Mientras que los mencheviques del partido en toda una serie de grupos del extranjero se aglutinan y se manifiestan de modo cada vez más decidido contra la orientación claramente liquidacionista del «Golos Sotsial-Demokrata», la «Pravda» de Viena sigue manteniendo una actitud evasiva. En el n.º 12 encontramos el artículo «Hacia la unidad a través de todos los obstáculos». En ese artículo es imposible no aprobar el primer, aunque todavía muy tímido, muy incompleto, paso hacia el cumplimiento de la resolución del CC sobre la explicación del peligro del liquidacionismo. Pero, en cambio, toda la primera parte del artículo constituye una muestra de cuán lejos se hallan algunos pretendidos socialdemócratas no fraccionales de la defensa del carácter de partido, en comparación con los mencheviques del partido.

La «Pravda» afirma aquí una falsedad directa, como si la redacción del CO, en el artículo ««Golos» de los liquidadores contra el partido»[34], hubiera declarado «roto todo el acuerdo». Todo aquel que haya leído el n.º 12 del CO ve que no hemos declarado nada semejante. El acuerdo se había alcanzado con los mencheviques bajo la condición de que reconocieran el carácter de partido y renunciaran de manera sincera y consecuente al liquidacionismo. El «Golos Sotsial-Demokrata» y el grupo de sus partidarios en Rusia rompieron este acuerdo: unos, como Mijaíl, Román, Yuri, etc., en Rusia, declarando abiertamente que el acuerdo mismo era perjudicial («son dañinas las resoluciones del CC»; es perjudicial la existencia misma del CC; no hay por qué liquidar el partido, porque ya está liquidado); otros, como el «Golos», defendiendo las intervenciones de los primeros. Los mencheviques del partido, encabezados por Plejánov, se alzaron contra los golosistas por esta violación del acuerdo. Si, a pesar de ello, la «Pravda» quiere seguir, al hablar de los mencheviques «en general», refiriéndose únicamente a los golosistas y silenciando a los plejanovistas y a los mencheviques del partido, nosotros denunciaremos esa manera de obrar siempre y en todas partes.

La «Pravda» declara que «no puede ni quiere entrar a discutir» los conflictos posteriores al Pleno, en primer lugar, porque «no dispone del material de hecho necesario para un juicio correcto».

A esto respondemos: si hasta ahora la «Pravda» del extranjero no ha observado suficiente «material» en la conducta de los golosistas-liquidadores, no lo observará nunca. Para ver la verdad, no hay que temer mirar a la cara a la verdad.

«…En segundo lugar –y esto es lo más importante–, porque los conflictos organizativos requieren una intervención organizativa, y no literaria.»

Este principio es justo. Pero precisamente los mencheviques del partido «intervinieron», como debía hacerlo cualquier miembro del partido, en la valoración de un conflicto de principios y no organizativo. La «Pravda» actúa al revés. Al presentar el principio, no lo sigue en la práctica. En la práctica, todo el primer párrafo de su artículo la «Pravda» lo ha dedicado precisamente a «intervenir» en el conflicto organizativo. Y no solo eso. Al exponer el conflicto organizativo, la «Pravda» echa agua al molino de los liquidadores, calificando nuestro artículo de «sumamente duro» pero sin valorar el acto antipartido de los golosistas; dice una falsedad al calificar de choque fraccional la lucha del CO del partido contra la parte antipartido de los mencheviques (precisamente contra los golosistas); dice una verdad a medias, silenciando el manifiesto escisionista de los 4 redactores del «Golos Sotsial-Demokrata»; etc.

Un periódico obrero debía, o bien no tocar el conflicto «organizativo», o bien exponerlo de manera completa y veraz hasta el final.

Uno de los graves obstáculos para la unidad del partido son los intentos de encubrir el carácter antipartido del «Golos». Callar su liquidacionismo o adoptar una actitud frívola hacia él solo agrava su peligrosidad.

«Sotsial-Demokrat» n.º 13, 26 de abril (9 de mayo) de 1910

Se imprime según el texto del periódico «Sotsial-Demokrat»