[Julio, anterior al 22, 1912. Cracovia.]

Estimado colega:

Le envío otro artículo de I. Gýlysh².  
El autor recuerda: e s p e r o  e l  a d e l a n t o .

Es absolutamente necesario responderle de inmediato (puede ser a través mío, pero obligatoriamente e n  u n a  h o j a  a p a r t e). El autor vive en Lemberg, se dedica especialmente al estudio de su materia, y es necesario atraer a un colaborador así. Una vez más le aconsejo que le entregue un adelanto y e n  t o d o  c a s o  responderle d e  i n m e d i a t o.

N. B.: Si los artículos de Gylka no se publican, ¡devuélvalos de inmediato obligatoriamente!

Recibimos el envío y no podemos dejar de quejarnos.  
¡De los libros, solo uno! Escriba, por favor, por qué. ¿Fueron otros colaboradores quienes tomaron los libros restantes que llegaron a la redacción? ¿Por mucho tiempo o para siempre? Habría que organizar entonces un préstamo temporal. Repetimos, sin libros no se puede trabajar.  
La administración debe tratar esto con más atención.

«El Compañero del elector» lo recibimos ¡después de 27* semanas de su publicación!³  
Y un envío inmediato habría costado 5 k o p e k s . . ..

Con los periódicos, al fin y al cabo, hubo un retraso. Estamos sin periódicos y lo estaremos aún 2 o 3 días más.

Aconsejaría mucho enviar a un reportero a la administración municipal, averiguar cuántas solicitudes* se reciben de los inquilinos y comenzar a publicar sobre esto s i s t e m á t i c a m e n t e (alentando a los distritos que tienen éxito y llamando a los que no lo tienen).  
* ¿de qué distritos? ¿calles? etc., con más detalle.

Queda muy poco tiempo, y el periódico debe encargarse de todo este asunto.  
Es necesario conseguir en la administración municipal, a través de estadísticos conocidos (o bien OFICIALmente, de parte de la redacción y de los diputados de la Duma del Estado), todos los materiales estadísticos; si no los hay, comprar el periódico «Rech» de aquellos años y meses u otro diario sobre las elecciones a la I, II y III Duma del Estado, además de las estadísticas de Petersburgo (viviendas, población, etc.). Con estos materiales en mano y un reportero competente que vaya diariamente o 2-3 veces por semana a la Administración Municipal, se puede organizar bien la sección del periódico sobre el curso de las elecciones.

¿Envía usted «Pravda» a Viena, a la «Wiener Arbeiter-Zeitung»?⁴  
Envíela también a nosotros y remítanos un ejemplar bajo faja.

A Trotsky aconsejo responderle en la sección de correo: «A Trotsky (Viena). No responderemos a cartas calumniosas y pendencieras.»  
La vil campaña de Trotsky contra «Pravda» es pura mentira y calumnia. El conocido marxista, plejanovista Rothstein (Londres), nos escribió que recibió la calumnia de Trotsky y le respondió: no puedo acusar de nada a la «Pravda» de Petersburgo. Y este calumniador y liquidador miente a diestra y siniestra⁵.

A su disposición, V. Uliánov.

P. D. Sería aún mejor responder a Trotsky en el correo de los lectores: «A Trotsky (Viena). En vano se toma usted el trabajo de enviar cartas calumniosas y pendencieras. No habrá respuesta.»³