(Al CC)

[Finales de diciembre de 1910 o principios de enero de 1911. París.]

Respecto a nuestra reclamación ¹ existen (y son difundidos deliberadamente por los liquidacionistas-golosistas) rumores falsos, a los cuales consideramos nuestro deber contraponer una breve exposición de la esencia del asunto y de nuestros puntos de vista.

Formalmente, el asunto está así: en el pleno de enero se celebró un acuerdo de la Fracción con el partido. Según el acuerdo, nuestra Fracción se comprometía a disolverse si se disolvían las demás fracciones ². La condición no se ha cumplido. Restauramos nuestra libertad de lucha contra los liberales y los anarquistas, alentados por el líder de los «conciliadores», Trotski. La cuestión del dinero desempeña para nosotros un papel secundario, aunque, por supuesto, no pensamos entregar el dinero de la fracción al bloque de liquidacionistas, anarquistas + Trotski ³, sin renunciar en absoluto a nuestro derecho de desenmascarar ante la socialdemocracia internacional este bloque, sus «bases» financieras (los célebres «fondos» de los vperiodistas, protegidos de ser desenmascarados por Trotski y los golosistas), etc.*

* El derecho de representar a la Fracción fue otorgado a nuestro sexteto del pleno. De los seis votos, tenemos cuatro: tres en París y uno por poder (escrito) de Meshkovski [I. P. Goldenberg. Red.]. Si Meshkovski decidiera renunciar, consultaremos a los demás miembros del CC bolcheviques elegidos en Londres y a los candidatos, así como a los bolcheviques que hayan destacado en un trabajo influyente ⁴.

## LA LUCHA EN DOS FRENTES

En esencia, nos desentendemos de la responsabilidad por la contribución a la descomposición del partido que prestó la política «conciliadora» *(es decir, indulgente con los golosistas-liberales y con los vperiodistas-anarquistas). Advertimos al partido oficial y abiertamente ya antes del «Órgano Central», al declarar en el folleto «Golos de los liquidacionistas contra el partido» la conspiración contra el partido ⁵.

Si a algunos estas palabras les parecieron una exageración, los acontecimientos nos han confirmado plena y literalmente. Los liquidacionistas-liberales, desde fuera del partido, se fortalecieron, crearon una fracción totalmente hostil a la socialdemocracia («Nuestra Zariá», «Renacimiento», «La Causa de la Vida» ⁶) y dispuesta a frustrar la causa del partido en las elecciones a la IV Duma. Los golosistas ayudaron a los señores Potrésov y Cía. a descomponer el partido, entorpeciendo y saboteando el trabajo desde dentro de las instituciones centrales. La Oficina del CC en el Extranjero —el único órgano práctico permanente— cayó en manos de los liquidacionistas gracias, en parte, a la impotencia del Bund y de los letones, y en parte, a la ayuda directa a los golosistas por parte de los elementos liquidacionistas de esas organizaciones nacionales ⁷. La Oficina del CC en el Extranjero no sólo no hizo nada por unificar a los miembros del partido en el extranjero, no sólo no ayudó en nada a la lucha contra los golosistas y los vperiodistas, sino que encubrió los «fondos» antipartido de los anarquistas y los pasos de los liberales.

Los vperiodistas, gracias al apoyo «conciliador» de Trotski y de «Golos», se consolidaron en una fracción con transporte, agentes, fortalecidos enormemente después del pleno de enero.

Lo que ya se había esbozado con toda claridad en el pleno (la defensa, por ejemplo, de la escuela anarquista por Trotski y los golosistas ⁸) se desarrolló hasta el fin. El bloque de liberales y anarquistas, con la ayuda de los conciliadores, destruye desvergonzadamente los restos del partido desde fuera y contribuye a descomponerlo desde dentro. El juego formalista de «invitar» a golosistas y trotskistas a los centros debilita hasta el extremo a los ya debilitados miembros del partido.

Al desentendernos de la responsabilidad por este juego, seguiremos, al margen de él, nuestra línea partidaria de acercamiento a los plejanovistas y de lucha implacable contra el bloque. Se sobreentiende que apoyaremos de todas las maneras todos los pasos del CC si logra reunirse en Rusia, restaurar el aparato central en Rusia, crear una base organizativa del partido (en lugar de la liquidacionista Oficina del CC en el Extranjero) en el extranjero y comenzar a trabajar contra los liberales y los anarquistas.

Para concluir, dos palabras sobre la escisión, con la que asustan los «conciliadores». La escisión de facto es ya ahora total, pues los potresovistas y los vperiodistas se han escindido por completo y nadie los hará volver a la línea del partido. Si el CC condena resueltamente a éstos como liberales y anarquistas, no habrá escisión de jure, ya que su línea no pueden defenderla. Si los centros dejan de jugar a «invitar» a los liberales, lacayos de Potrésov (golosistas), y a los vperiodistas, no habrá escisión de jure, y los obreros abandonarán definitivamente tanto a los vperiodistas como a los [golosistas] potresovistas. Otra política hará que la escisión se prolongue, alentando a los potresovistas y a los vperiodistas. Por lo que a nosotros respecta, nos apartamos por completo de esa «otra» política, como representantes autorizados de la corriente bolchevique, cuyo significado dirigente fue reconocido por el pleno de enero.

Representantes de la corriente bolchevique, que firmaron en el pleno el acuerdo con el CC y tienen plenos poderes (por poder de Meshkovski) para rescindirlo:

1)
2)
3)

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1 El 5 de diciembre de 1910 se presentó en la Oficina del CC en el Extranjero una declaración de los representantes bolcheviques, participantes en el pleno de enero de 1910 del CC, firmada por Lenin, Kámenev y Zinóviev y por poder de Mentovski, con la exigencia de convocar inmediatamente un pleno del CC para resolver la cuestión de la devolución de los bienes de la fracción bolchevique, entregados a los «depositarios» (K. Kautsky, F. Mehring y K. Zetkin) tras la decisión del pleno sobre la liquidación de los centros fraccionales. El texto de esta declaración y la relación de los hechos posteriores véase en la carta del representante bolchevique a la Oficina del CC en el Extranjero (en documentos y materiales de las Obras de Lenin, XV, 581). La conducta de la mayoría de la Oficina del CC en el Extranjero respecto a la convocatoria del pleno del CC, según la reclamación bolchevique, fue puesta al descubierto e iluminada por Lenin en el artículo «Sobre la situación en el partido» (Obras, XV, 60-70).
1 La declaración de los bolcheviques sobre la disolución de su centro fraccional, sobre la desaparición del órgano fraccional «Proletari» y sobre la entrega de los bienes (parte al CC, parte a «depositarios»), fue leída por los representantes bolcheviques en el pleno de enero de 1910 del CC, y sobre esa base el pleno adoptó la decisión sobre los centros fraccionales. (El texto de la declaración véase en documentos y materiales de las Obras de Lenin, XIV, 474).
8 El bloque antipartido de liquidacionistas, vperiodistas y Trotski, que se estaba formando de hecho en ese momento, es analizado por Lenin en el artículo «Sobre la situación en el partido» (véase nota 1 más arriba).
4 El «sexteto del pleno» bolchevique: los asistentes al pleno de enero de 1910 del CC: cuatro miembros del CC bolcheviques con voto decisivo — I. Dubrovinski, I. Goldenberg, G. Zinóviev, V. Noguin— y dos con voto consultivo — Lenin (de la redacción del «Socialdemócrata», candidato a miembro del CC) y Kámenev (de la redacción de «Proletari»). En París...