La labor en el Buró Socialista Internacional (BSI) se divide en dos partes: una parte ordinaria — correspondencia, distribución de miembros... etc., y la otra — los congresos: el de Copenhague 565 y el de Zúrich 566.
A partir del Congreso de Londres 567, la socialdemocracia rusa contaba en el BSI con un solo [representante]. El Pleno
eligió también a Plejánov, pero este se negó, diciendo que con uno bastaba.

En el Congreso de Copenhague se produjo un acercamiento entre nosotros, conversamos amistosamente; yo ya no podía hablar con los golosovtsy y miraba con desaprobación a Trotski, sobre todo por la carta 568. Plejánov, al final de la sesión, aceptó la propuesta del Pleno.

Él y yo compartimos un voto. Hasta los últimos tiempos no tuvimos ningún conflicto. En Copenhague trabajé en la comisión de cooperativas. Lo más interesante es la extrema agudización de las relaciones entre los socialdemócratas alemanes: por fuera, unidad, y por dentro, dos corrientes diferentes. En la delegación de la socialdemocracia alemana, la mitad es del partido y la otra mitad, de los sindicatos. Se observa que, cuanto más numerosa se vuelve la delegación alemana, más cae la hegemonía de la socialdemocracia alemana. En Stuttgart hicieron el ridículo votando a favor de la resolución colonial 569... Uno de los representantes, por ejemplo, dice que la expropiación de los capitalistas es imposible. Resultó que en su programa no figuraba, a este respecto, la palabra expropiación. De hecho, no llevan una línea socialdemócrata. Aquí no hay que hacerse ilusiones, y cuanto más lejos, más intensa y aguda será la lucha; por supuesto, la masa del proletariado no vacilará. En el Congreso de Magdeburgo se retiraron, pero con eso no se asusta a ningún socialdemócrata 570.

Entre los checos hay una escisión 571. Estábamos en contra de esa escisión, por considerar que un socialdemócrata no debe ceder a ninguna agitación chovinista y nacionalista. En Austria, una multitud de escándalos por el idioma en que se debe escribir los documentos, etc. Plejánov fue el ponente respecto a esa escisión, y su resolución fue adoptada por una enorme mayoría. Trotski también allí se puso a conciliar, diciendo que la culpa era de Adler, el socialdemócrata más «pacífico» y oportunista.

Indudablemente, la socialdemocracia alemana se acerca a una nueva época, la época de la revolución socialista; la crisis económica, la crisis bélica, las complicaciones mundiales, todo esto acerca también los síntomas de esa época. Hasta ahora se ha llevado a cabo una labor preparatoria. Ahora comienza la época de las batallas con la burguesía. Y aquí se manifiesta la diferencia entre los reformistas y los socialdemócratas revolucionarios. En Zúrich se convocó una reunión del BSI en relación con Marruecos. Allí ocurrió también un incidente. Molkenbuhr escribió una carta por iniciativa propia para que no se celebrase la reunión. Rosa Luxemburg publicó esa carta, y esto armó un gran revuelo 572.

En el último congreso vencieron los socialdemócratas revolucionarios. Bebel dijo que pediría cuentas a R. Luxemburg. Hubo un intento, por parte de los franceses, de hacer aprobar en la resolución la huelga como instrumento de lucha contra la guerra. Se opusieron todos los socialdemócratas revolucionarios, señalando que no se puede revelar al gobierno qué arma empuñaremos ni cuál es más conveniente en cada lugar. La propuesta fue rechazada. Bebel planteó la cuestión de la no publicación de documentos, aludiendo a R. Luxemburg y exigiendo una resolución. Yo tomé la defensa de Rosa Luxemburg. Cité, para gran indignación de Bebel, a Quelch. Bebel actuó aquí como conciliador. La carta publicada por R. Luxemburg no tiene nada que ver con [otros] documentos. Lo máximo que se debía hacer era juzgarla dentro del partido, y así la juzgaron; pero sacar el asunto al BSI era injusto...

Dentro de la socialdemocracia alemana han crecido diversas corrientes que pugnan por estallar; en el partido hierve todo. Allí son inminentes las intervenciones decisivas. El conflicto entre reformistas y socialdemócratas revolucionarios es inevitable.