19/XII. ¡Queridos amigos! ¡La noticia de la inclusión de la «autonomía cultural-nacional» por los liquidadores nos ha indignado definitivamente! ¡No, tiene que haber un límite para todo! Las personas que han destruido el partido quieren ahora destruir también el programa hasta el final. Incluso allí donde se detiene el archiconciliador Plejánov, ellos no se detienen. Así no se puede. No se puede tolerar y...*

* El manuscrito del documento está parcialmente destruido. Aquí y más abajo no se han podido descifrar varias palabras. Las palabras entre corchetes han sido reconstruidas según el sentido. N. de la Red.

Hay que organizar a toda costa la resistencia y la protesta. Presentar necesariamente un ultimátum: ¡que nos den la palabra, [que] lean ellos esa abominación, la autonomía cultural-nacional y demás! Hagan todos los esfuerzos para lograr esto aunque sea por parte de los cinco (mejor cinco con la política del partido que seis vacilando entre el partido y sus liquidadores).

Y la vil resolución sobre el número 16, y la infame inserción de la autonomía cultural-nacional, y la pretensión de «meterse» en el asunto de los periódicos muestran claramente que no puede haber lugar a ilusiones sobre la «paz» con semejante gente 149. Con estos pasos han iniciado la guerra. Es necesario reflexionar sistemáticamente sobre la guerra y conducirla enérgicamente. Para ello, además de lo indicado más arriba, son necesarios dos pasos:

(1) presentar protestas escritas firmadas por los cinco con la amenaza de recurrir a las organizaciones del partido, sobre todos los puntos arriba señalados y otros similares;

(2) reunirse aquí los cinco o seis (¡hay que conseguirlo!) y decidir definitivamente la conducta.

Texto aproximado...: «Nosotros, los abajo firmantes, declaramos que la decisión de la fracción sobre Yagello, la resolución sobre él, la decisión de insertar la autonomía cultural-nacional contradicen de tal modo todas las decisiones de los congresos del partido que nos desentendemos de la responsabilidad por estas decisiones, las declaramos antipartidistas, nos reservamos el derecho de apelar a las organizaciones del partido y advertimos que con semejantes decisiones la fracción abandona por completo el camino de la partidariedad».

Está claro que el grupo de los siete seguirá avanzando por la senda liquidacionista.

Hay que darse prisa con la organización, ¿escriban más detalladamente sobre «El Día»? ¿Cómo están las finanzas? ¿Cómo la parte literaria? Enviamos aparte una carta para que nos traigan los libros enumerados el número 1 o el número 3 (o incluso ambos, sería lo mejor). Les rogamos encarecidamente que lo hagan. Cubriremos los gastos... entregar el libro de Falinski, y a nosotros nos regañan.
2. ¿Ha recibido el número 3 el dinero de Viena? Esto es para Vétrov.
3. ¿No se podría saber de alguna manera si Vétrov ha recibido nuestras cartas? Le hemos escrito muchas veces a la redacción y ni una palabra en respuesta. ¿Acaso es imposible conseguir direcciones para las cartas?

P. D. Piden añadir también: tomar libros de la biblioteca es su derecho... Por dos semanas.

en la revista
«Istorícheski Arjiv» núm. 2

Se publica por primera vez como carta de V. I. Lenin,
según copia manuscrita de N. K. Krúpskaya

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Escrito el 19 de diciembre de 1912.

Enviado de Cracovia a Petersburgo

Publicado por primera vez en 1960.