París, 30 de octubre de 1911

¡Estimada camarada!

Espero que no la haya ofendido el tono seco de mi carta oficial X. Usted sabe bien cuán alto la valoro —a una de las dirigentes de la socialdemocracia revolucionaria internacional— y, en nuestro asunto, su posición decidida respecto a los liquidadores y Trotsky 2.

Pero me veo obligado, dado que usted fue árbitro, a pasar al aspecto puramente jurídico del asunto. No hay otra salida. La ley, tanto en Francia como en Alemania, establece de modo absolutamente claro que el contrato de arbitraje pierde su vigor si uno de los árbitros renuncia a sus poderes. ¿Qué podía hacer yo? De un nuevo contrato de arbitraje no puede ni hablarse.

Estoy firmemente convencido de que, si usted consulta a algún camarada jurista, le dirá lo mismo.

En cuanto a Kautsky y Mehring, toda su conducta fue sencillamente una burla: no puedo hablar de ello con serenidad. Y a usted todos le estamos sumamente agradecidos por el cumplimiento de las funciones de árbitro. Ahora en nuestro partido se ha creado una situación tal que en Rusia se ha creado —¡por fin!— la Comisión Organizativa 3. Pero el fin de este estado temporal, por fortuna, coincide con el fin de las dos desdichadas comisiones (la Técnica y la Organizativa) en París 4. Para salvaguardar los intereses de la fracción, no podía proceder de otra manera que siguiendo estrictamente la ley: de lo contrario, la parte contraria, por supuesto, me habría atacado a mí y al tribunal arbitral ilegal. Tengo responsabilidad ante los camaradas rusos.

Con saludos del partido, N. Lenin

Traducción del alemán

1 Véase el documento anterior.

2 L. D. Trotsky (Bronstein), miembro del POSDR desde 1897, menchevique. En los años de la reacción y del nuevo auge revolucionario, escudándose en un “no fraccionalismo”, ocupaba de hecho las posiciones de los liquidadores. En 1912 fue el organizador del bloque antipartido de agosto. Durante la guerra imperialista mundial mantuvo una posición centrista. En el VI Congreso del POSDR(b) fue admitido en el partido bolchevique junto con el grupo de los “interdistritales”. Después de la Revolución Socialista de Octubre ocupó varios puestos de responsabilidad. En repetidas ocasiones se manifestó contra la política leninista del partido. En 1918 se opuso a la firma de la Paz de Brest-Litovsk.