¡Querido L. B.!

Respondo punto por punto.

1) Sobre la carta de Haase a Riazánov. Este «documento» es privado. No lo tenemos. No podemos remitirnos a él. Dirigirnos a Haase (aunque sea a través de la ISB) preguntándole si puede «dar explicaciones» es incómodo, completamente incómodo.

Su pregunta de «si le dieron (¿quién?) a él (Haase) la posibilidad de "dar explicaciones"» carece de sentido. La posibilidad siempre la tuvo y la tiene. Incluso Riazánov le ha informado. *Ergo*, no quiere. ¡Y al diablo con él! Nosotros presionaremos tanto a él como a todos los alemanes, porque ahora tenemos el documento de que el *Vorstand* ha dado dinero a los letones + al Bund + a la región del Cáucaso.

2) Su pregunta de «si tenemos en vista a alguien mejor», discúlpeme, es muy extraña. Y aún más extraño: «¿él (Haase) sabe al menos algo?» (??) (*le préjugé est plus éloigné de la vérité que l'ignorance!*) y «¿es capaz (?) de comprender (??) el valor (???) de las divergencias (????) ideológicas»… Esto es, de veras, extraño. No puede comprender quien no quiere. Y el *Vorstand* alemán (con Haase, su jefe) ha demostrado que no quiere.

No buscamos a «alguien mejor», no podemos ni estamos obligados a buscarlo. No es esa la cuestión. Hay que apartar a quien es a todas luces «parcial», y nada más. Lo demás nos da igual.

3) ¿Qué es eso de la «confirmación de los mandatos de la oposición» en Basilea? ¿No le da vergüenza no haberme escrito ni una palabra de esto hasta ahora?

¿Quién los «confirmó»? ¿Los rusos? ¿Socialdemócratas + socialrevolucionarios? ¿Quién les permitió inmiscuirse en esto? ¿Cómo pudieron los rusos inmiscuirse sin haber conseguido la votación obligatoria, según los estatutos de la Internacional, de toda la delegación polaca? ¿Hubo o no hubo votación de toda la delegación polaca? Si la hubo, en cualquier caso, necesitamos sobre este asunto (además del relato de usted) un documento firmado por todos los delegados que «confirmaron». ¿Acaso usted, que ha estado aquí y conoce toda la agudeza del asunto de la oposición, no se dio cuenta de la importancia del documento en un caso así en general? Y para nosotros en Cracovia, ¿no es doblemente importante?

4) Si la firma de Muránov estuvo, escríbale [por favor]* a Huysmans diciéndole que en los informes hay un error u omisión, que le ruega encarecidamente corrija la laguna en el informe oficial, que inserte a Muránov, que se remite al documento, que lo recuerda, etc.

5) En el Órgano Central usted escribe sobre las elecciones y sobre Basilea, ¿no es cierto? Respecto a las elecciones, lea el vil artículo de Steklov en el «Neue Zeit» y téngalo en cuenta, sin responderle, por supuesto.

Sobre Basilea, entréguelo a componer cuanto antes y mándenos las pruebas de imprenta lo más rápido posible, pues hay que consultar: hay aquí una serie de cuestiones importantes (¿cómo hablar de Plejánov? ¿y de la oposición polaca?). Hable con más dureza, en mi opinión. Pero aún no hay aquí una decisión colegiada, y nuestro artículo no puede salir sin ella.

6) Yo, de veras, he dejado de entenderle, L. B., —aunque hemos comido juntos ya, como quien dice, un quintal de sal—, desde que usted empezó a montar «escenas en el hogar» a propósito de (a) el viaje a Basilea, (b) su (supuesta) delegación a la conferencia.

¡¿Qué tono es ese?! ¡¿Qué manera de plantear las cuestiones?! ¿Cómo no le da vergüenza plantearlas así?

Vamos a ver, ¿qué hubo de malo para la causa en su viaje a Basilea? ¡Explíquemelo, por Dios!

¿Cómo puede usted repetir el lloriqueo sin objeto de Yuri y de los de Kiev? ¡Es in-comp-ren-sible!

¿Qué hubo de malo para usted? ¡Explíquelo!

Ahora, la conferencia. ¿Yo debo (a) abandonar el trabajo diario en «Pravda»; (b) gastar el doble o el triple de tiempo que usted; (c) gastar el doble o el triple de dinero —y dinero no hay—; (d) caer en la trampa de los enemigos, que quieren sacar partido de mi máxima irritación (y no podía ser de otra manera, dado todo el curso de la guerra)?

¡Explíqueme, por Dios, qué le pasa! ¿Por qué ocurrió que el folleto lo escribió usted, y el que tiene que viajar soy yo?

…«¡De inmediato dará un aspecto ridículo a toda la historia!». ¿Qué significa esto? ¿Por qué Martínov, estando usted en Basilea, no le dio a aquello un «aspecto ridículo»? ¿Por qué se deja usted atrapar por los chismes de mujerzuelas de las comadres de París?

…«De inmediato inclinará el platillo de la balanza hacia el OK»… Esto es, de veras, un exceso de ingenuidad. En la medida en que los alemanes están contra nosotros (y esto es un hecho), «el platillo de la balanza» ya está inclinado hacia el OK. ¿Acaso no lo ve usted? Mi presencia personal sólo multiplicará por diez esa inclinación, pues yo no soy capaz de conversar pacíficamente (como usted) ni con Haase, ni sobre Haase. ¡Usted lo sabe perfectamente!

Pero la cuestión es que «el platillo de la balanza» no lo decide seriamente en absoluto esto, ni la sesión ante el Buró, ni en la conferencia, sino la correlación real de fuerzas. Nosotros tenemos 6 diputados obreros de la curia en la fracción socialdemócrata en la cuestión de Jagiello —6 y 6; hoy Malinovski escribe: «nosotros tenemos 6 de la curia + 4 liquidacionistas + 2 vacilantes. Los siberianos aún no han llegado».

Nosotros movilizamos a estos seis, que representan al proletariado de Petersburgo, Moscú y el Sur, y lucharemos contra las intrigas y chismes de Tyszka + Rosa + Riazánov y demás…

¡Ahí está el verdadero «platillo de la balanza»! ¡Usted lo sabe! Entonces, ¿a qué vienen las «escenas domésticas», cuando la lucha de por sí no es tan fácil?

«Los alemanes se ofenderán… se enfurecerán»… Eso ya es un hecho. Y nosotros enviaremos una protesta por el hecho de que los alemanes dieron dinero al OK. Que se enfurezcan. Ellos son, por ahora, una de las partes. Nosotros inevitablemente debemos luchar contra los alemanes y ya hemos comenzado a hacerlo (a) con el «Anónimo» + (b) con Chemnitz. Haase «respondió» en Chemnitz. La guerra está en marcha, y usted se hace el ingenuo: dice que se ofenderán, que se enfurecerán. ¡No le entiendo!

Pienso responder a la propuesta del Buró: (a) apartamos a todos los alemanes por haber dado dinero al Bund y al Cáucaso; (b) a la conferencia vamos solo con el grupo de los liquidacionistas excluidos, sin los nacionales; (c) condición previa: la desautorización formal por su parte de la vil calumnia en el «Luch» sobre la provocación en Varsovia. Los motivos son claros. ¿Su opinión?

Responda con más exactitud, de manera más directa, más decidida. Yo no iré a ninguna parte si usted lleva las «escenas» hasta el rechazo; designaré a Semashko o a…* ¿Es eso lo que usted busca? Una vez más: ¿quién de nosotros tuvo razón, usted con sus «temores» por lo de Basilea, o yo, en que no hubo perjuicio para la causa, sino beneficio, tanto para la causa como para el bolsillo?

7) La crisis monetaria es grave. Con Koba hemos tenido una reunión del CC 140. Se ha decidido advertirle con urgencia: ¡busque ingresos! Cuente con unos 100 francos al mes por tres meses + pago por línea de «Pravda», y después nada. Piénselo y escriba la respuesta cuanto antes.

Suyo, Lenin

P. D. De «Pravda» nos escriben: Alexinski y Cía. (¡sic!) se dirigieron con una propuesta de artículos, poniendo como condición que se publicaran sus artículos con los cuales la redacción no estuviera de acuerdo.

Ellos respondieron: estamos muy contentos de colaborar, pero no podemos aceptar tal condición, pues nuestra tarea ahora es concentrar las fuerzas de los antiliquidacionistas en la lucha contra los liquidacionistas. La respuesta es magnífica y completamente correcta, en mi opinión.

¡Téngalo en cuenta! ¿Qué pretende Alexinski y Cía.? (¿Cuál Cía.? ¿Solo Lunacharski? ¿O alguien más? ¿Quién?). ¿Solo sembrar cizaña, como pienso yo (diciendo: «he aquí que 'Luch' es más bondadoso, y 'Pravda' me ha rechazado», etc.), — o un acercamiento, como piensa Grigori? Usted se encuentra con… o encuentra a…, verifíquelo, entérese de qué se trata, si es posible, y escríbame.

Más sobre la fracción: hay una carta (no dirigida a nosotros, pero una carta fidedigna) de que hicieron fracasar la autonomía nacional-cultural contra los liquidacionistas + Chjeidze. Este es el único hecho que conocemos de la formación de nuestra mayoría en el grupo de 12. Por ahora no sabemos nada más. En cuanto lo sepamos, le escribiremos.

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Escrito el 8 de diciembre de 1912.
Enviado de Cracovia a París.

Se publica por primera vez, según el manuscrito.

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* El manuscrito del documento está parcialmente dañado. La palabra entre corchetes ha sido restaurada según el sentido. (N. de la Red.)
** - el prejuicio está más lejos de la verdad que la ignorancia. (N. de la Red.)
*** Palabra no descifrada. (N. de la Red.)