¡Estimado colega! Es terriblemente fastidioso que mi primera carta dirigida a usted a propósito del libro (por cuyo envío le estoy muy agradecido) se haya extraviado. Un hecho increíble, pero que al parecer es posible entre nosotros: la pérdida de una carta de contenido puramente científico. Intentaré reconstruirla de memoria, pues no guardé copia.

He leído con gran placer su libro* y me alegró mucho ver que ha emprendido usted un

* Se trata del libro de B. N. Knipóvich: *Sobre la cuestión de la diferenciación del campesinado ruso (La diferenciación en la esfera de la explotación agrícola)*. San Petersburgo, 1912. Ed.

trabajo serio y de envergadura. En una labor de este tipo, sin duda, se conseguirá plenamente verificar, profundizar y consolidar las convicciones marxistas.

Señalaré algunas ideas que me han surgido durante la lectura. Me ha parecido que en ciertos pasajes se pierde de vista el éxodo rural al calcular los resultados de la «diferenciación». Explicaré mi idea con un ejemplo: a) primer momento. De 100 hogares, 25 carecen de caballos = 25% o bien carecen de siembra; b) segundo momento. De 150 hogares, 36 carecen de siembra = 24%.

¿Parecería una disminución de la diferenciación? Pero si 30 hogares o familias han abandonado el campo —marchando a la ciudad, emigrando, etc.—, en realidad la proletarización se ha intensificado. Creo que este es un ejemplo típico. La estadística toma siempre los hogares existentes, manteniéndose «estrechamente estadística» y omitiendo a veces lo más importante, lo principal.

Además, el autor limita expresa y reiteradamente el objeto de su investigación a la faceta agrícola de la economía. Y en las conclusiones amplía imperceptiblemente el tema, hablando de toda la economía rural e, incluso a veces, de toda la economía en su conjunto. De ahí resulta una inexactitud, pues se pierde toda una serie de aspectos de la «diferenciación», es decir, de la proletarización del campesinado y del surgimiento del capital (por ejemplo, la ganadería comercial en la provincia de Yaroslavl y otros tipos de penetración del intercambio en la economía rural a raíz de su especialización).

Prosigo. Tras las series de cifras, ¿no se pierden de vista a veces los tipos, los tipos económico-sociales de explotaciones (el campesino acomodado-burgués; el pequeño propietario medio; el semiproletario; el proletario)? Este peligro es muy grande debido a las propiedades del material estadístico. Las «series de cifras» cautivan. Aconsejaría al autor que tuviera en cuenta este peligro: nuestros

«académicos» asfixian de este modo, indiscutiblemente, el contenido vivo y marxista de los datos. Ahogan la lucha de clases en series y más series de cifras. En el autor no se da esto, pero en la gran obra que está emprendiendo debe considerar de manera especial este peligro, esta «línea» de los académicos, de los liberales y de los populistas. Tenerla en cuenta y, por supuesto, cortarla de raíz.