Estimado camarada Huysmans:

Le agradezco el envío de la «resolución» parisina 76.

Como ya le escribí, la conferencia del POSDR condenó a los liquidadores y a diversos grupos en el extranjero 77 que introducen la desorganización en nuestro partido y que no representan nada en Rusia. Por una parte, en París, actualmente, precisamente esos grupos han votado la mencionada resolución. Según la vieja costumbre, todos los condenados tienen derecho a insultar a sus jueces durante 24 horas. Las personas que firmaron la resolución han hecho un uso demasiado amplio de este derecho y tal vez incluso han abusado de él.

Por otra parte, existen grupos que fueron invitados a la conferencia, pero que no quisieron participar en ella. Ahora «protestan» e intentan convocar otra conferencia, poniendo a los dioses por testigos de que están por la unidad.

¡Es una manera muy original de buscar la unidad! Veremos si logran crear algo serio en Rusia. Por muy fácil que resulte votar resoluciones injuriosas en París, tan difícil es realizar algo concreto en Rusia. Y, desde luego, no corresponde a París, Viena, etc., el derecho de hablar en nombre de Rusia.

En todo caso, las personas que firmaron la resolución parisina se apresuran un poco al comenzar a hablar de «escisión». Para constatar la existencia de una escisión, es necesario constatar la existencia de dos —¡por lo menos!— Comités Centrales en Rusia. Y eso no ocurre aún.

En lo que respecta al ciudadano Plejánov, el Comité Central ya le comunicó, hace más de un mes, las resoluciones de la conferencia. No se ha dignado responder. Por eso, en este momento, ignoro por completo si el ciudadano Plejánov tiene poderes como miembro de la Oficina Socialista Internacional (y de qué Comité Central).

Si a usted, estimado camarada, le sonríe más la suerte que a mí, es decir, si recibe respuesta del ciudadano Plejánov, espero que tenga la bondad de comunicármelo.

Con saludos fraternales.

Suyo, N. Lenin

1912