I

La Conferencia reconoce como absolutamente necesaria la participación del partido socialdemócrata en la próxima campaña electoral a la IV Duma, la presentación de candidatos independientes de nuestro partido y la formación en la IV Duma de una fracción socialdemócrata que, como parte, se someta a nuestro partido en su conjunto.

La tarea principal del partido en las elecciones, así como de la futura fracción socialdemócrata en la propia Duma –tarea a la cual deben subordinarse todas las demás– es la propaganda socialista de clase y la organización de la clase obrera.

Las principales consignas electorales de nuestro partido en las próximas elecciones deben ser:

1) la república democrática;
2) la jornada laboral de 8 horas;
3) la confiscación de toda la tierra de los terratenientes.

En toda nuestra agitación preelectoral es necesario explicar de la manera más clara posible estas reivindicaciones, basándose en la experiencia de la III Duma y en toda la actividad del gobierno, tanto en la esfera de la administración central como en la local.

En ligazón indisoluble con las tres reivindicaciones arriba señaladas deben propagarse todas las demás reivindicaciones del programa mínimo socialdemócrata, tales como: el sufragio universal, la libertad de coaliciones, la elegibilidad popular de jueces y funcionarios, el seguro obrero a cargo del Estado, la sustitución del ejército permanente por la milicia popular, etc.

II

La línea táctica general del POSDR en las elecciones debe ser la siguiente: el partido debe librar una guerra implacable contra la monarquía zarista y los partidos de terratenientes y capitalistas que la apoyan, denunciando con firmeza, al mismo tiempo, las opiniones contrarrevolucionarias de los liberales burgueses (con el partido kd a la cabeza) y su falso democratismo.

En la lucha preelectoral debe prestarse especial atención a deslindar la posición del partido del proletariado de todos los partidos no proletarios y a explicar tanto la esencia pequeñoburguesa del falso socialismo de los grupos democráticos (principalmente trudoviques, populistas, eseristas[1]), como el daño que para la causa de la democracia se deriva de sus vacilaciones en las cuestiones de la lucha revolucionaria consecuente y de masas.

En lo que respecta a los acuerdos electorales, el partido, manteniéndose sobre la base de las resoluciones del Congreso de Londres, debe:

1) presentar en todas partes sus propios candidatos en la curia obrera y no admitir aquí ningún acuerdo con otros partidos o grupos (liquidacionistas);
2) teniendo en cuenta la gran importancia agitadora que de por sí tiene el hecho de presentar candidaturas socialdemócratas independientes, es necesario preocuparse de que el partido tenga sus propios candidatos también en las segundas asambleas de electores urbanos y, en la medida de lo posible, en la curia campesina;
3) en las segundas votaciones (artículo 106 del reglamento electoral), al elegir a los compromisarios por la segunda asamblea de electores urbanos, es admisible concertar acuerdos con la democracia burguesa contra los liberales, y luego también con los liberales contra todos los partidos gubernamentales. Una de las formas de acuerdo puede ser la elaboración de listas comunes de compromisarios por una o varias ciudades, en proporción al número de votos obtenidos en las elecciones primarias;
4) en las 5 ciudades (Petersburgo, Moscú, Riga, Odesa, Kiev) donde existen elecciones directas con segundas votaciones, es necesario presentar en las elecciones primarias candidaturas socialdemócratas independientes por la segunda categoría de electores urbanos. En caso de segunda votación aquí, dada la clara ausencia del peligro de las centurias negras, son admisibles acuerdos solo con los grupos democráticos contra los liberales;
5) ningún acuerdo electoral puede referirse a la presentación de una plataforma común y no debe ni atar a los candidatos socialdemócratas con obligaciones políticas de ningún tipo, ni detener a los socialdemócratas en su labor de crítica resuelta del carácter contrarrevolucionario de los liberales y de la tibieza e inconsecuencia de los demócratas burgueses;
6) en la segunda fase de las elecciones (en las asambleas de delegados de distrito, en las asambleas electorales de provincia, etc.), es necesario en todas partes, donde se presente la necesidad de hacer fracasar la lista octubrista-centurianegra o gubernamental en general, concertar acuerdos sobre el reparto de escaños de diputados, en primer lugar, con la democracia burguesa (trudoviques, socialistas populares, etc.), y luego también con los liberales (kd), independientes, progresistas, etc.

III

Todos los socialdemócratas deben comenzar inmediatamente la preparación de la campaña electoral y, para ello, prestar especial atención a lo siguiente:

1) es necesario constituir sin demora células socialdemócratas ilegales en todas partes, para que se ocupen sin dilación de la preparación de la campaña electoral socialdemócrata;
2) prestar la debida atención al fortalecimiento y ampliación de la prensa obrera legal;
3) toda la labor electoral debe realizarse en estrecha unión con los sindicatos obreros y todas las demás sociedades obreras, debiendo tenerse en cuenta, al elegir las formas de participación de estas sociedades, su carácter legal;
4) prestar especial atención a la preparación organizativa y agitadora de las elecciones por la curia obrera en las 6 provincias en las que está asegurada la elección de un diputado a la Duma por la curia obrera (provincias de Petersburgo, Moscú, Vladímir, Kostromá, Járkov y Yekaterinoslav). Todos y cada uno de los compromisarios obreros –tanto aquí como en otras provincias– deben ser socialdemócratas del partido;
5) las asambleas de delegados obreros deben, guiándose por las resoluciones de las organizaciones ilegales del partido, decidir quién debe ser exactamente elegido para la Duma por los obreros, y obligar a todos los compromisarios, bajo amenaza de boicot y juicio por traición, a retirar su candidatura en favor del candidato del partido;
6) en vista de las persecuciones gubernamentales, el arresto de candidatos socialdemócratas, etc., es necesaria una labor particularmente firme, sistemática y prudente para, por todos los medios, adaptándose rápidamente a los diversos procedimientos de la táctica policial, paralizar todas las artimañas y violencias del gobierno zarista y hacer entrar a los socialdemócratas en la IV Duma Estatal, y luego también fortalecer en general el grupo de diputados democráticos en esta Duma;
7) los candidatos del partido socialdemócrata son confirmados, y las directivas relativas a las elecciones son impartidas, por las organizaciones y grupos locales ilegales del partido, bajo el control y dirección general del Comité Central del partido;
8) si, a pesar de todos los esfuerzos, no se lograra convocar un congreso del partido o una nueva conferencia antes de las elecciones a la IV Duma, la conferencia otorga plenos poderes al Comité Central o a la institución que este designe, para dar instrucciones concretas sobre las cuestiones de la realización de la campaña electoral en localidades particulares o de acuerdo con las condiciones especiales que puedan surgir, etc.

[1] Nota: Eseristas – miembros del Partido Socialista Revolucionario.