Considerando que,

 1) el POSDR sostiene desde hace ya cerca de cuatro años una lucha decidida contra la corriente liquidacionista, definida en la Conferencia del partido de diciembre de 1908 como «los intentos de una parte de la intelectualidad del partido de liquidar la organización existente del POSDR y sustituirla por una unión amorfa dentro del marco de la legalidad a cualquier precio, aunque esta última se comprase al precio de una renuncia manifiesta al programa, la táctica y las tradiciones del partido»{64};

2) que el Pleno del Comité Central de enero de 1910, continuando la lucha contra esta corriente, la reconoció unánimemente como «manifestación de la influencia de la burguesía sobre el proletariado» y puso como condición para la unidad efectiva del partido y la fusión de las antiguas fracciones bolchevique y menchevique la ruptura total con el liquidacionismo y la superación definitiva de esta desviación burguesa del socialismo;

3) que, en contra de todas las decisiones del partido y en contra del compromiso contraído en el Pleno de enero de 1910 por los representantes del menchevismo, una parte de los mencheviques, agrupada en torno a las revistillas *Nasha Zaria* y *Delo Zhizni*, se negó a ayudar a la restauración del Comité Central (negativa de Mijaíl, Yuri y Román no solo a entrar en el CC en la primavera de 1910, sino incluso a presentarse al menos a una sesión para la cooptación de nuevos miembros);

4) que las mencionadas publicaciones, precisamente después del Pleno de 1910, viraron resuelta y completamente hacia el liquidacionismo, no solo «reduciendo» (contrariamente a la decisión del Pleno) «la importancia del partido ilegal», sino negándolo directamente, declarándolo ya liquidado, calificando de «utopía reaccionaria» la restauración del partido ilegal, colmándolo desde las páginas de revistas sometidas a censura de burlas e injurias, instando a los obreros a reconocer las células del partido y su jerarquía como «algo ya extinguido», etc.;

5) que los grupúsculos locales de liquidadores, poco numerosos y compuestos principalmente por representantes de la intelectualidad, continuando su labor de destrucción del partido, no solo rechazaron el repetido llamamiento de 1911 a ayudar a la restauración del partido ilegal y a la convocatoria de su conferencia, sino que, cohesionándose en grupúsculos completamente independientes, llevaron a cabo una agitación directa entre los obreros contra el partido ilegal y una lucha directa contra su restauración, también allí donde predominaban los mencheviques del partido (por ejemplo, en Ekaterinoslav, Bakú, Kiev, etc.);

— la Conferencia declara que el mencionado grupo, con su conducta, se ha situado definitivamente fuera del partido.

La Conferencia exhorta a todos los miembros del partido, sin distinción de corrientes ni matices, a luchar contra el liquidacionismo, a esclarecer todo su daño para la causa de la emancipación de la clase obrera y a tensar todas las fuerzas para la restauración y el fortalecimiento del ilegal POSDR.

Escrito en la primera quincena de enero de 1912.