Después del pleno del CC de enero de 1910, los bolcheviques hicieron todos los esfuerzos para completar la composición del CC y reanudar su actividad. Los miembros del CC Makar e Innokenti entablaron relaciones con las organizaciones locales del partido y con militantes del partido – activistas del movimiento obrero legal, esbozaron junto con ellos candidatos para la cooptación en el CC, etc. Pero las tentativas de los bolcheviques del CC terminaron con la detención de ambos. Por parte de los golosistas no encontraron ninguna ayuda en el trabajo en Rusia. Los representantes de los mencheviques, elegidos en el Congreso de Londres, Mijail, Yuri, Román, que ahora han pasado a las filas de los legalistas independientes, no solo se negaron a trabajar en el CC, sino que declararon que consideran su propia existencia perjudicial para el movimiento obrero.

Después de una interrupción de varios meses, en 1910, el camarada Makar, fugado del destierro, y el camarada Viázemski fundan de nuevo una oficina para convocar el CC[27]. En su trabajo participó el miembro de la oficina, el bundista Yudin. A lo largo de 6 meses entablan de nuevo relaciones con las organizaciones locales, esbozan candidatos al CC, envían agentes, participan junto con la fracción de la Duma en la organización de la campaña electoral en las elecciones complementarias de Moscú.

De los representantes de los mencheviques solo lograron entrar en contacto con el camarada Kostrov, quien acudió una o dos veces únicamente para hacer uso de su derecho de voto, si se llegaba a la convocatoria del CC.

Después de 6 meses de actividad, los bolcheviques del CC fueron detenidos junto con varios candidatos a la cooptación en el CC, el camarada secretario y una serie de otras personas que tenían alguna relación con la actividad de la oficina. En una carta enviada desde la cárcel después de la detención, los camaradas del CC constatan que los gendarmes los estuvieron vigilando sistemáticamente durante varios meses y estaban al corriente de todos sus pasos, así como que la provocación en relación con la preparación de la convocatoria del CC en Rusia es indudable. Tras el fracaso de dos miembros de la oficina (Makar y Viázemski), los miembros del CC que quedaban en libertad – Yudin y Kostrov – no desplegaron ninguna actividad durante 2 meses y medio, no enviando siquiera cartas ni al Buro del CC en el Extranjero ni al Órgano Central.

Como resultado de un año y medio de trabajo para restablecer el CC en Rusia, 4 de sus miembros bolcheviques (Meshkovski, Innokenti, Makar, Viázemski) se encuentran en el destierro o en la cárcel. De las investigaciones de la gendarmería y de toda una serie de detenciones se desprende con toda certeza que todos los candidatos y miembros del CC de Londres son conocidos por las autoridades de la manera más minuciosa y sobre ellos se ha organizado una vigilancia esmerada. Hacer nuevas tentativas de convocar el CC en Rusia en todas estas condiciones significaría ir a un fracaso seguro sin esperanza alguna de éxito.

La única salida posible de la situación creada sería la convocatoria de un pleno en el extranjero. En el extranjero se encuentran 9 personas con derecho a participar en el pleno{105}. Esto constituye más de la mitad de su composición completa (15 personas). Jurídicamente pueden, y en esencia deben, declararse a sí mismos pleno.

La propuesta de aplazar la constitución del pleno hasta la convocatoria de los demás miembros significaría una nueva dilación por toda una serie de meses.

Con excepción de Mijail, Yuri y Román, que han declarado abiertamente su ruptura con el CC y sus simpatías por la liquidación del partido, los mencheviques pueden «reunir» a Kostrov y Piotr. Los bolcheviques pueden reunir a Meshkovski, Innokenti, Rozhkov y Sammer. Cuántos meses se necesitarán para ello, es imposible decirlo.

La importancia real para el partido de este «trabajo de reunión» de candidatos formales, indefinidamente largo, equivale, después de la experiencia vivida, a cero. Es peor que cero, pues encubre a las organizaciones y grupos locales la penosa realidad, que exige una iniciativa enérgica, con un juego de reparto de puestos en la cúpula. Después de año y medio de tentativas infructuosas de restablecer la actividad del CC, obsequiar al partido con nuevos e interminables aplazamientos significa burlarse del partido. No tenemos la intención de participar en semejante burla.

La situación real del partido es ahora tal que en las localidades existen, casi en todas partes, pequeños grupos y células obreras del partido que se reúnen de manera irregular. En todas partes gozan de gran prestigio entre los obreros. En todas partes combaten contra los liquidacionistas-legalistas en los sindicatos, clubes, etc. Por ahora no están vinculados entre sí. Ven la literatura con extrema rareza. En estos grupos se cohesionan obreros bolcheviques y mencheviques – partidarios del partido y, en parte, aquellos «vperiodistas» que no se han dejado arrastrar a la fracción «vperiodista» aislada creada en el extranjero.

Durante todo el tiempo después del pleno, el grupo «Vperiod» lo aprovechó para fortalecer y aislar organizativamente su fracción desde el extranjero. Sus representantes salieron de la redacción de la «Hoja de Discusión»{106} y de la Comisión Escolar adjunta al CC. El grupo «Vperiod» no cumplió las resoluciones del último pleno y, por el contrario, en la medida de sus fuerzas obstaculizó el trabajo general del partido socialdemócrata. La preparación para las próximas elecciones se inició hace ya tiempo en la literatura legal e ilegal del partido. Y entretanto, el grupo «Vperiod» en esta acción política, extraordinariamente importante para el partido, no solo no presta ayuda al partido, sino que ni siquiera ha dicho abiertamente si está en general a favor de la participación en las elecciones a la IV Duma o se pronuncia contra la participación en ellas. Incluso en sus últimas intervenciones literarias, los dirigentes del grupo «Vperiod» en el extranjero continúan coqueteando con los otzovistas.

Una fuerza antipartido y antisocialdemócrata incomparablemente más seria representa la fracción de los legalistas independientes («Nuestra Zariá», «Delo Zhizni» y aquellos golosistas que, como Dan, Martov y Cía., los encubren). Está plenamente demostrado que no se subordinan a ningún CC, burlándose públicamente de sus decisiones. No pueden ni quieren aplicar las resoluciones del último pleno («No rebajar la importancia del partido ilegal», etc.). No pueden dejar de seguir una línea contraria.

Ningún socialdemócrata puede dudar de que de los «legalistas independientes» cabe esperar que emprendan una campaña electoral independiente para la IV Duma al margen y en contra del partido.

La tarea de los socialdemócratas partidarios del partido es clara: es necesario llamar abierta y resueltamente a los círculos obreros del partido en Rusia a comenzar inmediatamente a prepararse para las elecciones. Es preciso presentar como candidatos socialdemócratas solo a personas plenamente partidarias, solo a camaradas que hayan tomado conciencia del peligro de la corriente liquidacionista. No se puede aplazar ni un solo día la intervención directa contra los legalistas independientes; es necesario prevenir inmediatamente a los obreros sobre el peligro que amenaza al partido socialdemócrata en las elecciones por parte de los legalistas independientes.

Tal es la tarea del día de nuestro partido. Toda evasión de este planteamiento del problema, realmente planteado por la vida (y por los legalistas independientes), toda dilación, tentativas de repetir el juego con las «promesas» y «seguridades» de los legalistas amenazan al partido con el más grande peligro.

Nuestra conclusión práctica: la reunión de los 9 debe obligatoria e inmediatamente dirigir al partido un llamamiento que exponga veraz y plenamente el fracaso de la convocatoria del CC en Rusia, que llame a los círculos locales a la iniciativa y a la creación de comités locales y regionales, a la creación y apoyo de una comisión organizadora central, a la creación y apoyo de órganos literarios socialdemócratas (en los cuales, al igual que en «Zvezdá», que se edita con la participación y el apoyo de la fracción socialdemócrata de la Duma, no debe haber lugar para los liquidacionistas), a la lucha decidida e inflexible contra los «legalistas independientes» y al acercamiento en el trabajo de los representantes de los elementos realmente partidarios sin distinción de corrientes. En caso de que no solo 5 miembros del CC de los 9, sino una mayoría sólida de los nueve acuerde reconocerse como pleno del CC, esta reunión del CC debe proceder inmediatamente a la cooptación de nuevos miembros, crear una comisión organizadora para la convocatoria de la conferencia y ocuparse de la preparación práctica de las elecciones a la IV Duma. Deben ser introducidos inmediatamente en la comisión organizadora y en el CC representantes de los mencheviques partidarios del partido. La reunión del CC debe emprender el camino de la lucha decidida contra la fracción de los legalistas independientes. Y de por sí se comprende que semejante lucha es incompatible con la participación de los legalistas independientes en las instituciones centrales del partido, las cuales han saboteado, obstaculizado, debilitado y «mantenido en estado enfermizo» durante año y medio.

Escrito entre el 19 y el 23 de mayo (1 y 5 de junio) de 1911.

Se publica por primera vez, según una copia manuscrita por F. E. Dzerzhinski.