¡Querida mamita! Ayer por la noche llegué a París de un pequeño viaje de asuntos y encontré tu carta con la triste noticia sobre Ania y Maniasha. Estoy seguro de que no podrán retenerlas mucho tiempo: es demasiado evidente lo absurdo de semejante detención. ¡Se ha llegado al extremo de que a Aniuta le dicen directamente: no será por mucho tiempo! Probablemente, en los tiempos que corren, en provincias detienen completamente en vano, «por si acaso».

¿Tienes conocidos, querida mía? ¿Te visita alguien? Lo peor y más duro en estos casos es la soledad repentina. ¿Hay cartas y noticias de Mark y Mitia?

¿No hay nadie conocido en Petersburgo? Sería útil escribirles, si los hay, sobre lo ocurrido; tal vez puedan hacer averiguaciones. A veces la administración provincial se excede desmesuradamente, sobre todo ahora, después del 1 de mayo.

Te abrazo fuerte, querida mía, y te deseo salud y ánimo.

Tuyo, V. U.

P. D. En cuanto al verano, todavía no hemos decidido nada. De momento no hace calor.