Estimado colega:

He recibido su carta sobre el «asunto urgente» y, lo confieso, la he leído con un sentimiento de tristeza. Se ve claramente en ella que no tenemos suficiente comprensión mutua en el «asunto urgente», como en todo asunto serio, sumamente necesaria.

Y el asunto es realmente serio y —estoy de acuerdo con usted— urgente (no en el sentido de unos pocos días, por supuesto). Para crear aquí comprensión mutua, habría que verse, valdría la pena 4-5 días y 11 + 11 + + 15 + 10 = 47 rublos tan solo...

Todo lo que puedo hacer ahora en cumplimiento de su solicitud, lo hago. Envío el artículo «Sobre la plataforma electoral» 93. Verá usted, espero, claramente mis puntos de vista en ese artículo.

En cuanto a las modificaciones del mismo, debo poner condiciones especiales (por lo general no las pongo, como usted sabe, confiando plenamente en una actitud camaderil, colegial, y no leguleya). Aquí son necesarias para mí esas condiciones especiales, pues la cuestión es de enorme importancia, una cuestión fundamental de principio.

Solo puedo aceptar (1) la eliminación del subtítulo y (2) correcciones mínimas de censura (¡¡solo!!) en tres o cuatro lugares, correcciones de palabras sueltas, en ningún caso más. Si aun así no se pudiera publicar ni en «Pravda» ni en «Nevskaya Zvezda», devuélvame el artículo, lo necesito. No puedo aceptar que se suprima la mención de los liquidacionistas.

Aquí está todo el quid de la cuestión: los liquidacionistas tienden una trampa: «dame una plataforma abierta» (y el liquidacionista piensa para sus adentros: yo firmaré todo en la plataforma abierta).

¡Efectivamente, el liquidacionista firmará todo en la plataforma abierta! Y esto no será una plataforma, ni un asunto serio, sino una charlatanería vulgar, una enumeración de «reformas», una competencia con los liberales en su propio terreno, porque cualquier liberal (incluso Trubetskói) ahora, a 6-8 semanas de las elecciones, ¡¡firmará todo!! Los liberales y los liquidacionistas firmarán todo, con tal de que los elijan para la IV Duma.

Aquí hay que comprender el quid de principio de la cuestión y no turbarse por las expresiones algo «inusuales», «no apropiadas» (para «Pravda»), la polémica, etc. Los obreros en su masa comprenderán perfectamente el espíritu («no recortes»), y en eso está toda la esencia. Todos comprenderán por qué son ridículas, estúpidas, vulgares, incluso viles, las redacciones de plataformas abiertas en la Rusia del tres de junio, a 6-8 semanas de las elecciones. Y en eso está la esencia.

Publicado como folletín en «Pravda», aunque sea con letra pequeña, un artículo así ocupará inmediatamente una posición y matará el aventurerismo de los redactores de plataformas abiertas, matará su demagogia: «di abiertamente en qué crees». ¿Acaso no preguntaba igual Katkov: «di abiertamente que reconoces la autocracia»?

Sobre «Pravda» ha recaído mucho en las elecciones, y se le exigirá mucho. Sería un escándalo si a «Pravda» la ridiculizaran desde la izquierda por redactar plataformas abiertas. «Pravda» tiene de hecho una posición dirigente. Hay que defenderla con honor. Hay que decir clara, tranquila y firmemente: contra los liquidacionistas. E inmediatamente esa pandilla de politicastros liberales será aniquilada.
Que presenten su lista: no se atreverán, ¡porque se deshonrarán terriblemente! Espero una pronta respuesta.

Con saludo. Suyo, V. Uliánov

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Escrito antes del 1 de agosto de 1912.

Enviado desde Cracovia a San Petersburgo.

Publicado por primera vez en 1950 en las Obras Completas de V. I. Lenin, tomo 35.

Se imprime según el manuscrito.