Sarátov, calle Ugódnikovskaya, 26, a Anna Ilínichna Elizárova

Últimamente he estado en casa trabajando en una traducción* y he visto poco lo que ocurre en París.

Sin embargo, entre los nuestros hay aquí una riña y un arrojarse barro como no se había visto desde hace mucho tiempo, y dudo que alguna vez haya sucedido algo igual. Todos los grupos y subgrupos se han alzado contra la última conferencia y sus organizadores, hasta el punto de que en las reuniones de aquí literalmente se ha llegado a las manos 304.

En una palabra, hay aquí tan poco no solo de interesante, sino en general de bueno, que no merece la pena escribir.