Las sociedades corales obreras de Alemania celebraron recientemente un singular aniversario: el número de cantores obreros alcanzó los 100 000, con un total de miembros de las sociedades corales obreras de 165 000 personas. El número de trabajadoras que forman parte de estas sociedades asciende a 11 000.

Los coros obreros tienen su órgano impreso: el «Periódico de los Cantores Obreros»{138}, que comenzó a publicarse regularmente solo a partir de 1907.

Los primeros pasos de las sociedades corales obreras se remontan a la década de 1860. En la «Sociedad de Instrucción Artesanal» de Leipzig se formó una sección coral, y entre sus miembros se encontraba, por cierto, August Bebel.

Ferdinand Lassalle concedía gran importancia a la organización de coros obreros. Por su insistencia, los miembros de la «Unión General de Trabajadores Alemanes»{139} fundaron en 1863 en Fráncfort del Meno una sociedad obrera bajo el nombre de «Unión Coral». Esta unión se reunía en el cuarto trasero, oscuro y lleno de humo, de una pequeña taberna francfurtesa. La habitación se iluminaba con velas de sebo.

El número de miembros de la unión era 12. Cuando Lassalle, en uno de sus viajes de agitación, tuvo que pasar la noche en Fráncfort, estos 12 cantores obreros le cantaron a coro una canción del conocido poeta Herwegh, a quien Lassalle había rogado durante mucho tiempo que escribiera la letra para un canto obrero a coro.

Tras la abolición de la ley excepcional{140} en 1892, los coros obreros constituían en Alemania 180 sociedades corales con 4300 miembros. En 1901 el número de miembros alcanzó los 39 717, en 1907 – 93 000, y en 1912 – 165 000. En Berlín se cuentan 5352 miembros de las sociedades corales obreras, en Hamburgo – 1628, en Leipzig – 4051, en Dresde – 4700, etc.

Recientemente informamos sobre cómo los obreros de Francia y otros países románicos conmemoraron el vigésimo quinto aniversario de la muerte de Eugène Pottier (1816–1887), autor del famoso «La Internacional»[34]. En Alemania, la propaganda del socialismo mediante el canto obrero es mucho más joven, y el gobierno «junker» (terrateniente, de las Centurias Negras) de Alemania pone muchos más obstáculos policíacos infames a dicha propaganda.

Pero ninguna mezquindad policíaca puede impedir que en todas las grandes ciudades del mundo, en todos los poblados fabriles y cada vez más en las chozas de los jornaleros, resuene unánime el canto proletario sobre la próxima liberación de la humanidad de la esclavitud asalariada.

Escrito en enero, después del 3 (16) de 1913.

Publicado por primera vez en 1954 en la revista «Komunista» n.º 6. Firma: T.

Se imprime según el manuscrito.