Querido A. M.: La última vez que le escribí fue, creo, hace unos dos meses, al comienzo de la escuela (que ahora ya ha terminado y los oyentes se han marchado) (52). No hubo respuesta, y pensé si no se habrían prolongado las «negociaciones» o si algo no habría cambiado radicalmente. Hace unos días estuvo aquí Leshchenko, habló de Capri, y me alegró mucho saber que todo el asunto se debía a un aplazamiento hasta «después de la feria» de las entrevistas que usted proyectaba (53). En cuanto a los planes —decía Leshchenko— en Capri siguen siendo los mismos: una revista gruesa, un gran periódico y también, al parecer, un periódico de a kopek.

* (En el manuscrito la cifra está tachada. Ed.)

Sí, sí, justo ahora vendría muy a propósito. Los liquidadores están comprando (según dicen en Petersburgo, de donde hemos recibido hoy carta) el «Kopek de Kiev» (54) y lo trasladan a Petersburgo. Sería de suma importancia organizarles una réplica.

Hasta ahora solo hemos podido reunir las últimas monedas para reanudar «Zvezdá». Contamos mucho con su ayuda: envíe un articulito. La ayuda es especialmente importante al principio, pues poner en marcha una publicación interrumpida no será fácil.

¿Ha recibido y leído el folleto de Kámenev? Abrigo la esperanza de que disipe algunos prejuicios que usted, por lo visto, tiene contra su autor.

En los asuntos del partido tenemos una buena ensalada, pero, con todo, estamos más cerca del desenlace. Plejánov hace eses —eso le ocurre siempre antes del desenlace, como una enfermedad. Mártov ha enviado a Kautsky y a Zetkin la traducción (a máquina) de su folleto, con lo que nos ha ayudado mucho: tanto Kautsky como Zetkin han puesto verde el folleto con dureza, el primero tachándolo de «repugnante» y la segunda de «sucio» (55).

Bueno, lo mejor. Escriba para «Zvezdá».

Escriba un par de líneas, si no le da pereza. Un gran saludo a María Fiódorovna.

Suyo, Lenin

(Italia)