En el n.º 96 (300) de «Pravda» cité los principales datos sobre el reasentamiento en Rusia[16]. Dichos datos finalizaban con el año 1911, y de forma incompleta (11 meses). Ahora, el señor Kaufman en «Rech» toma de los balances oficiales recientemente publicados los datos para todo 1911 y para 1912.

Resulta que el número de reasentados aumentó, pero de manera insignificante: de 190 mil (1911) a 196 mil y medio en 1912. En cambio, el número de exploradores creció considerablemente: de 36 mil (1911) a 58 mil (1912).

La explicación de este fenómeno nos revela aún más profundamente el fracaso de la nueva política agraria. Hasta ahora, de 3/4 a 4/5 del total de reasentados procedían de las gubernias de la Pequeña Rusia y de las de tierra negra central. Este es el centro de Rusia, donde los vestigios del feudalismo son más fuertes, donde los salarios son más bajos, donde las masas campesinas viven con particular dureza.

Las masas arruinadas, empobrecidas y hambrientas de este centro —el «corazón» de Rusia— se lanzaron al reasentamiento (1907-1909) y dieron, finalmente, un 60% de reasentados de retorno, es decir, se arruinaron y se amargaron aún más.

Ahora ha comenzado una ola de reasentamientos desde otro distrito, concretamente desde la región del Volga, que hasta ahora proporcionaba muy pocos reasentados.

¿De qué se trata?

¡De la «mala cosecha», del hambre de 1911!... La hambruna se extendió por un nuevo distrito de Rusia. Una nueva oleada de huida de hambrientos hacia Siberia. Ya sabemos que Siberia arruinará y amargará aún más, tras los campesinos del centro de Rusia, a los campesinos de la región del Volga.

En otras palabras, los reasentamientos en Siberia mostraron en la práctica la imposibilidad de tal salvación, primero para los campesinos del centro, y ahora para los campesinos de la región del Volga.

La «nueva» política agraria, arruinando una franja de Rusia tras otra, a los campesinos de un distrito tras los de otro, demuestra gradualmente a todo el campesinado que la verdadera salvación no reside en esto.

Escrito el 4 (17) de mayo de 1913.

Publicado el 9 de mayo de 1913 en el periódico «Pravda» n.º 105. Firmado: V. I.

Se publica según el texto del periódico.