¡Qué extraña comparación! —pensará el lector—. ¿Cómo se puede poner al lado una de las razas con una de las naciones?

La comparación es posible. Los negros fueron los últimos en liberarse de la esclavitud y hasta hoy llevan sobre sí las huellas más pesadas de la esclavitud, incluso en los países avanzados, pues el capitalismo no puede «contener» otra liberación que la jurídica, y aun esta última la recorta de todas las maneras.

De los rusos dice la historia que se «casi» liberaron de la servidumbre en 1861. Aproximadamente por la misma época, después de la guerra civil contra los esclavistas americanos, se liberaron de la esclavitud los negros en Norteamérica.

La liberación de los esclavos americanos se produjo por una vía menos «reformista» que la liberación de los esclavos rusos.

Por eso ahora, medio siglo después, en los rusos han quedado muchas más huellas de la esclavitud que en los negros. E incluso sería más exacto si habláramos no solo de huellas, sino también de instituciones… Pero nos limitaremos en este articulito a una pequeña ilustración de lo dicho: la cuestión de la alfabetización. Es sabido que el analfabetismo es una de las consecuencias de la esclavitud. No puede ser alfabetizada la mayoría de la población en un país oprimido por pachás, Purishkévich y semejantes.

— En Rusia hay un 73% de analfabetos, sin contar a los niños menores de 9 años.

Entre los negros de los Estados Unidos de Norteamérica, los analfabetos (1900) suman el 44 1/2%.

Es una vergüenza para un país civilizado y avanzado, para la república norteamericana, un porcentaje tan monstruosamente alto de analfabetos. Y todo el mundo sabe, además, que en general la situación de los negros en América es indigna de un país civilizado: el capitalismo no puede dar ni la liberación completa ni siquiera la igualdad completa.

Es instructivo que entre los blancos en América el porcentaje de analfabetos es de solo el 6%. Pero si dividimos América en las regiones que fueron esclavistas (la «Rusia» americana) y las regiones no esclavistas (la no Rusia americana), obtenemos el porcentaje de analfabetos entre los blancos: ¡11–12% en las primeras, y 4–6% en las segundas!

En las antiguas regiones esclavistas, el porcentaje de analfabetos entre los blancos es el doble. ¡Las huellas de la esclavitud recaen no solo sobre los negros!

¡Vergüenza para América por la situación de los negros!..

Escrito a finales de enero – principios de febrero de 1913. Firmado: W.

Publicado por primera vez en 1925 en la revista «Krásnaya Niva» nº 3

Reproducido del manuscrito

Primera página del manuscrito de V. I. Lenin «La quiebra de las ilusiones constitucionales». — 1913. (Reducida)