V. I. Lenin señala evidentemente el sentido convencional y figurado de estas categorías del capitalismo en su aplicación a las formas de producción precapitalistas y a la producción socialista.

Al principio, en esta rúbrica (principal, columna izquierda), V. I. Lenin simplemente sumaba los datos que figuraban en las rúbricas «Consumo de los obreros» y «Consumo de los explotadores». Pero después, al parecer, decidió que tal cálculo era insuficiente, puesto que la parte acumulada de la plusvalía m, destinada a la ampliación de la producción, se descompone de nuevo en capital constante c y capital variable v, y este último se incluye en el consumo de los obreros. Suponiendo invariable la composición orgánica del capital, es decir, la relación c : v, V. I. Lenin calcula el aumento de la suma total del consumo personal y anota el resultado así obtenido en la columna adicional, derecha, de esta rúbrica. Por ejemplo: en el capitalismo, «todo el consumo personal en general» se compone de «consumo de los obreros» (10 A) y «consumo de los explotadores» (10 A) y equivale a 20 A; pero la «parte acumulada» de m (10 A) se destina a la ampliación de la producción y, con la misma composición orgánica del capital (c : v en este caso es igual a 100 A : 10 A = 10 : 1), se divide en la proporción 10 : 1 en capital constante y capital variable; esto significa que 1/11 de 10 A, es decir, aproximadamente 1 A, también va al consumo personal; en tal caso, «todo el consumo personal en general» será de 20 A + 1 A = 21 A; V. I. Lenin anota esta magnitud en la columna adicional derecha de dicha rúbrica. Tal es el curso de los razonamientos que originó la anotación de V. I. Lenin al pie de esta rúbrica y la columna adicional derecha de la misma. Sin embargo, más tarde, teniendo en cuenta al parecer el hecho de que la descomposición de la parte acumulada en c + v se produce en el siguiente ciclo de producción (año), así como otras circunstancias que complican el cálculo de la magnitud buscada, V. I. Lenin tachó con lápiz dicha rúbrica.

26201
CARTA AL ABOGADO A. KAN 1

Cracovia, 3 de abril [1913]

Muy señor mío:

Le agradezco su respuesta telegráfica «Carta retenida». El nuevo intento de mediación me obliga de momento a emplear contra el adversario todos los «medios de lucha». Por ello le ruego que no emprenda ninguna gestión oficial hasta nuevo aviso mío. Espero recibir en los próximos días documentos importantes que le entregaré. Estos últimos, en mi opinión, podrán cambiar su opinión acerca de la «situación jurídica algo insegura».

N...