13 (26) de octubre de 1911

26.X.11. 3 de la tarde.

Ahora mismo le he enviado un telegrama con la buena noticia.

El telegrama (de la ciudad a la que usted telegrafió ayer) dice: «Pronto estará aquí Olga K-na»[1].

Está claro que esto significa que sale con plenos poderes y que, en tal situación, nuestro asunto queda plenamente garantizado. En todo caso, ahora no se puede «aflojar».

Como última precaución, puedo recomendarle tan sólo esta medida: si el gallo indio[2] accede al acuerdo, conciértelo condicionado. Yo – dígale – tengo que ponerme en contacto con mis colegas y, si ellos están de acuerdo, usted (el gallo) recibirá el lunes tal o cual telegrama.

Con esta variante nos aseguramos la posibilidad de reflexionar [überlegen] una vez más[1*].

Pero yo creo que el despacho de Olga decide el asunto a nuestro favor definitiva e irrevocablemente: no hay nada que temer[2*].

P.D. Ahora tenemos en nuestras manos 4 documentos escritos que demuestran la formación del CO [Comité de Organización] y la salida hacia aquí; esto es decisivo para cualquier tribunal.

P.P.D. No obstante, aconsejo que vaya a ver al juez.

Fondo 2, inv. 1, exp. 2772 — autógrafo.

[1*] Reflexionar (en alemán: überlegen).  
[2*] A continuación la firma de Lenin: un trazo.

[1] Se trata de la llegada a París del representante de la Comisión de Organización de Rusia, G. K. Ordzhonikidze. Se suponía que, teniendo plenos poderes de los comités clandestinos rusos para convocar la conferencia, se conseguiría obtener el dinero de los «depositarios».

La Comisión de Organización de Rusia surgió a fines de septiembre de 1911; su tarea principal era la preparación de la conferencia del POSDR. La comisión cumplió su tarea y ya en diciembre de 1911 comenzaron a llegar delegados de Rusia a la conferencia (la Conferencia de Praga del POSDR, que celebró sesiones del 5 (18) al 17 (30) de enero de 1912).

[2] El abogado Duccos de La Haye. Prestó ayuda jurídica a los bolcheviques para obtener el dinero de los «depositarios».