En relación con el Congreso Internacional de Copenhague, en varias publicaciones han aparecido artículos sobre la situación en nuestro partido. Nos detendremos brevemente en tres artículos, escritos por representantes de tres corrientes partidarias distintas (más exactamente: antipartidarias).

El primer lugar, por su desvergüenza, merece ocuparlo un artículo aparecido, por desgracia, en el órgano central de nuestros camaradas alemanes («Vorwärts» del 28 de agosto). Este artículo es anónimo. Sólo lleva el subtítulo: «De nuestro corresponsal ruso».

Por él, el lector se entera de que «nunca los emigrados rusos, que desempeñan un papel desproporcionadamente grande en nuestro partido, han estado tan ajenos a los intereses y necesidades del movimiento obrero ruso como ahora», que el OC de nuestro partido, _Sotsial-Demokrat_, «se edita con un espíritu estrecho de fracción» y que los bolcheviques se distinguen por un «radicalismo formal y externo», que sólo como resultado de una evolución han llegado, por fin, a «reconocer» el parlamentarismo, etc. Nuestro autor está extremadamente descontento con la mayoría de nuestro partido. Toda la situación del partido se le aparece a nuestro autor bajo una luz muy sombría. Un único punto luminoso ha observado nuestro autor en la vida del POSDR. Es el «periódico obrero _Pravda_ que se publica en Viena..., el cual desde el comienzo mismo se mantiene completamente al margen de la polémica fraccional y se plantea como tarea la agitación política» y demás.

¿No empieza usted a adivinar, lector, a qué pluma «no fraccional» pertenece este artículo? Seguramente no se equivoca. Sí, es el «no fraccional» Trotski quien no ha tenido reparo en salir con una descarada reclame a favor del periodicucho de su fracción. Es él quien, ante lectores alemanes insuficientemente informados, ofrece la misma apreciación de la posición de la mayoría del partido que los liquidadores[59].

La tarea de calumniar a nuestro partido en el órgano de los revisionistas alemanes la ha tomado sobre sí otro publicista: R. Streltsov. Su artículo apareció en los _Sozialistische Monatshefte_, editados por el señor Bloch, a quien Bebel, en Magdeburgo, calificó con justicia de nacional-liberal. R. Streltsov –colega del señor Prokopóvich en el periódico _Továrisch_{125}– defiende ya abiertamente a los liquidadores. «No hay nada más absurdo que la acusación que se formula contra ellos». Los verdaderos socialdemócratas son, precisamente, los liquidadores. Y la mayoría del partido, por lo visto, «considera superfluo el aprovechamiento de las llamadas posibilidades legales, es decir, la participación de los socialdemócratas en los sindicatos, cooperativas, congresos abiertos, etc.». ¡Sí que obtendrá una idea correcta el lector alemán si estudia la historia de la revolución rusa por Cherevanin, y la situación actual y la lucha táctica dentro de nuestro partido por Streltsov y Trotski!...

El tercer artículo pertenece a la pluma del ultimatista (y constructor de Dios) Vóinov, quien se ha presentado en el órgano de los camaradas belgas _Le Peuple_[60]{126}. Y aunque Vóinov ha dado una idea tergiversada a los camaradas belgas sobre las «corrientes tácticas en nuestro partido» (título de su artículo), sin embargo, en un sentido su artículo ha aportado un beneficio considerable: nos ha revelado una vez más la esencia de la táctica otzovista-ultimatista. Existen, a veces, escritores tan benditos en el grupo «Vperiod», que exponen abiertamente los objetivos de los otzovistas-ultimatistas, y no los disfrazan, como suele hacerse habitualmente en las intervenciones literarias de los «vperiodistas». Escuchen ustedes mismos. ¿Qué «vperiodista» les reconocerá ahora directamente que los otzovistas-ultimatistas acarician el sueño de las brigadas de combate, etc.? Pero el sincero Vóinov escribe directamente que él y sus amigos quieren «continuar y desarrollar nuestra preparación combativa», mientras que Lenin, que se ha derechizado, niega para el momento actual, «por ejemplo, la necesidad de escuelas de instructores». ¿Qué «vperiodista» habla ahora directamente de la necesidad de un «ultimátum» dirigido a la fracción de la Duma? Pero el bueno de Vóinov nos comunica francamente que el «renacimiento del partido» es necesario para sus amigos con el fin de «plantear un ultimátum a nuestros diputados»... ¿Qué «vperiodista» les dirá a ustedes en la prensa para qué necesitan los otzovistas-ultimatistas una «escuela del partido» en el extranjero? El locuaz Vóinov no ha dejado de comunicar que la «escuela» es necesaria para preparar un «nuevo congreso» del partido y elegir otro CC en lugar del actual Comité Central «derechista»[61]. ¡No le elogiarán los «diplomáticos» de _Vperiod_ por esta franqueza!

Trotski, Vóinov y Streltsov se han tendido fraternalmente la mano en la lucha contra la línea del partido...

_Sotsial-Demokrat_ núm. 17, 25 de septiembre (8 de octubre) de 1910.

Se publica según el texto del periódico _Sotsial-Demokrat_.