Faltan alrededor de dos meses para las elecciones a la Cuarta Duma 2. Es un plazo breve. Por eso, todos y cada uno de los que simpatizan con la democracia obrera, todos los que comprenden los intereses y las tareas de la clase obrera, deben emprender de inmediato y con la máxima energía la preparación de las elecciones.

Es necesario utilizar de manera sistemática y plena los derechos legales de los obreros y de todos los inquilinos.

En Petersburgo, decenas de miles de ciudadanos participan en las elecciones por la segunda curia de electores urbanos. Entre esta masa hay no pocos obreros, empleados, dependientes y toda clase de gente humilde que, sin duda, pertenece a la democracia. Hay que conseguir que ni un solo habitante de Petersburgo con derecho electoral quede al margen de las elecciones.

Hasta ahora, Petersburgo ha estado «en posesión» de los kadetes. Muchos consideran que en Petersburgo la lucha contra los kadetes es totalmente desesperada, y este punto de vista debilita sobremanera la energía de la campaña electoral.

Pero esta opinión es un profundo error.

En primer lugar, los obreros valoran las elecciones no solo por los escaños de diputados. Las elecciones son importantes para los obreros como medio de educación política y de unión de las masas. Quien participa en las elecciones se reconoce a sí mismo como ciudadano; se ve inevitablemente arrastrado a la vida política, adopta una actitud más consciente hacia ella, lee su periódico obrero democrático con mayor comprensión e interés, trata con más rigor su deber de participar en todas las sociedades obreras, etc.

En segundo lugar, de ningún modo se puede estar de acuerdo con la opinión de que la lucha contra los kadetes en Petersburgo, en la segunda curia urbana, sea desesperada. ¡Eso no es verdad, mil veces no es verdad!

Los kadetes tienen ventaja gracias a que el derecho electoral no es universal, sino censitario, es decir, restringido: solo los inquilinos tienen derecho a votar, y entre la masa obrera hay muchísimos más desprovistos de derechos que entre la burguesía liberal. Además, los kadetes tienen ventaja gracias a que sus uniones y periódicos son perseguidos mucho menos que los sindicatos y periódicos obreros.

Por último, los kadetes son el partido de la burguesía liberal, el partido de los ricos, que donan grandes sumas de dinero para las elecciones y dedican a ellas mucho del tiempo libre de que disponen.

Pero todas estas ventajas de los burgueses liberales pueden y deben ser vencidas en las elecciones con aquella fuerza que siempre ha estado y estará del lado de los obreros: la fuerza del número —los obreros son más, los pobres son la masa, los ricos un puñado— y la fuerza de la entrega a la causa obrera.

Esta fuerza, los obreros de Petersburgo ya han sabido oponerla a los kadetes con enorme éxito.

¿Cómo se creó la prensa de los kadetes? ¿Cómo se pusieron en pie el periódico «Rech» 3 y «Sovreménnoye Slovo» 4? Con el gasto de cientos de miles de rublos.

¿Y cómo se crearon los periódicos obreros «Névskaya Zvezdá» 5 y «Pravda» 6? Con el gasto de los kópeks obreros, recogidos por miles y miles de obreros.

Miles de obreros, entregados a los intereses de la democracia obrera, que defienden conscientemente sus derechos, hicieron lo que ningún otro partido pudo hacer sin enormes capitales.

También en las elecciones los obreros pueden vencer y vencerán, si todos y cada uno se ponen a trabajar unidos. Recordad, camaradas, que nuestros amigos y la gente que nos simpatiza son mayoría, incluso entre los electores de la segunda curia. Por la democracia está la mayoría; por los liberales, solo la fuerza de la riqueza, la fuerza de la ciega costumbre, la fuerza del atraso, de la inactividad, de la pasividad de muchos dependientes, empleados, etc.

Esta fuerza de la costumbre, del atraso, de la pasividad podemos quebrarla y debemos quebrarla con nuestro trabajo unido.

¡Todos a trabajar! Que no quede ni un solo obrero que no dedique en estos dos meses su trabajo, sus esfuerzos, sus desvelos, sus conocimientos a la causa de las elecciones, ¡y la victoria será de la democracia obrera!