No deje de escribirme un par de líneas (en respuesta a mis 200 líneas) acerca de su opinión sobre este asunto.

Además, quisiera conversar sobre los dos periódicos obreros en Petersburgo. *Luch* es un periódico sin principios, vil; no es un periódico, sino una «hoja para hacer fracasar» al candidato socialdemócrata. Pero ellos saben luchar, son vivos, enérgicos. Y *Pravda* se comporta ahora, en las elecciones, como una vieja solterona dormida.

*Pravda* no sabe luchar. No ataca, no persigue ni al kadete ni al liquidador.

¿Acaso puede un órgano de la democracia avanzada ser un órgano no combativo en tiempos de efervescencia?

Supongamos lo mejor: supongamos que *Pravda* está segura de la victoria de los antiliquidadores. De todos modos, hay que luchar para que el país sepa de qué se trata, quién hace fracasar las elecciones, en nombre de qué ideas se libra la lucha. *Luch* lucha con furia, con histeria, con la más desvergonzada renuncia a sus principios. *Pravda* —para fastidiarlo— «se da aires de seriedad», se hace la remilgada y ¡no lucha en absoluto! ¿Acaso se parece esto al marxismo? ¿Acaso Marx no sabía unir la guerra más apasionada, abnegada y despiadada con la más absoluta firmeza de principios?

Y en tiempo de elecciones, no luchar significa echar a perder la causa. ¡Miren lo que ha logrado *Luch* con su «comekadetes»! ¡Y en *Pravda* temían que se estuviera comiendo demasiado a los kadetes!

Le estrecho la mano.

Suyo, V. Ilín

1912

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Escrito después del 3 de octubre

Enviado de Cracovia a Petersburgo

Publicado por primera vez en 1956 en la revista *Kommunist* núm. 5

Se imprime según el manuscrito