todo esto se ofrece en respuesta a la exigencia de los obreros de que se haga una exposición seria de su punto de vista! Y después de todo esto, «Luch» se atreve a protestar contra las formas bruscas de polémica y a presentarse como modelo de corrección para vergüenza de «Pravda».

Aconsejamos de la manera más encarecida a los obreros que todavía creen que, a diferencia de «Pravda», «Luch» es un periódico partidario de la unificación y de poner fin a las querellas internas, que lean el mencionado folletín y lo comparen con el modo en que «Pravda» examina las mismas cuestiones.

«Pravda» n.º 102, 5 de mayo de 1913. Firma: Lector de «Pravda» y de «Luch»

Se publica según el texto del periódico «Pravda»