Me gustaría detenerme en otro aspecto de la cuestión. Se trata de la flexibilidad... La resolución fue correcta 573. Quisiera dirigir la atención hacia el aspecto importante. Tomemos como ejemplo una sociedad legal. No puedo decir nada acerca de toda Rusia, pero de 5 ciudades se puede afirmar que... es posible. Así pues, ¿qué ofrece ante todo una sociedad legal? Conferencias de carácter marxista; al parecer, las autorizan. Veo en la prensa que en las grandes ciudades las autorizan. Dicen que es difícil conseguir conferenciantes... Los obreros deben promover sus propios conferenciantes y pagarlos ellos mismos. Luego hay biblioteca y sala de lectura. No sé si permiten tener «Zvezdá» 574. Luego las sociedades legales organizan diversos entretenimientos. Esto es importante desde el punto de vista financiero, y por otra parte, gracias a estos entretenimientos, se convierte en una especie de club. Pues bien, si este tipo de sociedades no es una ficción, sino una realidad —y esto es indudable—, debemos plantearnos la pregunta: ¿hemos trabajado por la ampliación de estas sociedades? ¿Hemos hecho informes acerca de ellas en las fábricas y talleres? ¿Hemos procurado organizar tales sociedades? Y además, ¿cómo hay que utilizarlas? Ahora nos acercamos al tipo de organización alemana en la época de las leyes de excepción. Pero a nosotros nos es a la vez más difícil y más fácil. Más difícil, porque entonces las posibilidades legales estaban abiertas para ellos. El Comité Central estaba formado por miembros de la fracción parlamentaria, se reunía legalmente, invitaba a los ilegales. En cambio entre nosotros, en las masas hay mucha simpatía y apoyo a la socialdemocracia. Debemos tener en cada sociedad pequeñas células socialdemócratas, estrechamente vinculadas al partido, y cada cuestión debe resolverse en el espíritu de las resoluciones del partido... Estas células no deben ser tan pesadas como los distritos y subdistritos. Petersburgo y Riga encajan en el tipo de sociedades [legales]. En Moscú se ha hecho poco en este sentido. Y estas células permiten un tipo diferente de construcción del partido. Antes, en mi época, teníamos que hacerlo todo nosotros mismos. Ahora, los sindicatos profesionales y las organizaciones han asumido parte del trabajo. En la medida de lo posible, la lucha política también la dirige a menudo la fracción legal de la Duma, y si hubiera más sociedades legales con esa estructura, la revolución sería invencible. Esta es precisamente la cuestión de la flexibilidad de las organizaciones. Este será el ideal para la reconstrucción de nuestra organización. Estas células ilegales, rodeadas de una red de células legales, nos darán una nueva base. Todas las comunicaciones se reducen al mínimo, como si hubiera organización y no la hubiera. Que no haya reuniones. El trabajo del partido ha adoptado otra forma. La nueva forma ya ha penetrado en la vieja. Que sea una forma menos estructurada, pero que se amplíe mediante el trabajo en las sociedades legales. Es necesario que cada paso hacia la cultura esté impregnado del espíritu socialdemócrata, de la cultura socialdemócrata. Esta será una lucha decidida contra el liquidacionismo... Tienen una célula, están ligados al Órgano Central 575, se comunican una vez al año y hacen cien veces más que antes. Hemos hecho poco en las sociedades legales. Hay que arrebatarlas de manos de los liberales, [arrebatar] todo el movimiento legal. Hay que difundir y ampliar las sociedades legales. Prestar atención concretamente a cómo se organiza el trabajo en las sociedades legales. En todas partes, rodear las células ilegales con una red de células legales.

Se publica por primera vez, según la nota manuscrita del protocolo.

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ROSA LUXEMBURG Y EL «PARTEI»VORSTAND POLACO SIGUIENDO LOS PASOS DE MARTOV

La intervención de Rosa Luxemburg en el «Vorwärts» (del 14 de septiembre) en defensa del llamado Vorstand polaco y con acusaciones contra el camarada Rádek me obliga, a pesar de toda mi reticencia a inmiscuirme en este asunto, a tomar la pluma. No se puede guardar silencio cuando la lucha contra los liquidadores del partido ruso se utiliza para justificar los peores procedimientos de los liquidadores.

Yo personalmente he observado las vacilaciones del camarada Rádek, de la defensa de la extrema izquierda a la defensa de los liquidadores rusos; siempre he luchado y lucharé políticamente contra todo defensor del liquidacionismo, pero precisamente por eso debo alzarme contra los repugnantes procedimientos del llamado Vorstand polaco en el «caso» de Rádek 577.

¿En qué consiste la particularidad fundamental del «conocido» (bekannt) folleto de Mártov, que tan oportunamente ha recordado Rosa Luxemburg? 578  
En que el jefe de los liquidadores, Mártov, después de que en enero de 1910 todas las organizaciones socialdemócratas de Rusia adoptaran solemne y unánimemente la condena del liquidacionismo y proclamaran la paz en el partido sobre la base de dicha condena 579, un año más tarde, cuando los liquidadores destruyeron el Comité Central del partido y se escindieron de él, publicó un folleto con acusaciones contra sus adversarios de 1001 actos deshonrosos y criminales. Los polacos calificaron entonces ese folleto de «Stinkbombe»*, e incluso (sogar, y no selbst) Kautsky lo llamó «abscheulich»**.

Exactamente lo mismo ha hecho ahora el llamado Vorstand polaco, encabezado por Rosa Luxemburg.

Personalmente, no fueron otros que los propios miembros de ese mismo Vorstand quienes, en 1909 y 1910, me recomendaron al camarada Rádek como colaborador de nuestro Órgano Central del partido y me lo presentaron personalmente, dando las mejores referencias, en el Congreso Internacional de Copenhague.

Pero luego, en 1911, el camarada Rádek se pronuncia políticamente contra ese Vorstand, apoyando al Comité de Varsovia del partido, a toda una serie de miembros del partido y a dos de sus más destacados dirigentes (Maletski y Ganetski), quienes habían desenmascarado las acciones desorganizadoras de ese Vorstand. El camarada Rádek contribuye a establecer la verdad, a saber, que el Parteivorstand polaco es un Vorstand sin partido. En Varsovia, capital de Polonia, ese Vorstand ya no representa al Comité de Varsovia, sino a su propio grupúsculo ficticio. Los camaradas alemanes pronto se enterarán de todo esto con más detalle. Los miembros del partido socialdemócrata de Rusia saben que ya existe toda una literatura al respecto, ¡y Rosa Luxemburg intenta en vano acallarla (totzuschweigen) ante la Internacional!

Y he aquí que, después de que Rádek se hubiera pronunciado políticamente contra el llamado Parteivorstand (sin partido), este «Partei»vorstand fragua un «juicio» contra Rádek por el «caso» —¡escúchenlo bien!— ¡del año 1 9 0 6!

¡Ahí está el quid de todo el asunto, eso es lo que nuestra illustre**** Rosa intenta wegzuschwatzen***!

Rosa Luxemburg y su «Partei»vorstand libran ahora una guerra furiosa y sin precedentes contra los mejores militantes de su propio partido, rebajándose hasta la bajeza de insinuar sus vínculos con la Ojrana. Rosa Luxemburg y su «Partei»vorstand han perdido la cabeza al librar semejante guerra contra sus adversarios políticos.

¿Acaso no está claro ahora por qué yo, sin entrar en el fondo del «caso Rádek», considero mi deber declarar que la esencia de este caso es la venganza política de Rosa Luxemburg y su «Partei»vorstand?

Hace tiempo que Turguénev caracterizó en la literatura rusa ciertos procedimientos. Un viejo bribón, escribía Turguénev, daba una vez este sabio consejo: cuando cometas una vileza, grita más que nadie sobre la vileza de exactamente esos actos que tú cometes. Cuando robes la hacienda pública, grita más que nadie sobre la infamia del peculado...

Cuando el «Partei»vorstand polaco se rebajó a repetir los procedimientos de Mártov contra el camarada Rádek, ese «Partei»vorstand envió a Rosa Luxemburg al «Vorwärts» para que gritara con más fuerza sobre ¡la vileza de Mártov! ... Es ist eine alte Geschichte*, pero para nosotros, emigrados rusos, ist sie leider gar nicht «neu»**...

Rosa Luxemburg intenta hacer creer a los lectores alemanes que el camarada Rádek «nie die geringste Rolle gespielt hat»***, etc., etc. En respuesta a este elenden Altweiberklatsch**** me veo obligado a constatar un hecho preciso: el camarada Rádek trabajó mucho y con éxito, tanto en 1909 como en 1910, como colaborador del Órgano Central del partido socialdemócrata de Rusia. Yo fui uno de los redactores del Órgano Central y no puedo dejar sin respuesta la maliciosa habladuría de Rosa Luxemburg.

Rosa Luxemburg, para denigrar al camarada Rádek, se elogia a sí misma bajo el nombre de «polnische Wortfuhrer»*****. Alude a la inestabilidad der «taktischen» Ideen****** del camarada Rádek.

Diré francamente que considero esa inestabilidad, esa disposición a la «paz» con los liquidadores rusos, un gran pecado del camarada Rádek. Pero pienso que es más perdonable tal pecado en un colaborador no responsable de la política del Órgano Central y del Comité Central que en miembros del Comité Central y del Órgano Central. Y entre los aludidos «polnische Wortfuhrern» siempre desempeñó un papel predominante un intrigante tan notorio como Tyszka, y su inestabilidad causó un daño enorme a todo el partido.

Para no quedarme en meras afirmaciones, pondré dos ejemplos. En enero de 1910, el Pleno del Comité Central del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia condenó unánimemente el liquidacionismo. El único apartado de la resolución que abría Tur und Thor** al oportunismo (el llamado § 1) fue aprobado por iniciativa de Tyszka. ¿Qué dirá Rosa Luxemburg a esto? ¿Acaso pretenderá defender ese § 1 desde el punto de vista de la «radikale Richtung»?***  
Cuando los bolcheviques, en la primavera de 1911, abandonaron la llamada Oficina en el Extranjero del Comité Central debido a la destrucción del Comité Central por los liquidadores, los polacos permanecieron meses aún en ese organismo junto con los bundistas y los letones 580, de los cuales incluso (sogar) Plejánov escribió entonces: «Diese Parteiinstitution, die zum Werkzeug in den Handen einer Gruppe von Leuten geworden war, die die Partei liquidieren wollten und die daher der Sache des russischen Proletariats gro.en Schaden zuzufugen drohte, konnte diesem nur einen Gefallen erweisen: namlich das Zeitliche segnen» (Nota: «Tagebuch eines S. D.» 2 Beilage zu N 15, S. 1, zitiert in der Schrift: «Der Anonymus aus dem «Vorwarts» und die Sachlage in der Soz. Dem. Arb. P. Ru.lands»; diese Schrift wurde in die Redaktionen aller s. d. Blatter in Deutschland gesandt)****.

Por estos hechos puede juzgar el lector cuánta verdad hay en las jactanciosas palabras de Rosa Luxemburg de que los polacos «mit starker Faust die liquidatorische Richtung in Ru.land niederzuhalten geholfen haben»*.

En realidad, los polacos entorpecieron mucho más con sus intrigas la lucha contra esa «Richtung»**. Hasta hoy, 8 meses después de la exclusión formal del partido de un grupo definido de liquidadores (la revista «Nasha Zariá») 581, los aludidos «polnische Wortfuhrer» no han sido capaces de dar una respuesta directa sobre si desean la «paz» con ese grupo o no. ¡Dar una respuesta directa no es, por supuesto, tan fácil como cometer plagio hoy de los antiliquidadores, mañana de los liquidadores, y declararse sobre esta base «por encima» de ambas «fracciones»!

Rosa Luxemburg aprovecha el «caso Rádek» para hacer creer a los lectores alemanes que de la «russische Partei»*** no queda nada, «au.er Trummern»****.

En respuesta a esto, debo constatar hechos precisos. «Trummer», eso es el «Partei»vorstand polaco, pues ya hace un año entero que no pertenece al partido. Hace un año que ya no mantiene ningún vínculo organizativo ni con el Comité Central del partido, elegido en la Conferencia de enero de 1912 582, ni con la llamada «Comisión Organizadora» de los liquidadores.

Libre ya de los liquidadores y de los intrigantes del «Partei»vorstand polaco, el partido del proletariado socialdemócrata de Rusia se parece tan poco a unos escombros, que precisamente desde enero de 1912 se desarrolla con un éxito particular. Dado que algunos camaradas —a veces, por desgracia, influyentes— del partido alemán escuchan con frecuencia relatos parciales y Klatsch***** de los Wortfuhrer des polnischen «Partei»vorstandes****** que están fuera del partido, me limitaré a señalar brevemente unos hechos.

El único baremo abierto (Ma.stab) de la influencia de los socialdemócratas en Rusia y de sus vínculos con las masas obreras son los periódicos marxistas legales. En Rusia solo están representadas dos «corrientes»: el partido y los liquidadores. Todo lo demás es Schwindel*.

Los liquidadores publicaron en el primer semestre de 1912 21 números de periódico; los antiliquidadores, 100. En los dos meses del segundo semestre (julio y agosto): los primeros, 4; los segundos, 60. Los primeros, en 8 meses (I-VIII de 1912), pudieron consignar en letra impresa la ayuda directa de 16 grupos obreros; los segundos, de 551**.

¡Que Rosa Luxemburg, con sus historias sobre los «Trummer», intente refutar estos hechos!

Las historias des polnischen «Partei»vorstands acerca del partido ruso merecen aún menos confianza que sus historias sobre Rádek.

N. Lenin

* — bomba fétida. Red.  
** — repugnante, vil. Red.  
*** — desbarrar, despacharse con palabrería. Red.  
**** — insigne. Red.  
* — Es una historia vieja. Red.  
** — desgraciadamente no es nada «nueva». Red.  
*** — «no ha desempeñado nunca el más mínimo papel». Red.  
**** — lamentable chismorreo de comadres. Red.  
***** — «representantes polacos». Red.  
****** — «ideas tácticas». Red.  
* — «intrigante». Red.  
** — puerta y portón. Red.  
*** — «dirección radical». Red.  
**** — «Esta institución del partido, que se había convertido en instrumento en manos de unos señores que pretendían liquidar el partido y que por ello amenazaba con causar un gran daño a la causa del proletariado ruso, solo podía prestar a este un servicio: morir a tiempo» (Nota: «Diario de un socialdemócrata», 2º suplemento al nº 15, pág. 1, citado en el artículo «El anónimo del “Vorwärts” y la situación en el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia»; este artículo fue enviado a todas las redacciones de los periódicos socialdemócratas de Alemania). Red.  
* — «ayudaron a reprimir con mano firme la corriente liquidacionista en Rusia». Red.  
** — corriente. Red.  
*** — «partido ruso». Red.  
**** — «más que escombros». Red.  
***** — chismes. Red.  
****** — los portavoces del «Vorstand» principal polaco. Red.  
* — engaño, farsa. Red.  
** — Cf. el artículo «Zur gegenwartigen Sachlage in der Soz. Dem. Arb. P. Ru.lands». Leipzig, 1912. Este artículo se distribuye ahora en Chemnitz a los delegados del partido. (Compárese con el artículo «Sobre la situación actual en el partido obrero socialdemócrata de Rusia». Leipzig, 1912. Este artículo está ahora en Chemnitz para su distribución a los delegados del partido. Red.).

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RESPUESTA AL ARTÍCULO DE LOS LIQUIDADORES EN EL «LEIPZIGER VOLKSZEITUNG»

En el «Volkszeitung»*** nº 226 del 28 de septiembre del año en curso apareció una nota sobre la «conferencia de las organizaciones del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia», basada, lamentablemente, en hechos unilaterales e incomprobados.

Consideramos necesario señalar que la mencionada conferencia no fue en realidad, en modo alguno, una conferencia de las organizaciones rusas del partido. Los centros obreros rusos no estuvieron representados en esa conferencia en absoluto. Petersburgo fue representado por liquidadores del llamado grupo de iniciativa 584, que no pertenecen al partido socialdemócrata y que mantienen contra él una lucha encarnizada en su revista y en su periódico 585. Moscú fue representado solo por un delegado de una parte insignificante de la organización del partido, que además llevaba un mandato imperativo de seguir la línea política de la conferencia del partido celebrada en enero de 1912 586. El resto de Rusia (Kiev, Ekaterinoslav, Járkov, las regiones del Volga y de los Urales, la región industrial central, la región del Don y muchas otras) no fue representado en absoluto, si no contamos Krasnoyarsk y Sebastopol, pero el partido supo de la existencia de tales organizaciones en estas dos ciudades solo por las revistas de los liquidadores y por el informe sobre la «conferencia».

No es un secreto para el partido, por supuesto, que un grupo de liquidadores emprende desde hace tiempo el intento de convocar una conferencia, precisamente con la colaboración del Bund 587, que en esencia no tiene nada que ver con el auténtico trabajo socialdemócrata ruso. (Para información de los lectores alemanes, hay que recordar que cuando se habla del trabajo del partido ruso, no se incluye en él al «Bund», cuyo campo de acción se limita exclusivamente al proletariado judío.) El verdadero carácter de este intento era, sin embargo, tan claro que el camarada Plejánov, al ser invitado a la «conferencia», respondió que no lo haría, no solo por considerar que dicha «conferencia» era unilateral, sino porque en ella no participaban ni «los elementos del partido» ni «los elementos antipartido». Así se decía textualmente en aquel informe que fue hecho público por el comité organizador de la conferencia de los liquidadores en septiembre de 1912. Sin embargo, estas palabras del neutral camarada Plejánov faltan en el informe alemán que apareció en el «Volkszeitung» nº 226 del 28 de septiembre del año en curso. Preguntamos ahora a cada camarada alemán: ¿se puede considerar concienzudo este informe? Incluso de entre aquellos grupos del extranjero que dieron su consentimiento formal a la convocatoria de la conferencia junto con los liquidadores, el ex diputado de la II Duma Alexinski, representante del grupo «Vperiod» 588, la abandonó en señal de abierta oposición a la conferencia del partido de los liquidadores, al no considerarla una conferencia del partido con poderes legítimos.

Nos vemos obligados a señalar además, aunque sea en pocas palabras, lo siguiente. Durante medio año (del 1 de enero al 30 de junio de 1912), los periódicos antiliquidadores de Petersburgo «Zvezdá» y «Pravda» agruparon a 550 grupos obreros, mientras que los liquidadores solo a 16. El nuevo periódico de estos últimos, «Luch» 589, ya al aparecer fue acogido hostilmente por los obreros de Petersburgo, que lo vieron como un intento de escindir al partido. En las elecciones de representantes obreros del 16 (29) de septiembre del año en curso (elecciones a la curia obrera de la Duma), los liquidadores sufrieron una derrota total. Al grupo que convocó esta conferencia privada de liquidadores que luchan contra el partido no le ha sido posible, pese a todos los medios de publicidad, engañar a las organizaciones rusas. Ahora hace intentos convulsos, con esos mismos medios publicitarios, de informar incorrectamente al menos a los camaradas alemanes.

Protestamos contra esto con la máxima energía, señalando que la información anónima de los liquidadores inducirá a error a los camaradas alemanes mientras estos no exijan que los «informadores» se presenten públicamente bajo sus propios nombres, con pruebas en la mano.

Comité Central del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia

*** Se refiere al «Leipziger Volkszeitung». Red.