[Segunda mitad de febrero de 1911. París.]

Consideramos nuestro deber, ante la posibilidad y probabilidad de la convocatoria del CC en Rusia, exponer nuestras opiniones sobre algunas cuestiones importantes que afectan a nuestra posición como personas responsables ante el partido.

1. En el Pleno de enero de 1910, nosotros, como representantes responsables de la corriente bolchevique, concertamos un acuerdo con el CC, publicado en el nº 11 del *Órgano Central*. Nuestra declaración, presentada por tres personas con responsabilidades, que gozan de la confianza de Meshkovski, constituye formalmente la rescisión de dicho acuerdo, motivada por el incumplimiento de las condiciones precisamente estipuladas en él por parte de los *golosovistas* y los *vperiodistas*. Se sobreentiende que, habiéndonos visto forzados a presentar esta declaración por la ausencia fáctica del CC y el inicio de la escisión en el extranjero, la retiraremos gustosamente o aceptaremos una revisión del acuerdo si el CC logra reunirse y restablecer el trabajo y la línea del partido quebrantados por las fracciones mencionadas.

2. Esta línea del partido fue claramente definida por el Pleno, y en vano intentan embrollarla los *golosovistas*, Trotski y Cía. Dicha línea consiste en reconocer como teoría burguesa, que ejerce una influencia perniciosa sobre el proletariado, tanto al liquidacionismo como al otzovismo. Ambas corrientes, después del Pleno y en violación de sus decisiones, se han desarrollado y configurado en fracciones antipartidistas: la de los potresovistas y *golosovistas*, por un lado, y la de los *vperiodistas*, por el otro. De entre los mencheviques, solo los llamados *partidistas* o plejanovistas se han situado en la vía partidista señalada por el Pleno, es decir, han emprendido y siguen emprendiendo resueltamente la lucha contra los potresovistas y los *golosovistas*.

3. Por ello, nosotros, como representantes de la corriente bolchevique, protestamos enérgicamente contra los ataques de los *golosovistas* a Inokenti por haberse negado, en el verano de 1910, a reconocer como candidatos para la cooptación a aquellos mencheviques que seguían siendo *golosovistas* o que no habían demostrado plenamente con sus actos su lealtad al partido. Al actuar así, Inokenti —principal representante de un matiz del bolchevismo distinto al nuestro— obró de manera completamente correcta [y tenemos pruebas escritas de que él, precisamente como representante de un matiz particular, definió del modo indicado, ante testigos del POSDR, los principios de lealtad al partido que unen a todos los bolcheviques].

4. El intento de los *golosovistas* desde el extranjero, en nombre de una fracción escisionista del exterior, de proponer a «sus» candidatos al CC para la cooptación es una burla flagrante. Si en el Pleno pudo haber personas que creyeran sinceramente en la promesa de los mencheviques de luchar contra los liquidacionistas, un año después está completamente claro que en esta cuestión no se puede confiar en los *golosovistas*. Protestamos enérgicamente contra la votación de candidaturas de la fracción liquidacionista del exterior y exigimos que se consulte a los plejanovistas rusos, quienes sin duda pueden proporcionar candidatos de entre los mencheviques partidistas.

5. Los pasos escisionistas de los *golosovistas*, los *vperiodistas* y Trotski han sido plenamente reconocidos ahora no solo por los bolcheviques y los polacos (en el *Órgano Central*), sino también por los plejanovistas (véase la resolución de los plejanovistas de París). Constatamos que el primer paso decisivo hacia la escisión —el anuncio de la convocatoria de una conferencia y de un «fondo» para la misma al margen del CC— fue dado por Trotski el 27 de noviembre de 1910; nuestra declaración (5 de diciembre de 1910) fue una respuesta forzosa a ello. La escuela de los *vperiodistas* se convirtió en uno de los centros de esta escisión: Trotski participó en ella contrariando una decisión directa de la comisión escolar del partido. Los *golosovistas* nos acusaron en letra impresa de «desorganizar» esta escuela. Considerando nuestro deber desorganizar las fracciones antipartidistas del exterior, exigimos el nombramiento de una comisión de investigación sobre los «fondos» de esta escuela y sobre la asistencia que le prestaron Trotski y los *golosovistas*. Gritando sobre los asuntos de expropiaciones, liquidados definitivamente por nosotros en el Pleno, los *golosovistas* no solo hacen chantaje