28 de marzo de 1912.

¡Queridos amigos! Me aflige y me inquieta terriblemente la completa desorganización de nuestras comunicaciones y enlaces (y también de los vuestros). ¡Verdaderamente, hay motivos para caer en la desesperación! En lugar de cartas, ustedes escriben una especie de exclamaciones breves, telegráficas, de las cuales no se puede entender nada.

1) De Ivánovich, nada. ¿Qué es de él? ¿Dónde está? ¿Cómo está? Se necesita endiabladamente un hombre legal en Petersburgo o cerca de Petersburgo, porque allí los asuntos andan mal. La guerra es furiosa y difícil. Nosotros no tenemos información, ni dirección, ni control sobre el periódico.

2) Ninguno de los delegados a la conferencia suministra enlaces. ¡Ni uno solo, ni uno solo! ¡Esto sí que es un descalabro total!

3) ¡No hay por ninguna parte resoluciones sensatas, claras, con indicación de la organización a la que pertenecen, con la adhesión a las decisiones, con la confirmación de que el delegado de esa organización estuvo presente, llegó y fue escuchado! ¿Acaso no está clara la diferencia entre estas resoluciones formales y las cartas de carácter íntimo: “está bien”, “magnífico”, “hemos vencido”, etc.? No hay resoluciones de Kiev, ni de la ciudad de Savka 74. Nikolái ha enviado una carta con una serie de exclamaciones alegres, pero absolutamente disparatada. No sirve en absoluto ni para la prensa ni para su uso oficial: ¿fueron leídas todas las resoluciones? ¿se aprobó su contenido? ¿Cuál es el texto de las resoluciones sobre la conferencia? ¿se unifican con los liquidacionistas locales? Ni una sola (¡ni una sola!) de estas cuestiones elementales y fundamentales ha recibido respuesta alguna. De esta ciudad (¡archiimportante!) no se nos ha transmitido ningún enlace. ¿No es esto un descalabro? ¿No es una burla al trabajo?

4) Sobre la exigencia de dinero, ¡ni una sola resolución de ninguna parte! Sencillamente una vergüenza.

5) Ni de Tiflis ni de Bakú (centros terriblemente importantes) se oye ni una palabra con sentido: ¿hubo informes? ¿Dónde están las resoluciones? ¡Qué deshonra y oprobio!

6) ¡De ninguna parte, ni una sola reimpresión del “Aviso”, ni siquiera de una parte de él, ni impresa ni en hectógrafo! Vergüenza.

7) Tampoco hay una respuesta escrita precisa sobre la plataforma. ¿Se publicará? ¿Cuándo? ¿Se ha aprobado por completo? Necesitamos imprimirla en el Órgano Central, pero no hay noticias exactas.

8) Es necesario recorrer una vez más todas las organizaciones y, en todas partes, hacer aprobar resoluciones precisas, formales, detalladas, sensatas y claras: a) tanto sobre la representación en la conferencia y sobre su contenido esencial, b) como sobre la adhesión al Comité Central, c) y contra los liquidacionistas, en concreto contra los locales y en general, y d) con la exigencia de dinero.