1. Historia de los intentos de restauración del CC en Rusia.

Dos períodos:

(a) I. 1910 – VIII. (o IX.) 1910.

Dos miembros del CC bolcheviques fueron arrestados durante los intentos de convocar al CC. En muchas ocasiones ellos fijaron reuniones del CC. Ni una sola vez se presentaron Mijaíl + Yuri + Román, ni ningún menchevique en absoluto.

(b) Fines de 1910 – primavera de 1911.

Una nueva mesa fue creada por 2 miembros del CC bolcheviques. Ningún menchevique tomó participación alguna en su trabajo (relaciones con los agentes, con la fracción de la Duma, con los socialdemócratas de Moscú durante las elecciones, etc.).

¡Para “votar”, un menchevique (Kostrov) se presentó una o dos veces en la mesa!

Ambos bolcheviques fueron arrestados.

Resultado: todos los bolcheviques, miembros del CC, fueron tomados para el trabajo central y en este trabajo.

De los mencheviques, una parte (Mijaíl + Yuri + Román) renunció a toda participación, uno (Piotr) no tomó la más mínima participación en 1 año y medio, uno (Kostrov) en 1 año y medio se presentó dos veces (¡en 1911!) en la mesa, sin tomar participación alguna en el trabajo central. Después del fracaso de los bolcheviques, en 2 meses y medio este menchevique no dio un solo paso, ni siquiera escribió una sola carta sobre la restauración del CC.

Por eso la declaración de Ígorev de que este menchevique + un bundista constituyen ahora la mesa (¡formalmente ni siquiera declarada al Buró en el Extranjero del CC y no reconocida por nadie!) la consideramos directamente una burla.

Primera página del manuscrito de V. I. Lenin «Esquema (plan) del informe de tres miembros del CC bolcheviques a la reunión privada de nueve miembros del CC». – 1911. (Reducido)

2. ¿Es posible ahora la restauración del pleno en el extranjero?

Jurídicamente: hay presentes 9 personas de 15. Formalmente pueden (a) proclamarse pleno. Siendo indiscutible en lo formal, tal paso probablemente es posible solo por una mayoría de un voto, es decir, por la decisión de 5 de estos 9 contra 4. De hecho, la importancia de tal paso formalmente irreprochable es insignificante: no cabe duda de que es imposible desempeñar las funciones del CC en tales condiciones.

(b). Formalmente también es posible que estos 9 miembros presentes del CC se pongan a traer de Rusia a los candidatos con derecho. ¿Qué significará esto de hecho? Los mencheviques pueden “traer” ya sea a sus liquidacionistas (Mijaíl + Yuri + Román, etc.), a quienes ningún militante honrado del partido reconocerá como miembros del CC después de la conocida intervención de Mijaíl + Yuri + Román; ya sea a dos miembros del CC que estuvieron en el pleno en I. 1910 y desde entonces, durante 1 año y medio, no han hecho ningún trabajo central. El plazo en que se los puede traer es indeterminado.

Los bolcheviques pueden traer a dos de sus candidatos más, además de los 3 bolcheviques presentes. Para traer a estos candidatos se necesitan meses y meses de trabajo para comunicarse con los deportados, organizar evasiones, disponer de medios de vida para las familias, etc., etc. Cuántos meses serán necesarios para este “trabajo”, es imposible decirlo.

La importancia real para el partido de este trabajo largo e indeterminado de traída de candidatos “formales”, incapaces ahora de realizar de hecho un trabajo central en Rusia, no será solo nula. Será peor que nula, pues ocultará a los grupos locales del partido la penosa realidad, que exige una enérgica iniciativa, con el juego de reparto de puestos en la cúpula.

Después de 1 año y medio de restauración infructuosa del CC, seguir obsequiando al partido con “promesas para mañana”: mañana “ustedes” tendrán CC, significaría burlarse del partido. No tenemos la intención de participar en semejante burla.

3. Ni que decir tiene que los intentos de reunir ahora a los candidatos en Rusia para restaurar allí el CC solo pueden partir de los partidarios de Stolypin. La policía conoce a todos los candidatos y los vigila, como lo demostraron los fracasos de Inokenti y Makar dos y tres veces. Esto es lo primero y principal. Y en segundo lugar, el verdadero objetivo de tal convocatoria – la cooptación de rusos – es ahora irrealizable, pues no hay candidatos presentes (fueron tomados junto con Makar la última vez) y es imposible la unanimidad exigida por los estatutos en la cooptación de mencheviques, ya que ni un solo bolchevique (sobre esto ya declaró Inok a Sverchkov) dejará entrar a un solo liquidacionista (y asimismo a un golosista).

4. La situación real del partido es hoy tal que en las localidades casi en todas partes existen grupúsculos y células obreras del partido, completamente informales, extremadamente pequeños y minúsculos, que se reúnen irregularmente. En todas partes combaten contra los liquidacionistas-legalistas en los sindicatos, clubes, etc. Entre sí no están vinculados. Ven literatura muy raramente. Gozan de prestigio entre los obreros. En estos grupúsculos se cohesionan bolcheviques + plejanovistas y en parte aquellos “vperiodistas” que han leído la literatura “vperiodista” o han escuchado a oradores vperiodistas, pero que todavía no se han integrado en la fracción separada de los vperiodistas creada en el extranjero.

Cierta influencia, aunque pequeña, entre una parte de los obreros de Petersburgo, esta fracción antipartido indudablemente la tiene. Está plenamente demostrado que no se subordina a ningún CC y, en la medida de sus fuerzas, obstaculiza el trabajo socialdemócrata (hasta ahora no ha llamado directamente a las elecciones a la IV Duma y continúa coqueteando con los otzovistas).

Una fuerza antipartido y antisocialdemócrata incomparablemente más seria representa la fracción de los legalistas independientes (“Nasha Zariá” + “Delo Zhizni” + “Golos Sotsial-Demokrata”). Está plenamente demostrado que no se subordinan a ningún CC, burlándose públicamente de sus decisiones. Llevar a cabo las resoluciones del pleno (“no rebajar” la importancia del partido ilegal, etc.) no pueden, porque no quieren. No pueden no seguir una línea contraria.

Ningún socialdemócrata honrado puede dudar de que los “legalistas independientes” preparan las elecciones a la IV Duma y las llevarán a cabo al margen y en contra del partido.

La tarea de los militantes del partido es clara: no permitir ya la menor demora, no aplazar la intervención directa contra los legalistas independientes ni un solo día, llamar abierta y decididamente a los círculos obreros del partido en Rusia a comenzar a prepararse para las elecciones y en las elecciones prevenir a los obreros contra los “legalistas independientes”, combatirlos, hacer pasar solo a los obreros conscientes del peligro de esta corriente, solo a los obreros plenamente partidarios.

Tal es la tarea del día de nuestro partido. Toda desviación de este planteamiento del problema, planteado realmente por la vida (y por los legalistas independientes), toda evasiva, demora, intento de repetir el juego de las “promesas” y “aseguraciones” de los legalistas amenaza al partido con el mayor peligro.

5. Nuestra conclusión práctica: a la reunión de los 9 debe proponérsele que, sin falta e inmediatamente, se dirija al partido con un llamamiento que exponga veraz y plenamente el fracaso de la convocatoria del CC en Rusia, que llame a los círculos locales a la iniciativa y a la creación de comisiones organizadoras regionales y luego de una central, y a la lucha decidida, directa, inflexible contra los “legalistas independientes”.

Reforzar este llamamiento con un voto formal del pleno del CC debe hacerse solo en el caso de que no cinco miembros del CC de nueve, sino la abrumadora mayoría de los nueve acuerde reconocerse como pleno y emprender el camino de la lucha decidida contra el grupo (fracción) de los legalistas independientes. Se sobreentiende que semejante lucha es incompatible con la participación de estos legalistas en las instituciones centrales, que ellos han saboteado, trabado, debilitado y “mantenido en estado enfermizo” durante año y medio.

Escrito entre el 19 y el 23 de mayo (1 y 5 de junio) de 1911.

Se publica según el manuscrito.