Es sabido que la gran República China*, creada con
tantos sacrificios por la democracia avanzada de las masas
populares de Asía, venía atravesando en el último tiempo
las más graves dificultades financieras. Las seis "grandes"
potencias, que llamándose civilizadas aplican, en realidad,
la política más reaccionaria, habían construido un consorcio financiero (sociedad) ¡que suspendió la concesión de
un empréstito a China!
El motivo de ello es que la revolución en China no
ha despertado entre la burguesía europea entusiasmo por
la causa de la libertad y la democracia -esos sentimientos
es capaz de experimentarlos el proletariado, pero no pue-
den abrigarlos los caballeros del lucro-, sino el afán de
saquear a China, de comenzar el reparto de este país y despojarle 
de sus tierras. El "consorcio" de las seis potencias 
(Inglaterra, Francia, Rusia, Alemania, el Japón y los
Estados Unidos de América) ha intentado llevar las cosas
hasta la bancarrota de China, al objeto de debilitar y socavar 
la República.
El desmoronamiento de este consorcio ultrarreaccionario 
ha sido un gran éxito de la joven República, que goza
de las simpatías de las masas trabajadoras de todo el mundo. El 
presidente de los Estados Unidos ha declarado que
su gobierno no seguirá prestando apoyo a este consorcio
y que en fecha próxima reconocerá oficialmente a la República 
China. Actualmente, los bancos norteamericanos
han salido del consorcio. Norteamérica facilitará 
ahora a China la ayuda financiera que tanto necesita, abriendo el
mercado Chino al capital norteamericano y aliviando la
realización de reformas en China.
Bajo la influencia de Norteamérica, el Japón ha cambiado
también su política con China. Al principio, el Japón
¡ni siquiera quería autorizar que lo visitase Sun Yat-sen!
Ahora, esta visita al Japón ha tenido ya lugar, y todos
los demócratas saludan con júbilo en el Japón la alianza
con la China republicana. Está a la orden del día la 
conclusión de una alianza con China. La burguesía nipona,
al igual que la norteamericana, ha comprendido que para
ella es más beneficiosa la política de paz con China que el
saqueo y reparto de la República China.
El desmoronamiento del consorcio expoliador significa,
por supuesto, una derrota bastante considerable de la 
reaccionaria política exterior que sigue Rusia.

* Se refiere a la república proclamada como resultado de la Revolución de 1911.