Habiendo escuchado y discutido el informe del representante de la COR acerca de su actividad para convocar una conferencia general del partido, la conferencia considera su deber señalar la enorme importancia del trabajo realizado por la Comisión Organizadora Rusa para cohesionar a todas las organizaciones del partido en Rusia, sin distinción de fracciones, y para reconstituir nuestro partido como organización de toda Rusia.

La actividad de la COR, en la que trabajaron conjunta y amistosamente bolcheviques y mencheviques rusos del partido, merece tanta mayor aprobación cuanto que la COR tuvo que actuar en unas condiciones policíacas inauditas y en medio de toda una serie de obstáculos y dificultades debidos a la situación interna del partido.

Sobre la constitución de la conferencia

Considerando que:

1) la desintegración y descomposición de la mayoría de las organizaciones del partido, provocadas por la amplia corriente de sentimientos contrarrevolucionarios y las persecuciones encarnizadas del zarismo, así como la prolongada ausencia de un centro práctico del partido, de un Comité Central, determinaron la situación extraordinariamente difícil del POSDR en el período 1908–1911;

2) en la actualidad, en relación con la reanimación del movimiento obrero, se observa en todas partes una intensa aspiración de los obreros avanzados a restablecer las organizaciones ilegales del partido y a emprender una labor socialdemócrata legal e ilegal sistemática, y que sobre esta base se ha manifestado una iniciativa enorme y enérgica de la mayoría de las organizaciones locales del POSDR para el renacimiento del partido y la convocatoria de una conferencia general del mismo;

3) las urgentísimas tareas prácticas del movimiento obrero y de la lucha revolucionaria contra el zarismo (dirección de la lucha económica, agitación política general, mítines proletarios, campaña electoral para la IV Duma, etc.) hacen absolutamente necesaria la adopción inmediata de las medidas más enérgicas para restablecer un centro práctico del partido con plenos poderes y estrechamente vinculado a las organizaciones locales;

4) después de una interrupción de más de tres años desde la última conferencia del POSDR y de más de dos años de intentos para convocar una reunión de representantes de todas las organizaciones del partido, se ha logrado finalmente cohesionar a más de 20 organizaciones rusas (San Petersburgo, Moscú, Sarátov, Kazán, Samara, Nizhni, Sórmovo, Rostov, Ekaterinoslav, Kiev, Nikoláiev, Lugansk, Bakú, grupo de Tiflis, grupo de Vilna, grupo de Dvinsk, Ekaterimburgo, Ufá, Tiumén, una serie de puntos de la región central, y otras) en torno a la Comisión Organizadora Rusa que ha convocado la presente conferencia; comisión que anunció la conferencia ya hace varios meses a todos los socialdemócratas e invitó a ella a todas, sin una sola excepción, las organizaciones de nuestro partido, brindando a todas las organizaciones la posibilidad de participar en la conferencia;

5) en la presente conferencia, a pesar de una serie de graves fracasos policíacos, están representadas, con contadísimas excepciones, todas las organizaciones del partido que actúan en Rusia;

6) han sido invitadas a la conferencia y le han expresado su simpatía las agrupaciones socialdemócratas de militantes del movimiento obrero legal de varias importantísimas ciudades de Rusia (Petersburgo, Moscú, Cáucaso); 
la conferencia se constituye como conferencia general del POSDR, en calidad de órgano supremo del partido.

Sobre la ausencia de delegados de los centros nacionales en la conferencia general del partido

Reconociendo la importancia extraordinaria del fortalecimiento de la unidad de los obreros socialdemócratas de todas las nacionalidades de Rusia y considerando absolutamente necesario el establecimiento de la unidad con los «nacionales» en las localidades y la consolidación de los vínculos de las organizaciones nacionales con el centro de toda Rusia, la conferencia, al mismo tiempo, se ve obligada a constatar lo siguiente:

1) La experiencia ha probado de modo definitivo lo inadmisible de una situación en el partido en la que los «nacionales», trabajando completamente al margen de las organizaciones rusas, establecían una federación del peor tipo y —a menudo con independencia de su voluntad— colocaban a las organizaciones rusas más importantes en una situación tal que, sin los centros nacionales, que prácticamente no participaban en absoluto en la labor rusa, el POSDR no podía llevar a efecto las iniciativas partidarias más necesarias e importantes.

2) Uno de los centros nacionales (el Bund{65}) durante el último año ha apoyado abiertamente a los liquidadores y ha intentado organizar una escisión en el POSDR, mientras que otros (los centros de los letones y el PSD{66}) en el momento decisivo se apartaron de la lucha contra los destructores del partido, los liquidadores.

3) Los elementos del partido de las organizaciones nacionales, y ante todo todos los obreros del partido, en la medida en que les llegan noticias de la vida de las organizaciones rusas, se pronuncian resueltamente por la unidad con las organizaciones socialdemócratas ilegales rusas, por el apoyo a la COR y por la lucha contra el liquidacionismo.

4) Los Comités Centrales de las tres organizaciones nacionales fueron invitados en tres ocasiones a la conferencia del partido (por la COE, la COR y los delegados de la conferencia), y se les aseguró la plena posibilidad de enviar a sus delegados.

En vista de todo ello y no considerando posible aplazar la labor del POSDR debido a la falta de voluntad de los centros nacionales para enviar a sus delegados a la conferencia general del partido, la conferencia hace recaer toda la responsabilidad por la incomparecencia de los «nacionales» sobre sus centros, y encarga al CC del POSDR que se afane incansablemente por la unidad y el establecimiento de relaciones normales con las organizaciones nacionales que integran el POSDR.

La conferencia manifiesta su convicción de que, a despecho de todos los obstáculos, los obreros socialdemócratas de todas las nacionalidades de Rusia lucharán unida y fraternalmente por la causa proletaria y contra todos los enemigos de la clase obrera.

Sobre los informes de las localidades

A propósito de los informes escuchados de las localidades, la conferencia constata:

1) en todas las localidades, entre los obreros socialdemócratas, se realiza una labor enérgica para el fortalecimiento de las organizaciones y grupos locales socialdemócratas ilegales;

2) en todas partes se reconoce la necesidad de combinar la labor socialdemócrata ilegal y la legal; en todas partes los socialdemócratas reconocen que nuestras organizaciones ilegales del partido deben tener como puntos de apoyo en el trabajo entre las masas todas y cada una de las sociedades obreras legales. No obstante, para la labor socialdemócrata práctica en los sindicatos, cooperativas, clubes, etc., para la difusión de la literatura marxista, para el aprovechamiento de las intervenciones de los socialdemócratas en la Duma, etc., se ha hecho aún insuficiente, y en este terreno es absolutamente necesario intensificar la energía de los grupos socialdemócratas ilegales;

3) en las localidades, en todas sin una sola excepción, la labor del partido es realizada conjunta y amistosamente, principalmente por bolcheviques y mencheviques del partido, así como por los vperiodistas rusos donde los hay, y por todos los demás socialdemócratas que reconocen la necesidad del POSDR ilegal, desarrollándose toda la labor en el espíritu de la defensa del partidismo y de la lucha contra el liquidacionismo.

La conferencia manifiesta su convicción de que, en relación con la reanimación que comienza en el movimiento obrero, continuará la labor enérgica para fortalecer las viejas y crear nuevas formas organizativas, suficientemente flexibles, que ayuden a la lucha del partido socialdemócrata por los viejos objetivos revolucionarios y los viejos métodos revolucionarios, en la nueva situación.

Sobre el momento actual y las tareas del partido

La conferencia, ante todo, confirma la resolución sobre el régimen del 3 de junio y las tareas del partido, adoptada por la conferencia del partido en diciembre de 1908. La conferencia señala la importancia especialmente grande de esta resolución, cuyas tesis —tanto acerca de la significación histórica y la esencia clasista de todo el régimen del 3 de junio, por un lado, como acerca de la maduración de la crisis revolucionaria, por otro— han sido confirmadas en toda su magnitud por los acontecimientos de los tres años transcurridos.

Entre estos acontecimientos, la conferencia destaca en particular lo siguiente:

a) La política agraria del zarismo, a la que vincularon sus intereses contrarrevolucionarios tanto los partidos gubernamentales de los terratenientes y de la gran burguesía como, de hecho, el liberalismo contrarrevolucionario, no sólo no ha conducido a la creación de relaciones burguesas medianamente estables en el campo, sino que no ha librado al campesinado de las hambrunas masivas, que indican un empeoramiento extremo de la situación de la población y un enorme despilfarro de las fuerzas productivas del país.

b) Impotente en el terreno de la competencia mundial de los Estados capitalistas contemporáneos y siendo relegado cada vez más a un segundo plano en Europa, el zarismo, en alianza con la nobleza de las centurias negras y la creciente burguesía industrial, intenta hoy satisfacer sus intereses depredadores mediante una política groseramente «nacionalista» dirigida contra las zonas fronterizas, contra todas las nacionalidades oprimidas, contra regiones más cultas (Finlandia, Polonia, el Territorio del Noroeste) en particular, y mediante conquistas coloniales dirigidas contra los pueblos de Asia que luchan revolucionariamente por la libertad (Persia, China).

c) El auge económico está paralizado en grado enorme por el completo desbarajuste de la situación económica del campesinado, por la política presupuestaria rapaz de la autocracia y la descomposición del aparato burocrático, y, por otro lado, el creciente encarecimiento de la vida agudiza la miseria de la clase obrera y de las amplias masas de la población.

d) En relación con esto, las amplias masas de la población, durante los cinco años de existencia de la III Duma, se convencen cada vez más de la falta de voluntad, la incapacidad y la impotencia de ésta para hacer algo en pro del mejoramiento de la situación de las amplias masas populares, así como del carácter antipopular de los partidos que la dominan.

e) En amplios círculos de la democracia y, en primer lugar, entre el proletariado, se observa el comienzo de una reanimación política. Las huelgas obreras de 1910-1911, el inicio de manifestaciones y mítines proletarios, el inicio del movimiento entre la democracia burguesa urbana (huelgas estudiantiles), etc., todo ello son manifestaciones del creciente estado de ánimo revolucionario de las masas contra el régimen del 3 de junio.

Partiendo de todos estos datos, la conferencia confirma las tareas que se hallan ante el partido y que fueron detalladamente señaladas en la resolución de la conferencia de diciembre de 1908, subrayando especialmente que la tarea de la conquista del poder por el proletariado, acaudillando al campesinado, sigue siendo, como antes, la tarea de la revolución democrática en Rusia. La conferencia llama en particular la atención de los camaradas sobre:

1) que en el orden del día está, como antes, ante todo la prolongada labor de educación socialista, de organización y de cohesión de las masas avanzadas del proletariado;

2) la necesidad de una labor intensificada para restablecer la organización ilegal del POSDR, que utilice aún más ampliamente que hasta ahora todas y cada una de las posibilidades legales, que sea capaz de dirigir la lucha económica del proletariado y que sea la única que pueda guiar sus cada vez más frecuentes manifestaciones políticas;

3) la necesidad de plantear y ampliar una agitación política sistemática y de apoyar en todas sus facetas el movimiento incipiente de las masas, extendiéndolo bajo la bandera de las consignas del partido, aplicadas íntegramente. La propaganda republicana contra la política de la monarquía zarista debe ser puesta de relieve, entre otras cosas, para contrarrestar la amplia propaganda que se hace en favor de la mutilación de las consignas y de la limitación de la labor al marco de la «legalidad» existente.

Sobre las elecciones a la IV Duma de Estado

I

La conferencia reconoce como absolutamente necesaria la participación del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia en la próxima campaña electoral para la IV Duma, la presentación de candidatos propios de nuestro partido y la formación en la IV Duma de una fracción socialdemócrata, subordinada, como parte, a nuestro partido en su conjunto.

La tarea principal de las elecciones, y en igual medida de la futura fracción socialdemócrata en la propia Duma —tarea a la que deben subordinarse todas las demás—, es la propaganda socialista de clase y la organización de la clase obrera.

Las principales consignas electorales de nuestro partido en las próximas elecciones deben ser:

1) república democrática
2) jornada de trabajo de 8 horas
3) confiscación de toda la tierra de los terratenientes.

En toda nuestra agitación preelectoral es necesario explicar de la manera más patente posible estas reivindicaciones sobre la base de la experiencia de la III Duma y de toda la actividad del gobierno, tanto en la esfera de la administración central como de la local.

En vinculación indisoluble con las tres reivindicaciones arriba indicadas, deben propagarse todas las demás reivindicaciones del programa mínimo socialdemócrata, tales como: sufragio universal, libertad de coalición, elegibilidad de los jueces y funcionarios por el pueblo, seguro de los obreros a cargo del Estado, sustitución del ejército permanente por el armamento del pueblo, etc.

II

La línea táctica general del POSDR en las elecciones debe ser la siguiente: el partido debe llevar una guerra implacable contra la monarquía zarista y los partidos que la apoyan —de los terratenientes y de los capitalistas—, desenmascarando en ello de modo firme las concepciones contrarrevolucionarias de los liberales burgueses (con el partido k.-d. a la cabeza) y su falso democratismo.

Particular atención en la lucha preelectoral debe prestarse al deslinde de la posición del partido del proletariado respecto a todos los partidos no proletarios y a la explicación tanto de la esencia pequeñoburguesa del supuesto socialismo de los grupos democráticos (principalmente trudoviques, populistas, socialistas revolucionarios{67}) como del daño que para la causa de la democracia se deriva de sus vacilaciones en cuestiones de lucha revolucionaria consecuente y de masas.

En lo que se refiere a los acuerdos electorales, el partido, manteniéndose en el terreno de las decisiones del Congreso de Londres, debe:

1) en la curia obrera presentar en todas partes sus propios candidatos y no admitir en ella ningún acuerdo con otros partidos o grupos (liquidadores);

2) teniendo en cuenta la gran significación de agitación que supone ya el mero hecho de presentar candidaturas socialdemócratas propias, es necesario preocuparse de que también en las segundas asambleas de electores urbanos y, en la medida de lo posible, en la curia campesina, el partido tenga sus propios candidatos;

3) en las balotas de desempate (artículo 106 del reglamento electoral), al elegir compromisarios en la segunda asamblea de electores urbanos, es admisible concertar acuerdos con la democracia burguesa contra los liberales, y después también con los liberales contra todos los partidos gubernamentales. Una de las formas de acuerdo puede ser la confección de listas comunes de compromisarios por una o varias ciudades, proporcionalmente al número de votos obtenidos en las elecciones iniciales;

4) en las 5 ciudades (Petersburgo, Moscú, Riga, Odesa, Kiev) donde existen elecciones directas con balotas de desempate, es necesario en las elecciones iniciales presentar candidaturas socialdemócratas propias en la segunda categoría de electores urbanos. En caso de balotas de desempate aquí, dada la evidente ausencia de peligro de las centurias negras, sólo son admisibles acuerdos con los grupos democráticos contra los liberales;

5) ningún acuerdo electoral puede referirse a la presentación de una plataforma común y no debe atar a los candidatos socialdemócratas con ningún tipo de compromisos políticos, ni frenar a los socialdemócratas en la crítica resuelta del carácter contrarrevolucionario de los liberales y de las medias tintas e inconsecuencias de los demócratas burgueses;

6) en la segunda fase de las elecciones (en las asambleas de distrito de delegados, en las asambleas electorales de provincia, etc.) es necesario, en todos los lugares donde se presente la necesidad de hacer fracasar la lista octubrista o de las centurias negras, o en general la lista gubernamental, concertar acuerdos sobre el reparto de los escaños de diputados en primer lugar con la democracia burguesa (trudoviques, socialistas populares, etc.), y después también con los liberales (k.-d.), independientes, progresistas, etc.

III

Todos los socialdemócratas deben iniciar inmediatamente la preparación de la campaña electoral y, con este fin, prestar especial atención a lo siguiente:

1) es necesario constituir sin demora células socialdemócratas ilegales en todas partes, de modo que se ocupen sin tardanza de la preparación de la campaña electoral socialdemócrata;

2) prestar la debida atención al fortalecimiento y ampliación de la prensa obrera legal;

3) toda la labor electoral debe realizarse en estrecha unión con los sindicatos obreros y todas las demás sociedades obreras, debiendo tener en cuenta, al elegir las formas de participación de estas sociedades, su legalidad;

4) prestar especial atención a la preparación organizativa y de agitación de las elecciones en la curia obrera en las 6 provincias en las que está asegurada la elección de un diputado a la Duma por la curia obrera (provincias de Petersburgo, Moscú, Vladímir, Kostromá, Járkov y Ekaterinoslav). Todos los compromisarios obreros sin excepción —tanto aquí como en las demás provincias— deben ser socialdemócratas del partido;

5) las asambleas de delegados de los obreros deben, guiándose por las decisiones de las organizaciones ilegales del partido, acordar quién debe ser precisamente elegido a la Duma por los obreros y obligar a todos los compromisarios, bajo amenaza de boicot y de ser juzgados por traición, a retirar su candidatura en favor del candidato del partido;

6) en vista de las persecuciones gubernamentales, detención de los candidatos socialdemócratas, etc., es necesaria una labor especialmente firme, sistemática y prudente, para paralizar por todos los medios, adaptándose rápidamente a los diferentes procedimientos de la táctica policíaca, todas las artimañas y violencias del gobierno zarista y llevar a los socialdemócratas a la IV Duma de Estado, así como, en general, fortalecer al grupo de diputados democráticos en esta Duma;

7) los candidatos del partido socialdemócrata son refrendados y las directivas referentes a las elecciones son dadas por las organizaciones y grupos locales ilegales del partido, bajo el control y dirección generales del CC del partido;

8) si, a pesar de todos los esfuerzos, no se lograra reunir un congreso del partido o una nueva conferencia antes de las elecciones a la IV Duma, la conferencia otorga plenos poderes al CC o a la institución que éste designe, para dar indicaciones concretas sobre las cuestiones de la realización de la campaña electoral en determinadas localidades o de acuerdo con las condiciones especiales que puedan surgir, etc.

Sobre la fracción socialdemócrata en la Duma

La conferencia reconoce que la fracción socialdemócrata en la Duma ha utilizado la tribuna de la Duma de acuerdo con la línea que fue definida por la conferencia del partido de diciembre (1908) y que debe seguir siendo la orientadora para la dirección de la labor del partido en la Duma.

La conferencia subraya en particular, como correspondiente a las tareas del proletariado, aquel rasgo en la actividad de la fracción que consistió en que, defendiendo del modo más enérgico los intereses de los obreros y todas las medidas que pudieran mejorar su situación (por ejemplo, en los proyectos de ley obreros), se esforzó por iluminar todas las tareas parciales desde el punto de vista de las tareas generales del movimiento liberador dirigido por el proletariado, señalando el movimiento de las masas como el único camino para librar a Rusia de las calamidades y de la vergüenza a que la ha llevado el zarismo.

La conferencia saluda el comienzo de las manifestaciones abiertas de los obreros en relación con la digna conducta de la fracción socialdemócrata en la Duma, que en la negra Duma ha levantado la bandera de los diputados socialdemócratas de la Segunda Duma y ha puesto al descubierto ante los obreros del mundo entero toda la sucia provocación de la banda zarista de las centurias negras que organizó el golpe de Estado de 1907. La conferencia llama a todos los obreros conscientes de Rusia al más amplio apoyo a las mencionadas intervenciones de los socialdemócratas en la III Duma y a la campaña de mítines proletarios iniciada por los obreros de Petersburgo.

La conferencia reconoce que, en vista de la próxima campaña electoral a la IV Duma, la fracción socialdemócrata en la Duma debe dedicar aún más atención a explicar al pueblo la esencia clasista de todos los partidos no proletarios (y, en particular, a desenmascarar la esencia contrarrevolucionaria y traidora del partido k.-d.), guiándose para ello por la resolución del Congreso de Londres (1907), que en todas sus partes más sustanciales ha sido confirmada por la experiencia de la contrarrevolución. En esto, las consignas centrales que deben unificar las intervenciones de la fracción socialdemócrata, orientar el carácter de sus trabajos, concentrar en los puntos principales todas las reivindicaciones y reformas parciales, deben ser las tres siguientes: 1) república democrática; 2) jornada de trabajo de 8 horas; 3) confiscación de toda la tierra de los terratenientes en favor de los campesinos.

Sobre el carácter y las formas organizativas de la labor del partido

Reconociendo que la experiencia de los tres últimos años ha confirmado de modo absoluto las tesis fundamentales de la resolución sobre la cuestión organizativa, aprobada por la conferencia de diciembre (1908), y considerando que, sobre la base de la incipiente reanimación en el movimiento obrero, se hace posible un desarrollo ulterior de las formas organizativas de la labor del partido por el mismo camino —es decir, por el camino de la creación de células socialdemócratas ilegales, rodeadas de una red lo más ramificada posible de toda clase de sociedades obreras legales—, la conferencia considera que:

1) es necesaria la activísima participación de las organizaciones ilegales del partido en la dirección de la lucha económica (huelgas, comités de huelga, etc.) y el establecimiento de la colaboración en este terreno de las células ilegales del partido con los sindicatos, en particular con las células socialdemócratas en los sindicatos, así como con los distintos militantes del movimiento sindical;

2) es deseable —adaptándose en ello a las condiciones locales— combinar las células socialdemócratas en los sindicatos, organizadas sobre la base del principio profesional, con las células del partido construidas sobre la base del principio territorial;

3) es necesaria la mayor iniciativa posible en la tarea de organizar la labor socialdemócrata en las sociedades legales: uniones, salas de lectura, bibliotecas, sociedades obreras de recreo de diverso tipo, difusión de los órganos profesionales y orientación de la prensa profesional en el espíritu del marxismo, utilización de los discursos de los socialdemócratas en la Duma, preparación de conferenciantes legales salidos de los obreros, creación (en relación con las elecciones a la IV Duma) de comités electorales obreros y de otro tipo por barrios, por calles, etc., agitación socialdemócrata en relación con las elecciones a los órganos del autogobierno municipal, etc.;

4) son necesarios esfuerzos enérgicos para fortalecer y aumentar el número de células ilegales del partido, buscar formas organizativas nuevas y lo más flexibles posibles de dichas células, crear y consolidar organizaciones ilegales del partido dirigentes en cada ciudad y propagar formas de organización ilegal de masas como las «bolsas», las asambleas fabriles del partido, etc.;

5) es deseable incorporar a los círculos de propaganda a la labor práctica cotidiana: difusión de la literatura socialdemócrata ilegal y de la literatura marxista legal, etc.;

6) es necesario tener en cuenta que la agitación literaria socialdemócrata sistemática y, especialmente, la difusión regular de un periódico ilegal del partido que se publique de manera correcta y frecuente, pueden tener una gran significación también para el establecimiento de vínculos organizativos tanto entre las células ilegales como entre las células socialdemócratas en las sociedades obreras legales.

Sobre las tareas de los socialdemócratas en la lucha contra el hambre

1) La hambruna de 20 millones de campesinos en Rusia muestra una vez más la situación completamente insoportable, inconcebible en ningún Estado civilizado del mundo, de abatimiento de las masas del campesinado pobre, oprimido por el zarismo y la clase de los terratenientes latifundistas feudales;

2) la presente hambruna confirma una vez más el fracaso de la política agraria gubernamental y la imposibilidad de asegurar un desarrollo burgués medianamente normal de Rusia mientras su política en general, y la política agraria en particular, sea dirigida por la clase de los terratenientes latifundistas feudales, que imperan, en la persona de los partidos de derecha, tanto en la Duma del 3 de junio como en el Consejo de Estado y en las esferas cortesanas de Nicolás II;

3) los partidos de las centurias negras (con los señores Márkov y Cía. a la cabeza), con sus declaraciones en la Duma y echando la culpa sobre los «campesinos holgazanes», han llevado la desvergüenza de la banda zarista-terrateniente que saquea Rusia hasta tal punto, que a los más ignorantes se les abren los ojos y los más indiferentes se conmueven;

4) las trabas gubernamentales a la ayuda a los hambrientos, las vejaciones policíacas a los zemstvos, a los comités que recaudan fondos y organizan comedores, etc., provocan el más amplio descontento incluso entre los zemstvos y la burguesía urbana;

5) la burguesía liberal-monárquica, al tiempo que ayuda con su prensa a informar a la sociedad sobre el hambre y la conducta del gobierno, por otra parte, en la persona de la fracción k.-d. en la III Duma, ha actuado como una oposición tan moderada, que su conducta en ningún caso puede satisfacer a la democracia, del mismo modo que tampoco se puede transigir con la actitud filantrópica al plantear el problema de la ayuda a los hambrientos por parte de la mayoría de los liberales;

6) entre la clase obrera, con total independencia del empeoramiento de su situación económica que se deriva del aumento del número de hambrientos y desocupados, se observa un afán espontáneo por efectuar colectas en favor de los hambrientos y prestarles otro tipo de ayuda. Esta aspiración, natural en cualquier demócrata y más aún en los socialistas, debe ser apoyada y orientada en el espíritu de la lucha de clases por todos los socialdemócratas.

Tomando todo esto en consideración, la conferencia acuerda que es necesario:

a) poner en tensión todas las fuerzas socialdemócratas para ampliar la propaganda y la agitación entre las amplias masas de la población, y especialmente del campesinado, explicando el vínculo del hambre con el zarismo y toda su política, difundiendo en el campo a fines de agitación los discursos en la Duma no sólo de los socialdemócratas y trudoviques, sino también de amigos del zar como Márkov 2.º, y difundir las reivindicaciones políticas de la socialdemocracia: derrocamiento de la monarquía zarista, implantación de la república democrática, confiscación de las tierras de los terratenientes;

b) apoyar el afán de los obreros por ayudar en lo posible a los hambrientos, aconsejando canalizar las donaciones exclusivamente a la fracción socialdemócrata en la Duma, a la prensa obrera o a las sociedades obreras culturales, educativas, etc. y formando células especiales de socialdemócratas y demócratas al integrarse en grupos, comités y comisiones de ayuda a los hambrientos;

c) esforzarse por orientar la excitación democrática a causa del hambre hacia manifestaciones, mítines, asambleas de masas y otras formas de lucha de las masas contra el zarismo.

Sobre la actitud ante el proyecto de ley de la Duma sobre el seguro estatal de los obreros

I

1. La parte de las riquezas producidas por el obrero asalariado que éste recibe en forma de salario es tan insignificante, que apenas alcanza para satisfacer sus más perentorias necesidades vitales; el proletario está privado así de toda posibilidad de hacer ahorros de su salario para el caso de pérdida de su capacidad de trabajo a consecuencia de mutilación, enfermedad, vejez, invalidez, así como en caso de desocupación, indisolublemente vinculada al modo capitalista de producción. Por eso, el seguro de los obreros en todos los casos indicados es una reforma dictada imperiosamente por todo el curso del desarrollo capitalista.

2. La mejor forma del seguro obrero es el seguro estatal de los mismos, construido sobre las siguientes bases: a) debe asegurar a los obreros en todos los casos de pérdida de su capacidad de trabajo (mutilación, enfermedad, vejez, invalidez; para las obreras, además, embarazo y parto; indemnización a las viudas y huérfanos tras la muerte del sostén de la familia) o en caso de pérdida del salario debido a la desocupación; b) el seguro debe abarcar a todas las personas que trabajan a sueldo y a sus familias; c) todos los asegurados deben ser indemnizados según el principio de la indemnización del salario íntegro, debiendo recaer todos los gastos del seguro sobre los empresarios y el Estado; d) todas las formas de seguro deben ser administradas por instituciones aseguradoras únicas, construidas sobre el principio territorial y sobre la base de la plena autoadministración de los asegurados.

3. Todas estas reivindicaciones fundamentales de un seguro racionalmente organizado son contradichas de manera radical por el proyecto de ley gubernamental aprobado por la Duma de Estado; dicho proyecto: a) abarca únicamente dos formas de seguro: contra accidentes y contra enfermedades; b) comprende sólo una pequeña parte (según los cálculos más indulgentes, una sexta parte) del proletariado ruso, dejando al margen del seguro regiones enteras (Siberia, y en la redacción gubernamental, también el Cáucaso) y categorías enteras de obreros particularmente necesitados del seguro (agrícolas, de la construcción, ferroviarios, de correos y telégrafos, dependientes de comercio, etc.); c) establece cuantías de indemnización miserables (indemnización máxima en caso de mutilación total: dos tercios del salario, calculado además sobre bases inferiores al real) y al mismo tiempo echa sobre las espaldas de los obreros la parte principal de los gastos del seguro: a cuenta de los obreros se proyecta no sólo el seguro de enfermedad, sino también el de los «pequeños» —en la práctica los más frecuentes— accidentes. Esta nueva situación es un empeoramiento incluso en comparación con la ley actual, que hacía recaer las indemnizaciones por mutilación exclusivamente sobre los empresarios; d) priva a las instituciones aseguradoras de toda autonomía, colocándolas bajo la vigilancia cruzada de funcionarios (de las «Representaciones» y del «Consejo para los asuntos del seguro»), de la gendarmería, de la policía (a la que, además de la vigilancia general, se le concede el derecho de orientar su actividad en lo sustancial, influir en su personal, etc.) y de los patronos (composición exclusivamente empresarial de las asociaciones que aseguran contra accidentes; tipo fabril de las cajas de enfermedad que aseguran contra enfermedades; influencia sobre ellas de los empresarios, asegurada por los estatutos, etc.).

4. Semejante ley, que se burla del modo más grosero de los intereses más perentorios de los obreros, no podía nacer sino en el momento actual de reacción rabiosa, en el período de dominio de la contrarrevolución, como resultado de muchos años de negociaciones preliminares y acuerdos entre el gobierno y los representantes del capital. La condición indispensable para la realización de una reforma aseguradora que responda verdaderamente a los intereses del proletariado es el derrocamiento definitivo del zarismo y la conquista de las condiciones para la libre lucha de clases del proletariado.

II

Partiendo de todo esto, la conferencia acuerda que:

1) La tarea inaplazable, tanto de las organizaciones ilegales del partido como de los camaradas que trabajan en las organizaciones legales (sindicatos, clubes, cooperativas, etc.), es desarrollar la más amplia agitación contra el proyecto de ley de la Duma sobre el seguro, con el que se lesionan los intereses de todo el proletariado ruso como clase y que vulnera estos intereses del modo más grosero.

2) La conferencia considera necesario subrayar que toda la agitación socialdemócrata en torno al proyecto de ley de seguro debe ser planteada en vinculación con la situación clasista del proletariado en la sociedad capitalista contemporánea, con la crítica de las ilusiones burguesas difundidas por los reformistas sociales y, en general, con nuestros objetivos socialistas fundamentales; por otra parte, en esta agitación, el carácter de la «reforma» de la Duma debe vincularse al momento político que se vive y, en general, a nuestras tareas y consignas democrático-revolucionarias.

3) Aprobando plenamente la votación de la fracción socialdemócrata en la Duma contra el proyecto de ley de la Duma, la conferencia llama la atención de los camaradas sobre el inmenso y valioso material que los debates de la Duma sobre esta cuestión han brindado para esclarecer la actitud de las distintas clases ante las reformas obreras; la conferencia subraya en particular las aspiraciones, claramente manifestadas en los debates, abiertamente hostiles a los obreros de los representantes octubristas del atrasado capital, así como las intervenciones hipócritas, encubiertas con frases reformistas sociales sobre la «paz social», del partido k.-d.; en la Duma, los kadetes se pronunciaron en esencia contra la iniciativa de la clase obrera y combatieron con odio las enmiendas fundamentales de la fracción socialdemócrata de la Duma al proyecto.

4) La conferencia previene del modo más resuelto a los obreros contra todo intento de mutilar y desvirtuar completamente la agitación socialdemócrata, limitándola a los marcos de lo legalmente permisible durante el período de dominio de la contrarrevolución; por el contrario, la conferencia subraya que el momento fundamental de esta agitación debe ser explicar a las amplias masas del proletariado la verdad de que sin un nuevo ascenso revolucionario es imposible ninguna mejora real de la situación de los obreros; de que todo aquel que quiera conseguir una verdadera reforma obrera debe luchar, ante todo, por una nueva revolución victoriosa.

5) Para el caso de que el proyecto de ley de la Duma, pese a la protesta del proletariado consciente, entre en vigor, la conferencia invita a los camaradas a utilizar las nuevas formas organizativas que él establece (cajas de enfermedad de los obreros) para realizar también en estas células organizativas una enérgica propaganda de las ideas socialdemócratas y convertir así también esta ley, concebida con fines de nueva esclavización y opresión del proletariado, en un instrumento para el desarrollo de su conciencia de clase, el fortalecimiento de su organización, la intensificación de su lucha por la plena libertad política y el socialismo.

Sobre la «campaña de peticiones»

1. Viendo a su principal enemigo en el movimiento obrero, la contrarrevolución, en la persona del gobierno y de la III Duma, lo persigue en todas sus formas, violando sistemáticamente incluso aquellas «posibilidades legales» que le habían quedado a la clase obrera como resultado de la revolución.

2. Este régimen coloca constantemente a las amplias masas obreras ante el hecho de que ni siquiera sus derechos elementales (en primer lugar: la libertad de coalición) pueden ser realizados sin el derrocamiento completo de la monarquía zarista.

3. La petición lanzada en el invierno de 1910 por el grupo de los liquidadores de Petersburgo y la agitación con que la acompañaron, arrancaban la reivindicación de la libertad de coalición de todo el conjunto de reivindicaciones revolucionarias de la clase obrera. En lugar de indicar a los obreros que para la conquista de la plena libertad de coalición en Rusia es necesaria la lucha revolucionaria de masas por las reivindicaciones fundamentales de la democracia, los liquidadores predicaban de hecho la llamada «lucha por el derecho», es decir, una lucha liberal por la «renovación» del régimen del 3 de junio mediante mejoras parciales.

4. La mencionada campaña, en virtud de las condiciones concretas de la vida política rusa y de la situación de las masas obreras, se convirtió inevitablemente en una firmita de papeletas puramente formal y muerta, sin hallar eco alguno y sin despertar interés político en las masas.

5. La suerte de esta campaña de peticiones confirmó claramente la incorrección y el desarraigo respecto a la masa obrera de toda la iniciativa: la petición recogió en total 1.300 firmas, y en todas las organizaciones del partido, sin distinción de fracciones ni corrientes, la campaña de peticiones no encontró absolutamente ningún apoyo; del mismo modo, tampoco nuestra fracción socialdemócrata de la Duma consideró posible tomar parte en ella.

6. La campaña de mítines obreros en relación con la suerte de los diputados de la Segunda Duma y las manifestaciones obreras en distintas ciudades el 9 de enero de 1912 mostraron que la iniciativa propia de las masas obreras no se orienta en absoluto hacia medios tales como la campaña de peticiones, y no marcha en modo alguno bajo la bandera de los «derechos parciales».

La conferencia, partiendo de todo lo anteriormente dicho,

1) llama a todos los socialdemócratas a explicar a los obreros toda la necesidad que para el proletariado tiene la libertad de coalición, debiendo plantear en ello constantemente esta reivindicación en vinculación indisoluble con nuestras reivindicaciones políticas generales y con la agitación revolucionaria entre las masas;

2) reconociendo que, en determinadas condiciones, una petición obrera de masas puede ser una forma de protesta muy adecuada, considera que en Rusia, en la época que se vive, la petición es uno de los medios menos apropiados para la agitación socialdemócrata.

Sobre el liquidacionismo y sobre el grupo de los liquidadores

Considerando que:

1) el POSDR desde hace ya cerca de cuatro años mantiene una lucha decidida contra la corriente liquidadora, que en la conferencia del partido de diciembre de 1908 fue definida como «los intentos de una cierta parte de la intelectualidad del partido de liquidar la organización existente del POSDR y sustituirla por una unión amorfa en el marco de la legalidad a toda costa, aunque esta última se comprara al precio de una renuncia manifiesta al programa, la táctica y las tradiciones del partido»;

2) el pleno del CC de enero de 1910, continuando la lucha contra esta corriente, reconoció por unanimidad que constituía una manifestación de la influencia de la burguesía sobre el proletariado y puso como condición de la unidad real del partido y de la fusión de las antiguas fracciones bolchevique y menchevique la ruptura completa con el liquidacionismo y la superación definitiva de esta desviación burguesa del socialismo;

3) a despecho de todas las decisiones del partido y en contra del compromiso contraído en el pleno de enero de 1910 por los representantes de todas las fracciones, una parte de los socialdemócratas, agrupada en torno a las revistas «Nasha Zariá» («Nuestra Aurora») y «Delo Zhizni» («La Causa de la Vida»), se puso abiertamente a defender la corriente reconocida por todo el partido como un producto de la influencia burguesa sobre el proletariado;

4) los antiguos miembros del CC M—l, Yuri y Román no sólo se negaron a ingresar en el CC en la primavera de 1910, sino que incluso se negaron a presentarse siquiera a una sola reunión para cooptar a nuevos miembros, y declararon abiertamente que consideraban «nociva» la propia existencia del CC del partido;

5) las mencionadas publicaciones principales de los liquidadores, «Nasha Zariá» y «Delo Zhizni», precisamente después del pleno de 1910 viraron de manera resuelta y en toda la línea hacia el liquidacionismo, no sólo «rebajando» (en contra de las decisiones del pleno) «la significación del partido ilegal», sino negándolo directamente, declarando al partido un «cadáver», declarando al partido ya liquidado, declarando una «utopía reaccionaria» la restauración del partido ilegal, cubriendo al partido ilegal, desde las páginas de revistas legales, de calumnias e insultos, invitando a los obreros a reconocer que las células del partido y su jerarquía habían «caducado», etc.;

6) que mientras en toda Rusia los miembros del partido, sin distinción de fracciones, se unían en torno a la tarea inmediata de convocar la conferencia del partido, los liquidadores, separándose en grupitos absolutamente independientes, se desgajaron también en las localidades (en aquellas donde predominan los mencheviques del partido: Ekaterinoslav, Kiev), y renunciaron definitivamente a todo vínculo partidario con las organizaciones locales del POSDR; 
— la conferencia declara que el grupo de «Nasha Zariá» y «Delo Zhizni», con su conducta, se ha colocado definitivamente fuera del partido.

La conferencia llama a todos los miembros del partido, sin distinción de corrientes ni matices, a librar la lucha contra el liquidacionismo, a explicar todo su daño para la causa de la liberación de la clase obrera, y a poner en tensión todas las fuerzas para restablecer y fortalecer el POSDR ilegal.

Sobre el Órgano Central{68}

Habiendo escuchado y discutido el informe del representante del Órgano Central, la conferencia, aprobando la línea de principios del OC, manifiesta el deseo de que en el OC se preste más atención a los artículos de carácter propagandístico y que los artículos se escriban de manera más popular y accesible para los obreros.

Sobre «Rabóchaya Gazeta» («La Gaceta Obrera»)

Reconociendo que «Rabóchaya Gazeta» se ha puesto resuelta y consecuentemente en defensa del partido y del partidismo y encuentra plena simpatía por parte de los militantes del partido en las localidades sin distinción de fracciones, la conferencia:

1) llama a todos los camaradas en las localidades a prestar un apoyo en todos los sentidos a «Rabóchaya Gazeta»;

2) reconoce a «Rabóchaya Gazeta» como órgano oficial del Comité Central del partido.

Sobre el periódico «Pravda»

La conferencia anula el acuerdo con la redacción de «Pravda» que fue concertado por el pleno del CC en enero de 1910.

Modificaciones de los estatutos orgánicos del partido

Al § 2 se añade:

Se reconoce como admisible la cooptación, de acuerdo con las resoluciones de la conferencia de diciembre (1908).

El § 8 se suprime y en su lugar se inserta:

El CC convoca con la mayor frecuencia posible conferencias de representantes de todas las organizaciones del partido.

El § 9, párrafo tercero, sobre la representación en el congreso, se modifica así:

Las normas de representación para los futuros congresos del partido serán establecidas por el CC tras contactos previos con las organizaciones locales.

Sobre los bienes en poder del antiguo depositario y sobre los informes financieros

Tomando en consideración la declaración de los representantes autorizados de los bolcheviques, con quienes el pleno del CC en enero de 1910 concertó un acuerdo sobre la entrega condicional por los bolcheviques de sus bienes fraccionales a la caja del CC, la conferencia:

1) reconoce que los representantes de los bolcheviques, en virtud de la violación del acuerdo por los liquidadores y en vista de la renuncia de los depositarios al papel de árbitros, tienen todo el derecho formal a disponer tanto de los bienes que se hallan en su poder como de los que están en manos de la antigua depositaria, la camarada Zetkin;

2) tras la declaración hecha por los representantes de los bolcheviques, la conferencia considera que las sumas en poder de la camarada Zetkin pertenecen de manera absoluta al partido en la persona del CC elegido por la conferencia; y

3) encarga al CC que tome todas las medidas para obtener inmediatamente de la camarada Zetkin los bienes del partido.

La comisión de revisión, tras examinar los informes financieros y los documentos justificativos de la redacción de «Rabóchaya Gazeta», ahora aprobada por la conferencia como órgano del CC, así como del grupo bolchevique al que el pleno del CC entregó dinero para literatura socialdemócrata, ha reconocido que los informes son correctos y propone a la conferencia que los apruebe.

Sobre la «Cruz Roja»

La conferencia propone a todos los camaradas en las localidades que aúnen todos los esfuerzos para restablecer la «Cruz Roja», tan necesaria para la ayuda a los encarcelados y deportados.

Sobre la organización del partido en el extranjero

La conferencia reconoce como absolutamente necesaria la existencia en el extranjero de una organización única del partido que lleve a cabo una labor de apoyo al partido bajo el control y la dirección del CC.

La conferencia refrenda al Comité de la Organización en el Extranjero{69} como una de las organizaciones del partido en el extranjero e invita a todos los elementos del partido, sin distinción de fracciones ni corrientes, que estén al lado del partido ilegal y mantengan una lucha intransigente contra las corrientes antipartidarias (liquidacionismo), a agruparse en torno al CC para apoyar la labor del partido en Rusia y para crear una organización única en el extranjero.

Todos los grupos en el extranjero, sin ninguna excepción, pueden comunicarse con las organizaciones de Rusia únicamente a través del CC.

La conferencia reconoce que los grupos en el extranjero que no se subordinen al centro ruso de la labor socialdemócrata, es decir, al CC, y que introduzcan la desorganización mediante contactos especiales con Rusia al margen del CC, no pueden usar el nombre del POSDR.

Sobre el ataque del gobierno ruso contra Persia

El Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia protesta contra la política de bandidaje de la banda zarista, que ha decidido estrangular la libertad del pueblo persa, sin detenerse para ello ante los actos más bárbaros y viles.

La conferencia constata que la alianza del gobierno ruso con el gobierno de Inglaterra, tan cacareada y apoyada por los liberales rusos, está dirigida ante todo contra el movimiento revolucionario de la democracia asiática, y que esta alianza hace al gobierno liberal inglés copartícipe de las sanguinarias atrocidades del zarismo.

La conferencia manifiesta su plena simpatía por la lucha del pueblo persa y, en particular, por la lucha del partido socialdemócrata persa, que tantas víctimas ha sufrido en la lucha contra los opresores zaristas.

Sobre la revolución china

La conferencia, en vista de la campaña de los periódicos gubernamentales y liberales («Rech») que propugnan —en interés de los capitalistas rusos— el desmembramiento de China, aprovechando el movimiento revolucionario en ella, separándole las regiones limítrofes con Rusia, constata la significación mundial de la lucha revolucionaria del pueblo chino, que trae la liberación de Asia y mina el dominio de la burguesía europea, saluda a los revolucionarios republicanos de China, da testimonio de la profunda inspiración y la plena simpatía con que el proletariado de Rusia sigue los éxitos del pueblo revolucionario en China, y estigmatiza la conducta del liberalismo ruso, que apoya la política de conquistas del zarismo.

Sobre la política del zarismo respecto a Finlandia

La conferencia del POSDR, reunida por primera vez después de que el zarismo ruso y la Duma de la contrarrevolución aprobaran leyes que aniquilan los derechos y la libertad del pueblo finlandés, expresa su plena solidaridad con el hermano partido socialdemócrata finlandés, subraya la unidad de las tareas de los obreros de Finlandia y de Rusia en la lucha contra el gobierno contrarrevolucionario ruso y la burguesía contrarrevolucionaria, que pisotean los derechos del pueblo, y manifiesta su firme convicción de que sólo con los esfuerzos conjuntos de los obreros de Rusia y de Finlandia podrán alcanzarse el derrocamiento del zarismo y la libertad de los pueblos ruso y finlandés.

Saludo a la socialdemocracia alemana

Por encargo de la conferencia, fue enviado al órgano central de la socialdemocracia alemana el siguiente telegrama:

El Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, en la persona de la Comisión Organizadora Rusa y el Órgano Central del partido, envía un caluroso saludo a la hermana socialdemocracia alemana, que ha obtenido en las elecciones una brillante victoria sobre todo el mundo burgués{70}.

¡Viva la internacional, viva la socialdemocracia alemana!

Escrito en enero de 1912.