¡Querida mamá! Hoy recibimos dos paquetes. ¡Menuda montaña de dulces nos habéis enviado! Un gran *merci* de parte de todos. Nadia está francamente enfadada conmigo porque escribí «a propósito del pescado», sobre los dulces y porque os he causado tantas molestias. Pero yo no esperaba que todo resultara en cantidades tan gigantescas... Aquí el arancel sobre el pescado no es alto, pero sobre los dulces es considerable.

¡Ahora volveremos a celebrar el «año nuevo» una vez más!

¿Cómo estáis ahora las dos solas, sin Mark? Los periódicos escriben que es posible una amnistía administrativa. Esperemos al 21 de febrero...*

Aquí tenemos un tiempo invernal maravilloso, sin nieve. Me he comprado patines y patino con gran entusiasmo: recuerdo Símbirsk y también Siberia. En el extranjero nunca patiné.

Te abrazo fuerte, querida mía, y envío un saludo grandísimo a Aniuta. También de parte de E. V. y Nadia.

Tu V. Ul.

P. D. Han cambiado el número de nuestra casa. Ahora es Ulica Lubomirskiego, nº 49.

¡Querida Aniuta!

Justo ahora le escribía a mamá a propósito de los paquetes, cuando llegaron tu carta y la de mamá. Es bueno que Mark esté contento con los viajes; con tal de que logre instalarse lo mejor posible en Siberia. Si vais a ver a Mitia**, espero que también te pases por nuestra casa; ya casi está de camino, es un pequeño desvío. Si no fuera por el elevado arancel de los pasaportes, sería del todo barato, pero sin pasaportes, con «medio-pases» de 30 kopeks, solo pueden viajar los habitantes de la zona fronteriza.

Vivimos como antes, poco a poco... Ahora estamos meditando planes para editar folletos junto con «Pravda»... No sé si saldrá bien, pero hay necesidad de ello.

Maniasha escribe de vez en cuando. Aún no ha encontrado trabajo.

¡Lo peor de todo aquí es el asunto de los libros rusos! No hay nada que hacer.

Te estrecho fuertemente la mano. Tu V. Ul.