El periódico «¿Qué desea usted?», llamado popularmente «Nóvoye Vremia», reproduce una correspondencia de su digno colega, «Petersbúrgskiye Védomosti»{141}, desde Ivánovo-Voznesensk.

«En nuestra ciudad fabril, –escriben al periódico–, el lenguaje soez en las calles ha desplazado al habla humana. Profieren insultos los obreros fabriles, dicen palabrotas los cocheros, la gente decentemente vestida, los guardias urbanos en el cumplimiento de sus deberes».

Y «Nóvoye Vremia» comenta a propósito de esta estampa de costumbres:

«Ciudad obrera afortunada, donde se han realizado los más audaces deseos socialdemócratas sobre la libertad de expresión no regulada en absoluto».

¿No es cierto que resulta instructiva esta grosería?

¿Quién no sabe, señores redactores del periódico fielmente servidor del gobierno, que precisamente los partidos de derecha más cercanos al gobierno en la III Duma «realizaron» la libertad de expresión en lo que respecta al lenguaje soez? ¿Quién no sabe que los señores Purishkévichi, Márkov y sus colegas se hicieron célebres por ello en toda Rusia?

¡De veras, actúa con imprudencia, con imprudencia «Nóvoye Vremia»! Podría desempeñar con más habilidad su papel de lacayo… Pero he aquí que en un periódico, devoto sin adulaciones al gobierno, aparece de pronto un recordatorio de qué «libertad de expresión» practican Purishkévich y Cía, y cuál practican los diputados socialdemócratas en la Duma.

La libertad de expresión de los Purishkévichi en la Duma terrateniente y la libertad de expresión en las asambleas obreras… ¡Buen tema electoral ha rozado con su torpe celo grosero «Nóvoye Vremia»!

«Pravda» nº 66, 15 de julio de 1912. Firmado: V.

Se imprime según el texto del periódico «Pravda»